Alerta sanitaria en el Alto Ventuari: reportan más de 165 indígenas afectados y tres niños fallecidos

Más de 165 personas de comunidades indígenas Ye’kwana y Sanema del municipio Manapiare, en el estado Amazonas, estarían afectadas en el marco de una emergencia sanitaria por una enfermedad sin precisar hasta los momentos, de acuerdo con información recibida por el programa Wayamoutheri de la organización indígena Kuyunu y difundida este 25 de septiembre.

Según el reporte, entre los síntomas registrados por los convalecientes, se encuentran fiebre alta, vómito, diarrea, bronconeumonía, tos, dolor de cabeza y malestar general. Los niños y niñas serían los más afectados.

En una publicación en su perfil en IG, Wayamoutheri identificó como comunidades afectadas a Cacurí, Joroimeña, Curaguaña, Yajatacuweña, Cujeriña, Macunaima, Tencua, Wachamo, Puerto Unión, San Martín, Caño Negro y áreas vecinas. Kuyunu forma parte de las organizaciones del pueblo Ye’kwana que trabajan en el medio y alto Ventuari, junto con la Unión Maquiritare de Alto Ventuari (UMAV), entre otras instancias indígenas.

Muertes infantiles

El comunicado señala tres fallecimientos que atribuye a esta emergencia sanitaria: una niña de un año, de la comunidad Wasaraña; una recién nacida de tres días, de Cacurí; y una niña de seis años, de Isla Tití. La alerta advierte además sobre dos casos considerados críticos en la comunidad de Cacurí.

De acuerdo con el reporte, una niña Ye’kwana y un bebé Sanema se encuentran graves y necesitan ser trasladados por vía aérea hasta el hospital de Puerto Ayacucho. La situación se complica por las limitaciones de los servicios de salud locales. Wayamoutheri señala que los ambulatorios de Tencua y Cacurí no disponen de suficientes medicamentos ni insumos médicos.

Piden intervención sanitaria urgente

Ante la situación, Wayamoutheri y Kuyunu solicitan a las autoridades nacionales, regionales y municipales una respuesta inmediata.

Entre las medidas requeridas están la evacuación aérea de los pacientes graves en Cacurí, el envío de medicamentos e insumos médicos esenciales y el despliegue de un equipo sanitario que permita investigar el origen de los casos y contener la enfermedad.

La solicitud fue dirigida, entre otras instituciones, a la Alcaldía Indígena de Manapiare, la Gobernación de Amazonas, Amazonas Salud, el Ministerio de Salud y las instancias de salud indígena.

El programa también pidió difundir la alerta para propiciar una respuesta de los organismos del Estado venezolano y atender a las comunidades afectadas.

Las carencias no son novedad

Un informe de Human Rights Watch difundido en septiembre de 2026 señala que los pueblos indígenas en Venezuela continúan enfrentando falta de recursos y dificultades para acceder a una alimentación adecuada, además de una afectación desproporcionada por la desnutrición y la pobreza extrema.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) también ha recibido reportes sobre morbilidad y mortalidad materna entre los pueblos Ye’kwana y Sanemá, así como sobre la escasez de centros de salud y la falta de medicamentos y equipos médicos.

Mientras que, en su informe anual de 2025, Provea calificó de “grave” la situación en que se encuentran los pueblos indígenas del país debido “a las condiciones sanitarias vinculadas al crecimiento de la minería con un consecuente aumento de los focos mineros en varias regiones”.

