ONU prioriza salud, educación y servicios básicos para consolidar la recuperación de Venezuela

Tras una gestión de cinco años en el territorio nacional, el coordinador residente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Venezuela, Gianluca Rampolla, hizo un análisis de su periodo en una entrevista en Unión Radio. 

Su mandato inició el 21 de agosto de 2021, durante la pandemia del COVID-19, y en este tiempo, la ONU ha logrado asistir y mejorar las condiciones de vida de aproximadamente tres millones de venezolanos por año.

Rampolla también mencionó que el país está entrando en una nueva fase de transición donde el enfoque humanitario debe transformarse estrictamente a una estrategia de recuperación y desarrollo sostenible.

Los sectores prioritarios

Para que el proceso de mejora y crecimiento en Venezuela sea duradero y no deje por fuera poblaciones vulnerables, Rampolla enfatizó que el reorientar los recursos económicos e institucionales hacia los sectores de bienestar social de forma urgente. 

El representante de la ONU quiso destacar que, aunque la agenda pública actual se está concentrando más en la infraestructura eléctrica, la verdadera sostenibilidad del país no se logrará si no se atiende como es debido los servicios esenciales.

“Lograr la sostenibilidad en el proceso de recuperación requiere muchas cosas: requiere invertir de manera importante en la recuperación de sectores claves como la de salud y educación, agua, saneamiento, reconsiderar, reestructurar y reforzar el sistema de protección social. Muchísimo de la narrativa actual obviamente se enfoca en el sector energético, eléctrico porque hace falta la electricidad, pero la realidad es que la recuperación y el desarrollo no va a ser sostenible, no va a ser inclusivo, si no se invierte al mismo tiempo, no después, en salud, en educación, en protección social, y es fundamental que esto se entienda y que se le dé toda la atención de los recursos necesarios inmediatamente”, sentenció Rampolla.

La mención de todos estos objetivos prioritarios recaen en la acción coordinada de las diez agencias de las Naciones Unidas activas en el país, tales como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) el cual es reconocido por sus programas de alimentación escolar, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cuyo representante asumirá  la coordinación del cargo por los próximos meses como interino.

Una nueva etapa

Al rememorar las condiciones en críticas en su llegada en 2021 marcadas por la escasez de gasolina y las severas fallas en el suministro eléctrico, Rampolla reconoció que hubo un cambio notable en la dinámica interna del país, ya que a su juicio la resiliencia de los ciudadanos y el optimismo han modificado la perspectiva general hacia un escenario más favorable.

“Yo estuve aquí en una fase que era la fase donde lo que necesitaba hacer era proteger espacios, consolidar presencia, lograr llegar a gente que tenía dificultades verdaderas. Entramos en una nueva fase, una en donde alguien que vendrá y seguirá el trabajo que he empezado yo tendrá que hacer un trabajo un poco diferente, pero es necesario e imprescindible que se va a pasar de un enfoque puramente humanitario a uno de recuperación y, ojalá y finalmente, de desarrollo sostenible e inclusivo”, explicó Rampolla. 

El coordinador resaltó que el aproximado anual de tres millones de personas atendidas en sectores de salud pública, nutrición, seguridad alimentaria y protección social fue posible gracias al trabajo directo con comunidades, el diálogo con algunas autoridades del Estado, las organizaciones aliadas y los aportes de los donantes internacionales.

El trabajo de la ONU

Rampolla detalló que el rol formal de la ONU no es el de un actor externo o de un embajador, sino el de una organización de la cual Venezuela es miembro fundador 1945 y que actúa bajo las necesidades del propio Estado. En este sentido, destacó que uno de los logros más significativos de su gestión ha sido la ayuda con los diálogos en materia laboral y salarial, en búsqueda de la estabilidad económica y la cohesión social del país.

“Nosotros llevamos años apoyando procesos de diálogo y cohesión y tendiendo puentes. Al fin y al cabo, ese es el rol por el cual se creó la organización: crear espacios de diálogo para evitar conflictos que siempre en dinámicas sociales existen y se transformen en violencia (…) Llevamos hace un mes una reunión del diálogo tripartido, obviamente convocado por el Ministerio de Trabajo pero facilitado por la OIT, que es una organización de la ONU alrededor de todas las cuestiones salariales. Proceso de diálogo tripartido que se había suspendido hace 12 años y que se retomó en el 2022 por facilitación de la ONU, y que lleva a la mesa a los sindicatos, la empresa y el gobierno”, detalló el coordinador.

El fin del mandato

Al despedirse de la coordinación para asumir nuevas funciones internacionales, Gianluca Rampolla reafirmó su confianza en las capacidades del equipo que aún permanece en el territorio nacional, así como en el potencial humano que tiene la sociedad venezolana, el cual él opinó, es el activo más valioso que tiene la nación para ponerle frente a los desafíos pendientes que tenga el país.

“Siempre, cuando se habla de Venezuela, se habla de los recursos naturales. La realidad es que el valor que hace la diferencia de Venezuela no es lo que tiene abajo del suelo, es lo que tiene arriba: es su gente, es su naturaleza, y esto es lo que tienen que cuidar más porque además es el futuro (…) Me voy con más aprendizajes de lo que he podido dar. Venezuela me dio mucho más de lo que yo siento he podido dar a Venezuela”, concluyó. 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El representante de las Naciones Unidas destacó que el país debe de enfocarse más en la recuperación e inversión en lo sectores humanitarios y sociales del país
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Tras una gestión de cinco años en el territorio nacional, el coordinador residente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Venezuela, Gianluca Rampolla, hizo un análisis de su periodo en una entrevista en Unión Radio. 

