OMS alerta sobre amenazas de salud pública y sistema colapsado tras sismos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este martes 30 de junio que el sistema sanitario venezolano opera bajo una “presión considerable” tras los terremotos que sacudieron el centro-norte del país. El organismo reportó hospitales dañados, personal sanitario desaparecido y un incremento de pacientes, al tiempo que especialistas advierten que las principales amenazas para la salud pública son la falta de agua potable, el hacinamiento y el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores.

Hospitales dañados y servicios desbordados

Durante una rueda de prensa en Ginebra, el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, informó que al menos tres centros de salud resultaron gravemente afectados por los sismos y otros seis presentan daños o funcionan solo de manera parcial.

De acuerdo con una evaluación realizada en 21 establecimientos de salud, el resto de los hospitales continúa prestando servicio, aunque con una elevada presión asistencial.

La organización señaló que los primeros reportes muestran una prestación de servicios “caótica”, marcada por el hacinamiento, el aumento de pacientes y el crecimiento de las listas de espera para procedimientos quirúrgicos.

La OMS también advirtió que varios profesionales especializados en atención materna permanecen desaparecidos en La Guaira, situación que compromete la capacidad de respuesta para mujeres embarazadas y recién nacidos.

Además del impacto inmediato de los terremotos, el organismo alertó que las miles de personas desplazadas enfrentan un mayor riesgo de enfermedades como dengue y fiebre amarilla, especialmente en un contexto de baja cobertura de vacunación.

Agua segura, la principal prioridad sanitaria

Las advertencias de la OMS coinciden con las recomendaciones formuladas por especialistas venezolanos consultados por Runrun.es, quienes han señalado que la principal amenaza sanitaria después de un desastre de esta magnitud no proviene de los cadáveres, sino del deterioro de las condiciones ambientales.

La especialista en atención prehospitalaria de Protección Civil, identificada bajo el seudónimo Mariana Ortíz por razones de seguridad, explicó que el riesgo de epidemias aumenta cuando se combinan la interrupción del suministro de agua, el hacinamiento en refugios y la contaminación ambiental.

En ese sentido, el exdirector nacional de Protección Civil, Antonio Rivero, afirmó que garantizar el acceso a agua segura constituye la medida más importante para prevenir brotes de enfermedades gastrointestinales, hepatitis A y fiebre tifoidea.

Los especialistas argumentan que la ruptura de tuberías y los movimientos de tierra pueden facilitar la contaminación de fuentes de agua con bacterias de origen fecal, por lo que recomiendan tratar toda el agua destinada al consumo mediante cloración o hervido antes de utilizarla.

Infectólogos llaman a reforzar las medidas preventivas

La Sociedad Venezolana de Infectología también difundió una serie de recomendaciones dirigidas a la población y a los equipos de respuesta para reducir los riesgos sanitarios durante la emergencia.

Entre las principales medidas destacan consumir únicamente agua embotellada, hervida o clorada; mantener una adecuada higiene en la manipulación de alimentos; limpiar y cubrir correctamente cualquier herida para evitar infecciones; reforzar las condiciones de higiene en los refugios temporales y evitar el hacinamiento.

Asimismo, reiteró que los cadáveres de personas fallecidas por desastres naturales no generan epidemias por sí solos, una creencia que ha sido desmentida por organismos internacionales de salud. No obstante, recordó que el manejo de los cuerpos debe realizarse bajo estrictos protocolos de bioseguridad, utilizando equipos de protección personal y procedimientos adecuados de desinfección para proteger a quienes participan en esas labores.

