Después del gran impacto del doblete sísmico el pasado 24 de junio, miles de hogares se enfrentaron contra dificultades para poder acceder a agua, alimentos, refugios temporales, protección y educación. Ante esta situación, World Vision creó una respuesta que hasta el momento ha alcanzado a 130 321 personas pertenecientes a 27 809 familias, de las cuales 38 663 corresponden a niñas, niños y adolescentes.
En nota de prensa, informaron que los planes en las zonas afectadas combinan acciones en áreas clave, como la asistencia en agua, saneamiento e higiene (WASH), nutrición, seguridad alimentaria y protección. Como parte del apoyo psicológico, acondicionaron más de 20 Espacios Amigables para la Niñez (EAN), los cuales están diseñados para ofrecer un entorno seguro y de soporte afectivo para la infancia.
El clima y la salud
En los refugios temporales la emergencia se ha visto más complicada, ya que han ocurrido cambios ambientales, como episodios de calor intenso seguidos de precipitaciones fuertes. Estas variaciones aumentan la exposición a cuadros de deshidratación y patologías gastrointestinales entre la población infantil y juvenil.
Ante esta situación, Maribel Prada, gerente país de World Vision Venezuela, sostiene que tras brindar atención a más de 130 000 personas se reconoce que los problemas persisten por el clima y resalta la importancia de mantener la protección de la niñez en el centro de las acciones para resguardar su salud y bienestar.
“A tres meses de los devastadores terremotos, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable de permanecer al lado de las familias y la niñez más vulnerable. Tras brindar asistencia multisectorial a más de 130 000 personas, reconocemos que los desafíos persisten, agudizados por la volatilidad climática. Mantener la protección de cada niña y niño como el centro de nuestra respuesta es fundamental para resguardar su salud, dignidad y bienestar.”, afirma Maribel Prada, Gerente País World Vision Venezuela.
Por otro lado, la líder comunitaria, Bringer Figueroa señala que en sectores con más de 600 habitantes la llegada de agua y kits de higiene resulta indispensable, ya que el agua recibida a través de tuberías no se encuentra en condiciones aptas para el consumo.
“En mi comunidad estamos agradecidos con World Vision por la jornada de hoy. Nos suministraron agua y kits de aseo para quienes más lo necesitan. Somos una población de 131 niños, 74 adultos mayores y 640 personas en total. El agua que nos llega por tuberías no está apta para el consumo humano, y estas jornadas son muy necesarias.”, dice Bringer Figueroa, líder comunitaria de La Guaira.
Ayuda a futuro
Por las dificultades que han seguido persistiendo tras la emergencia, World Vision planea extender la entrega planificada de agua potable en los sectores de mayor urgencia, además de impartir pautas de adaptación ante lluvias intensas y altas temperaturas durante las actividades que se realicen. De todos modos, buscan dar continuidad a la atención psicosocial y a las dinámicas formativas dentro de los Espacios Amigables para la Niñez.
En las áreas de saneamiento, la organización ha llevado a cabo el diseño del programa de Educación en Emergencias, la cual trata de una estrategia que busca canalizar alianzas para evitar la interrupción del aprendizaje de las niñas y niños durante el periodo de recuperación posterior a los sismos.






