Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, tuvo 15 minutos para hablar en la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Durante su discurso, se centró en las promesas del «renacer» del país después de los sismos del pasado 24 de junio y de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, antigua pareja presidencial venezolana, el pasado 3 de enero.
En Runrun.es te resumimos el discurso en 3 perlas, con su respectivo contexto:
«Venezuela garantizará condiciones reales de participación para todas las fuerzas políticas del país. La democracia no se mide solo por la existencia de elecciones, la democracia se define por la cantidad de las condiciones antes de esas elecciones. En Venezuela habrá elecciones».
El Partido Socialista Unido de Venezuela, que ha presidido la presidencia en los últimos 27 años junto con Rodríguez, ha declarado en otras ocasiones que cumplen con un «récord electoral». Sus voceros afirman que las más de 35 elecciones que se han celebrado durante el chavismo reafirma su talante democrático. Sin embargo, distintas organizaciones como Transparencia Venezuela, el Observatorio Electoral Venezolano, Human Rights Watch, entre otros, afirman que la cantidad no indica calidad: se ha evidenciado una alta opacidad en los conteos y resultados, especialmente en la última elección presidencial del 28 de julio de 2026.
Si bien Rodríguez enfatizó que habrá elecciones presidenciales en Venezuela, no indicó una fecha o la promesa de un cronograma.
«Venezuela ha iniciado un proceso de transformación democrática para su renacer. Un proceso ordenado, institucional y verificable para construir un país más libre para todos, más próspero y más reconciliado consigo mismo».
Tras la captura de Maduro, el Gobierno interino ha anunciado que hará un proceso de transición a la democracia tutelado por Estados Unidos. Sin embargo, organizaciones de Derechos Humanos como Foro Penal, Provea, Acceso a la Justicia y Justicia, Encuentro y Perdón han destacado que la Ley de Amnistía que promovieron en febrero de 2026 no le ha brindado la libertad plena a los más de 400 presos políticos. Tampoco se ha respetado los plazos de la Constitución Nacional respecto a la permanencia de un presidente interino.
El mismo 23 de septiembre, Rodríguez se reunió con el rpesidente de Estados Unidos, Donald Trump, para establecer la restauración de la deuda externa que tiene Venezuela y las posibles elecciones electorales. De acuerdo con el medio estadounidense Axios, los mandatarios norteamericanos esperan unas elecciones entre 2027 y 2028.
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, afirmó que la reunión no abarcó los derechos políticos y civiles de los líderes opositores venezolanos en el exilio, especialmente de María Corina Machado, quien ha denunciado restricciones para regresar a Venezuela en siete ocasiones.
En la noche del 23 de septiembre, el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos denunció a través de redes sociales que tanto Trump como Rubio tienen el poder para darle el acceso a Machado a Venezuela.
«En cambio, [Machado] ha sido rechazada 3 veces esta semana, mientras Trump extiende la alfombra roja a un régimen autoritario para proteger su corrupto acuerdo petrolero que roba recursos al pueblo venezolano», objetó la institución norteamericana.
«No puedo dejar de mencionar en este espacio, sede de la legalidad internacional, nuestra reafirmación de los históricos derechos de Venezuela sobre la Guayana Esequiba y el llamado a la República Cooperativa de Guyana a resolver y volver a las negociaciones, tal como lo ordena el acuerdo de Ginebra. Los acuerdos que más perduran son los que provienen de negociaciones bilaterales por encima de organismos externos».
El Gobierno chavista se ha negado a discutir con el gobierno guyanés la disputa del territorio esequibo ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). En mayo de 2026, Venezuela señaló que la disputa con Guyana por el territorio del Esequibo terminará con una negociación directa sin intervención de terceros.
Pero, este 24 de septiembre, el presidente de Guyana, Irfaan Ali, le respondió a Rodríguez en la Asamblea de la ONU: Venezuela debería abstenerse de acuerdo con el fallo de la CIJ.
«El recurso a la CIJ llegó tras decenios de esfuerzos para resolver la controversia bilateralmente, inclusive a través de una comisión mixta y los buenos oficios del secretario general de las Naciones Unidas. Con pleno respeto al derecho internacional, Guyana participó y alentó a Venezuela a participar en los procedimientos de la CIJ», dijo Ali.