Además de aumento de morbilidad y mortalidad por tuberculosis y paludismo, la ONG alertó sobre muertes infantiles por enfermedades prevenibles y tratables como diarrea, vómito y enfermedades respiratorias, debido al consumo de agua contaminada principalmente por mercurio, utilizado en la minería ilegal de oro, que envenena fuentes de agua y los peces, base de la alimentación de muchas comunidades.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Wayamoutheri señaló que comunidades Ye’kwana y Sanema del municipio Manapiare, en Amazonas, presentan fiebre, vómitos, diarrea y afecciones respiratorias. Reportó tres fallecimientos infantiles y advirtió que una niña Ye’kwana y un bebé Sanema se encuentran graves y requieren evacuación aérea hacia Puerto Ayacucho.
TelegramWhatsAppFacebookX

Más de 165 personas de comunidades indígenas Ye’kwana y Sanema del municipio Manapiare, en el estado Amazonas, estarían afectadas en el marco de una emergencia sanitaria por una enfermedad sin precisar hasta los momentos, de acuerdo con información recibida por el programa Wayamoutheri de la organización indígena Kuyunu y difundida este 25 de septiembre.

Según el reporte, entre los síntomas registrados por los convalecientes, se encuentran fiebre alta, vómito, diarrea, bronconeumonía, tos, dolor de cabeza y malestar general. Los niños y niñas serían los más afectados.

En una publicación en su perfil en IG, Wayamoutheri identificó como comunidades afectadas a Cacurí, Joroimeña, Curaguaña, Yajatacuweña, Cujeriña, Macunaima, Tencua, Wachamo, Puerto Unión, San Martín, Caño Negro y áreas vecinas. Kuyunu forma parte de las organizaciones del pueblo Ye’kwana que trabajan en el medio y alto Ventuari, junto con la Unión Maquiritare de Alto Ventuari (UMAV), entre otras instancias indígenas.

Muertes infantiles

El comunicado señala tres fallecimientos que atribuye a esta emergencia sanitaria: una niña de un año, de la comunidad Wasaraña; una recién nacida de tres días, de Cacurí; y una niña de seis años, de Isla Tití. La alerta advierte además sobre dos casos considerados críticos en la comunidad de Cacurí.

De acuerdo con el reporte, una niña Ye’kwana y un bebé Sanema se encuentran graves y necesitan ser trasladados por vía aérea hasta el hospital de Puerto Ayacucho. La situación se complica por las limitaciones de los servicios de salud locales. Wayamoutheri señala que los ambulatorios de Tencua y Cacurí no disponen de suficientes medicamentos ni insumos médicos.

Piden intervención sanitaria urgente

Ante la situación, Wayamoutheri y Kuyunu solicitan a las autoridades nacionales, regionales y municipales una respuesta inmediata.

Entre las medidas requeridas están la evacuación aérea de los pacientes graves en Cacurí, el envío de medicamentos e insumos médicos esenciales y el despliegue de un equipo sanitario que permita investigar el origen de los casos y contener la enfermedad.

La solicitud fue dirigida, entre otras instituciones, a la Alcaldía Indígena de Manapiare, la Gobernación de Amazonas, Amazonas Salud, el Ministerio de Salud y las instancias de salud indígena.

El programa también pidió difundir la alerta para propiciar una respuesta de los organismos del Estado venezolano y atender a las comunidades afectadas.

Las carencias no son novedad

Un informe de Human Rights Watch difundido en septiembre de 2026 señala que los pueblos indígenas en Venezuela continúan enfrentando falta de recursos y dificultades para acceder a una alimentación adecuada, además de una afectación desproporcionada por la desnutrición y la pobreza extrema.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) también ha recibido reportes sobre morbilidad y mortalidad materna entre los pueblos Ye’kwana y Sanemá, así como sobre la escasez de centros de salud y la falta de medicamentos y equipos médicos.

Mientras que, en su informe anual de 2025, Provea calificó de “grave” la situación en que se encuentran los pueblos indígenas del país debido “a las condiciones sanitarias vinculadas al crecimiento de la minería con un consecuente aumento de los focos mineros en varias regiones”.

Además de aumento de morbilidad y mortalidad por tuberculosis y paludismo, la ONG alertó sobre muertes infantiles por enfermedades prevenibles y tratables como diarrea, vómito y enfermedades respiratorias, debido al consumo de agua contaminada principalmente por mercurio, utilizado en la minería ilegal de oro, que envenena fuentes de agua y los peces, base de la alimentación de muchas comunidades.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.