Mientras continúan las operaciones de rescate y atención a los damnificados, tanto la OMS como especialistas venezolanos coinciden en que garantizar agua potable, saneamiento, vigilancia epidemiológica y acceso oportuno a los servicios de salud será determinante para evitar que la emergencia humanitaria derive en una crisis sanitaria de mayor magnitud.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El organismo advirtió que varios centros de salud presentan daños o funcionan parcialmente, mientras aumenta la demanda de atención médica. Especialistas y la Sociedad Venezolana de Infectología insisten en que el acceso a agua segura, el control de vectores y las medidas de higiene son claves para prevenir brotes de enfermedades.
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este martes 30 de junio que el sistema sanitario venezolano opera bajo una “presión considerable” tras los terremotos que sacudieron el centro-norte del país. El organismo reportó hospitales dañados, personal sanitario desaparecido y un incremento de pacientes, al tiempo que especialistas advierten que las principales amenazas para la salud pública son la falta de agua potable, el hacinamiento y el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores.

Hospitales dañados y servicios desbordados

Durante una rueda de prensa en Ginebra, el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, informó que al menos tres centros de salud resultaron gravemente afectados por los sismos y otros seis presentan daños o funcionan solo de manera parcial.

De acuerdo con una evaluación realizada en 21 establecimientos de salud, el resto de los hospitales continúa prestando servicio, aunque con una elevada presión asistencial.

La organización señaló que los primeros reportes muestran una prestación de servicios “caótica”, marcada por el hacinamiento, el aumento de pacientes y el crecimiento de las listas de espera para procedimientos quirúrgicos.

La OMS también advirtió que varios profesionales especializados en atención materna permanecen desaparecidos en La Guaira, situación que compromete la capacidad de respuesta para mujeres embarazadas y recién nacidos.

Además del impacto inmediato de los terremotos, el organismo alertó que las miles de personas desplazadas enfrentan un mayor riesgo de enfermedades como dengue y fiebre amarilla, especialmente en un contexto de baja cobertura de vacunación.

Agua segura, la principal prioridad sanitaria

Las advertencias de la OMS coinciden con las recomendaciones formuladas por especialistas venezolanos consultados por Runrun.es, quienes han señalado que la principal amenaza sanitaria después de un desastre de esta magnitud no proviene de los cadáveres, sino del deterioro de las condiciones ambientales.

La especialista en atención prehospitalaria de Protección Civil, identificada bajo el seudónimo Mariana Ortíz por razones de seguridad, explicó que el riesgo de epidemias aumenta cuando se combinan la interrupción del suministro de agua, el hacinamiento en refugios y la contaminación ambiental.

En ese sentido, el exdirector nacional de Protección Civil, Antonio Rivero, afirmó que garantizar el acceso a agua segura constituye la medida más importante para prevenir brotes de enfermedades gastrointestinales, hepatitis A y fiebre tifoidea.

Los especialistas argumentan que la ruptura de tuberías y los movimientos de tierra pueden facilitar la contaminación de fuentes de agua con bacterias de origen fecal, por lo que recomiendan tratar toda el agua destinada al consumo mediante cloración o hervido antes de utilizarla.

Infectólogos llaman a reforzar las medidas preventivas

La Sociedad Venezolana de Infectología también difundió una serie de recomendaciones dirigidas a la población y a los equipos de respuesta para reducir los riesgos sanitarios durante la emergencia.

Entre las principales medidas destacan consumir únicamente agua embotellada, hervida o clorada; mantener una adecuada higiene en la manipulación de alimentos; limpiar y cubrir correctamente cualquier herida para evitar infecciones; reforzar las condiciones de higiene en los refugios temporales y evitar el hacinamiento.

Asimismo, reiteró que los cadáveres de personas fallecidas por desastres naturales no generan epidemias por sí solos, una creencia que ha sido desmentida por organismos internacionales de salud. No obstante, recordó que el manejo de los cuerpos debe realizarse bajo estrictos protocolos de bioseguridad, utilizando equipos de protección personal y procedimientos adecuados de desinfección para proteger a quienes participan en esas labores.

Mientras continúan las operaciones de rescate y atención a los damnificados, tanto la OMS como especialistas venezolanos coinciden en que garantizar agua potable, saneamiento, vigilancia epidemiológica y acceso oportuno a los servicios de salud será determinante para evitar que la emergencia humanitaria derive en una crisis sanitaria de mayor magnitud.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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