La Asamblea Nacional electa en 2015 aclaró el origen y la escala de la nueva tentativa de negociación con el chavismo. A través de un pronunciamiento en redes sociales, reconocieron de manera explícita que la estrategia y las directrices de este proceso provienen directamente de Washington, bajo la conducción del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio.
A través de un post, detallaron que la iniciativa no surge de una dinámica parlamentaria interna, sino que responde a “un mecanismo promovido por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el Departamento de Estado”. El objetivo central, argumentan, es construir un camino que conduzca a la restitución institucional y a un horizonte electoral con garantías.
El acercamiento diplomático entre la administración estadounidense y la presidenta de la AN de 2015, Dinorah Figuera, se habría gestado durante el mes de febrero pasado.
El respaldo de la Casa Blanca a este mecanismo quedó ratificado públicamente por el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, quien validó las líneas expuestas por Figuera de cara al inicio de las conversaciones, fijado para el próximo 1 de agosto.
Según lo divulgado por el Parlamento, el proceso “abrirá puertas a la democracia” y la agenda va a priorizar: la restitución de la independencia de los poderes públicos, el restablecimiento de las garantías democráticas y la convocatoria a un proceso electoral transparente, justo y auditable.
“Hay voluntad política y un país que quiere caminar unido hacia la libertad”, publicó la AN 2015.
El mensaje vino un par de horas después que los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González Urrutia fijaron su postura sobre el mecanismo de diálogo. Ambos dirigentes marcaron distancia, aclarando que no formaron parte de su diseño. No obstante, precisaron que no serán un obstáculo del proceso.
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