Su mandato inició el 21 de agosto de 2021, durante la pandemia del COVID-19, y en este tiempo, la ONU ha logrado asistir y mejorar las condiciones de vida de aproximadamente tres millones de venezolanos por año.

Rampolla también mencionó que el país está entrando en una nueva fase de transición donde el enfoque humanitario debe transformarse estrictamente a una estrategia de recuperación y desarrollo sostenible.

Los sectores prioritarios

Para que el proceso de mejora y crecimiento en Venezuela sea duradero y no deje por fuera poblaciones vulnerables, Rampolla enfatizó que el reorientar los recursos económicos e institucionales hacia los sectores de bienestar social de forma urgente. 

El representante de la ONU quiso destacar que, aunque la agenda pública actual se está concentrando más en la infraestructura eléctrica, la verdadera sostenibilidad del país no se logrará si no se atiende como es debido los servicios esenciales.

“Lograr la sostenibilidad en el proceso de recuperación requiere muchas cosas: requiere invertir de manera importante en la recuperación de sectores claves como la de salud y educación, agua, saneamiento, reconsiderar, reestructurar y reforzar el sistema de protección social. Muchísimo de la narrativa actual obviamente se enfoca en el sector energético, eléctrico porque hace falta la electricidad, pero la realidad es que la recuperación y el desarrollo no va a ser sostenible, no va a ser inclusivo, si no se invierte al mismo tiempo, no después, en salud, en educación, en protección social, y es fundamental que esto se entienda y que se le dé toda la atención de los recursos necesarios inmediatamente”, sentenció Rampolla.

La mención de todos estos objetivos prioritarios recaen en la acción coordinada de las diez agencias de las Naciones Unidas activas en el país, tales como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) el cual es reconocido por sus programas de alimentación escolar, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cuyo representante asumirá  la coordinación del cargo por los próximos meses como interino.

Una nueva etapa

Al rememorar las condiciones en críticas en su llegada en 2021 marcadas por la escasez de gasolina y las severas fallas en el suministro eléctrico, Rampolla reconoció que hubo un cambio notable en la dinámica interna del país, ya que a su juicio la resiliencia de los ciudadanos y el optimismo han modificado la perspectiva general hacia un escenario más favorable.

“Yo estuve aquí en una fase que era la fase donde lo que necesitaba hacer era proteger espacios, consolidar presencia, lograr llegar a gente que tenía dificultades verdaderas. Entramos en una nueva fase, una en donde alguien que vendrá y seguirá el trabajo que he empezado yo tendrá que hacer un trabajo un poco diferente, pero es necesario e imprescindible que se va a pasar de un enfoque puramente humanitario a uno de recuperación y, ojalá y finalmente, de desarrollo sostenible e inclusivo”, explicó Rampolla. 

El coordinador resaltó que el aproximado anual de tres millones de personas atendidas en sectores de salud pública, nutrición, seguridad alimentaria y protección social fue posible gracias al trabajo directo con comunidades, el diálogo con algunas autoridades del Estado, las organizaciones aliadas y los aportes de los donantes internacionales.

El trabajo de la ONU

Rampolla detalló que el rol formal de la ONU no es el de un actor externo o de un embajador, sino el de una organización de la cual Venezuela es miembro fundador 1945 y que actúa bajo las necesidades del propio Estado. En este sentido, destacó que uno de los logros más significativos de su gestión ha sido la ayuda con los diálogos en materia laboral y salarial, en búsqueda de la estabilidad económica y la cohesión social del país.

“Nosotros llevamos años apoyando procesos de diálogo y cohesión y tendiendo puentes. Al fin y al cabo, ese es el rol por el cual se creó la organización: crear espacios de diálogo para evitar conflictos que siempre en dinámicas sociales existen y se transformen en violencia (…) Llevamos hace un mes una reunión del diálogo tripartido, obviamente convocado por el Ministerio de Trabajo pero facilitado por la OIT, que es una organización de la ONU alrededor de todas las cuestiones salariales. Proceso de diálogo tripartido que se había suspendido hace 12 años y que se retomó en el 2022 por facilitación de la ONU, y que lleva a la mesa a los sindicatos, la empresa y el gobierno”, detalló el coordinador.

El fin del mandato

Al despedirse de la coordinación para asumir nuevas funciones internacionales, Gianluca Rampolla reafirmó su confianza en las capacidades del equipo que aún permanece en el territorio nacional, así como en el potencial humano que tiene la sociedad venezolana, el cual él opinó, es el activo más valioso que tiene la nación para ponerle frente a los desafíos pendientes que tenga el país.

“Siempre, cuando se habla de Venezuela, se habla de los recursos naturales. La realidad es que el valor que hace la diferencia de Venezuela no es lo que tiene abajo del suelo, es lo que tiene arriba: es su gente, es su naturaleza, y esto es lo que tienen que cuidar más porque además es el futuro (…) Me voy con más aprendizajes de lo que he podido dar. Venezuela me dio mucho más de lo que yo siento he podido dar a Venezuela”, concluyó. 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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