Los dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron a Venezuela dejaron, hasta ahora, un saldo de al menos 4561 personas fallecidas, de acuerdo con el más reciente balance difundido este lunes 13 de julio por el Gobierno. Mientras las autoridades actualizan las cifras de la tragedia.
En el programa de La Conversa de ARI con La Luz, integrada por Runrunes, TalCual, El Pitazo y Efecto Cocuyo, transmitido este lunes 13 de julio, el doctor Morris Tidball-Binz, relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales sumarias o arbitrarias y médico especialista en ciencias forenses, ofreció una serie de recomendaciones para la gestión adecuada de cadáveres tras desastres naturales.
Estas orientaciones están basadas en distintos documentos y acuerdos diseñados y respaldado por expertos, entre ellos la guía “Gestión de cadáveres en desastres naturales”, elaborada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), un documento que establece protocolos para que los Estados garanticen un manejo digno, mientras se aplican procedimientos para su identificación.
“La búsqueda, recuperación y luego identificación de los restos mortales, ya sea cuerpos enteros o fragmentos, puede durar meses e incluso años (…) obviamente debería ser una prioridad de asignación de recursos y de implementación de todas las medidas que dentro de lo posible deban aplicar”, dijo el defensor de derechos humanos en el programa en el que participó Luz Mely Reyes, directora de Efecto Cocuyo; Ronna Rísquez, coordinadora de ARI; Luis Ernesto Blanco, director editorial de Runrunes, y Edgar López, periodista y defensor de derechos humanos.
A continuación las 5 claves para la identificación y gestión digna de los cadáveres tras los terremotos
- Tres mecanismos para la identificación del cuerpo
Morris Tidball-Binz indicó que la identificación de víctimas mortales tras un desastre natural depende de herramientas científicas desarrolladas por la medicina forense. Entre ellas destacan tres procedimientos: el cotejo de huellas dactilares, el análisis de ADN y/o odontológico.
Aunque las huellas pueden verse afectadas por el deterioro del cuerpo, el activista resaltó que las pruebas genéticas y los estudios dentales son otras alternativas que permiten avanzar en la identificación incluso después del paso del tiempo.
“Las huellas dactilares se descomponen con cierta rapidez. Los dientes de las personas fallecidas permiten hacer una identificación fehaciente si contamos con referencias de algún familiar o dentista. Y, si no, están todos los otros elementos como estatura, el sexo, fracturas antiguas, todo una serie de datos que los aporta normalmente la familia”, aseveró.
- La recuperación de los cadáveres de los escombros
El relator especial de la ONU subrayó que la recuperación de las víctimas que permanecen bajo los escombros debe ser un proceso ordenado y alejado de la improvisación. Explicó que cada intervención debe garantizar la preservación de los cuerpos y tomar en cuenta las consecuencias emocionales que enfrentan los familiares durante la búsqueda.
“En la recuperación de restos de un edificio colapsado debe llamarse a la participación a ingenieros civiles, a veces arqueólogos y otros especialistas para poder realmente desmontar esa estructura, a los fines de poder recuperar los restos de una manera más o menos adecuada”, dijo.
- Información verificable para las familias
Uno de los aspectos que Tidball-Binz considera fundamentales en la respuesta del Estado ante un desastre natural es la creación de un centro único de información que permita a los familiares acceder a datos transparentes, verificables y actualizados sobre las personas desaparecidas.
Asimismo, destacó la importancia de garantizar el acceso de los familiares al proceso de reconocimiento de las víctimas mediante la identificación de características personales, elementos que pueden contribuir significativamente a establecer su identidad.
- La fosa de emergencia debe cumplir con protocolos que garantice la identificación futura de las víctimas
Tras los dos terremotos del 24 de junio, la administración de Delcy Rodríguez habilitó una fosa de emergencia, separada por trincheras, en el cementerio La Esperanza, en Catia La Mar, donde fueron inhumados los cuerpos de las víctimas rescatadas de los escombros que hasta ese momento estaban sin identificar.
Cada sepultura contó con una cruz, piedras blancas y un código para garantizar que los cuerpos puedan ser identificados en un futuro. Tidball-Binz comentó que este protocolo realizado por el Estado cumple con los estándares internacionales.
- Evitar la cremación de los cadáveres sin identificar
El exintegrante del Comité Internacional de la Cruz Roja recomendó que el Estado evite la cremación de los cuerpos que aún permanecen sin identificar, debido a que este procedimiento puede destruir evidencias forenses fundamentales para establecer la identidad de las víctimas.
“El éxito de la identificación (de los cadáveres) va a depender de disponer de todos estos recursos y medios. No es algo que dependa exclusivamente de los recursos. Hay países con muchos recursos, pero con mucho desorden, en donde la tasa de identificación es mínima. Y hay otros contextos con muy pocos recursos, pero haciendo las cosas ordenadas donde las tasas de identificación son altas. Algo fundamental es que se evite la destrucción de los cadáveres a través de la cremación, salvo aquellos que estén identificados y en donde la familia decida proceder con todo el consentimiento”, concluyó el experto.



