Reestructuración de deuda externa solo será exitosa con legitimidad democrática 

Como una “pésima” noticia para el país calificaron algunos expertos en materia económica, el anuncio hecho este miércoles 13 de mayo por el Ejecutivo de reestructurar la deuda externa pública y la de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa).    

El economista y profesor de la Universidad Católica Andres Bello (UCAB), Omar Zambrano, sostuvo que llevar a cabo esta misión es cuesta arriba para un gobierno sin legitimidad democrática, estadísticas macroeconómicas, deudas creíbles, programa formal con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y un plan de estabilización coherente. 

De acuerdo con Zambrano, para llevar a cabo una reestructuración exitosa se necesitan cifras auditables, legitimidad, apoyo multilateral y un plan macro creíble. 

“El gobierno interino tiene cero de cuatro”, escribió el economista en su cuenta de X

El profesor universitario agregó que sin un análisis de sostenibilidad de deuda refrendado por el FMI no hay manera técnica de defender una reestructuración.  

“Sin ancla multilateral, puede haber un descuento, pero este será negociado sobre la inferencia que hagan los acreedores sobre la capacidad de pago de un soberano débil”, dijo Zambrano.

El economista también apuntó que está latente la posibilidad de caer nuevamente en default en pocos años porque sin la presencia de un árbitro multilateral, los acreedores impondrán sus plazos de pago y periodos de gracia.  “Por lo que habrá menos tiempo para que el flujo de caja externo se recupere”.

El especialista agregó que la reestructuración solo de bonos no tiene sentido técnico.  

“Reestructurar solo los bonos, que son unos $100 mil millones, subestima la verdadera carga de la deuda externa y no resuelve el problema integral, por lo que el alivio efectivo será marginal y la sostenibilidad post acuerdo seguirá estando comprometida”, amplió

Zambrano añadió que lo anunciado por el gobierno de Rodríguez constituye un proceso opaco, parcial, apresurado, sin contrapartes técnicas y respaldo multilateral: “Va a producir un acuerdo lesivo para los intereses económicos de Venezuela y para la recuperación que viene”.

Reestructuración limitada 

Para el director y fundador de la firma Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, es importante acotar que la Licencia General 58 emitida recientemente por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) a Venezuela no permite ejecutar transacciones financieras.

“Permite contratar asesores legales, bancos de inversión y consultores para preparar una eventual negociación. Se pueden diseñar propuestas y escenarios de reestructuración, pero no intercambiar bonos, cerrar acuerdos ni ejecutar operaciones sin autorización explícita de las autoridades estadounidense”, escribió en su cuenta de X.  

Para Grisanti antes de cualquier negociación seria de la deuda, Venezuela debería avanzar a una normalización institucional y estadística.

“Aunque el BCV volvió a publicar cifras macroeconómicas, el propio instituto reconoce que los datos desde 2018 son provisionales, y persisten debilidades importantes en recolección y procesamiento estadístico”, dijo el economista. 

Grisanti consideró indispensable la intervención de una misión técnica del FMI para revisar cifras oficiales e indicó que ese proceso podría fácilmente consumir un año. 

“Las experiencias internacionales muestran que las reestructuraciones más rápidas toman alrededor de dos años, mientras que los procesos complejos consumen cuatro años o más”, agregó. 

Para el director de Ecoanalítica acelerar el proceso sin suficiente institucionalidad puede terminar generando más riesgos que soluciones.

Por su parte, el economista José Guerra dijo que para reestructurar la deuda es necesario publicar cifras oficiales, constituir un grupo de expertos financieros independientes, acudir al FMI para obtener apoyo y asesoría técnica para la renegociación y solicitar una licencia a la OFAC para poder renegociar la deuda.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

Informaron que las experiencias más rápidas de reestructuraciones se llevan al menos dos años, mientras que las complejas suelen prolongarse por cuatro o cinco años.
Para los expertos, llevar a cabo una reestructuración exitosa pasa por tener cifras auditables, legitimidad, apoyo multilateral y un plan macro creíble
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redacción runrunes
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Como una “pésima” noticia para el país calificaron algunos expertos en materia económica, el anuncio hecho este miércoles 13 de mayo por el Ejecutivo de reestructurar la deuda externa pública y la de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa).    

El economista y profesor de la Universidad Católica Andres Bello (UCAB), Omar Zambrano, sostuvo que llevar a cabo esta misión es cuesta arriba para un gobierno sin legitimidad democrática, estadísticas macroeconómicas, deudas creíbles, programa formal con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y un plan de estabilización coherente. 

De acuerdo con Zambrano, para llevar a cabo una reestructuración exitosa se necesitan cifras auditables, legitimidad, apoyo multilateral y un plan macro creíble. 

“El gobierno interino tiene cero de cuatro”, escribió el economista en su cuenta de X

El profesor universitario agregó que sin un análisis de sostenibilidad de deuda refrendado por el FMI no hay manera técnica de defender una reestructuración.  

“Sin ancla multilateral, puede haber un descuento, pero este será negociado sobre la inferencia que hagan los acreedores sobre la capacidad de pago de un soberano débil”, dijo Zambrano.

El economista también apuntó que está latente la posibilidad de caer nuevamente en default en pocos años porque sin la presencia de un árbitro multilateral, los acreedores impondrán sus plazos de pago y periodos de gracia.  “Por lo que habrá menos tiempo para que el flujo de caja externo se recupere”.

El especialista agregó que la reestructuración solo de bonos no tiene sentido técnico.  

“Reestructurar solo los bonos, que son unos $100 mil millones, subestima la verdadera carga de la deuda externa y no resuelve el problema integral, por lo que el alivio efectivo será marginal y la sostenibilidad post acuerdo seguirá estando comprometida”, amplió

Zambrano añadió que lo anunciado por el gobierno de Rodríguez constituye un proceso opaco, parcial, apresurado, sin contrapartes técnicas y respaldo multilateral: “Va a producir un acuerdo lesivo para los intereses económicos de Venezuela y para la recuperación que viene”.

Reestructuración limitada 

Para el director y fundador de la firma Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, es importante acotar que la Licencia General 58 emitida recientemente por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) a Venezuela no permite ejecutar transacciones financieras.

“Permite contratar asesores legales, bancos de inversión y consultores para preparar una eventual negociación. Se pueden diseñar propuestas y escenarios de reestructuración, pero no intercambiar bonos, cerrar acuerdos ni ejecutar operaciones sin autorización explícita de las autoridades estadounidense”, escribió en su cuenta de X.  

Para Grisanti antes de cualquier negociación seria de la deuda, Venezuela debería avanzar a una normalización institucional y estadística.

“Aunque el BCV volvió a publicar cifras macroeconómicas, el propio instituto reconoce que los datos desde 2018 son provisionales, y persisten debilidades importantes en recolección y procesamiento estadístico”, dijo el economista. 

Grisanti consideró indispensable la intervención de una misión técnica del FMI para revisar cifras oficiales e indicó que ese proceso podría fácilmente consumir un año. 

“Las experiencias internacionales muestran que las reestructuraciones más rápidas toman alrededor de dos años, mientras que los procesos complejos consumen cuatro años o más”, agregó. 

Para el director de Ecoanalítica acelerar el proceso sin suficiente institucionalidad puede terminar generando más riesgos que soluciones.

Por su parte, el economista José Guerra dijo que para reestructurar la deuda es necesario publicar cifras oficiales, constituir un grupo de expertos financieros independientes, acudir al FMI para obtener apoyo y asesoría técnica para la renegociación y solicitar una licencia a la OFAC para poder renegociar la deuda.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

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