Eddie A. Ramírez S., autor en Runrun

Eddie A. Ramírez S.

23 de enero: 1958 y 2023, por Eddie A. Ramírez S.
“¿Por qué no sucede otro 23 de enero como en 1958? Ascensos inmerecidos y cargos públicos han hecho sumisos y corruptos al Alto Mando militar y cientos de generales y coroneles que sostienen el régimen

 

Sesenta y cinco años separan a una Venezuela pujante, polo de atracción de una inmigración valiosa, de otra que está destruida y cuyos hijos tienen que buscar refugio en otros lares. En la primera, a pesar del crecimiento económico, los atropellos selectivos del dictador habían colmado la paciencia de los ciudadanos. Extrañamente, en la segunda, la de hoy, a pesar la pobreza, de las violaciones masivas de los derechos humanos y de las protestas en las calles no hemos logrado salir de quien usurpa Miraflores.

¿A qué se debe esta diferencia? Al respecto, nos permitimos recordar brevemente la actuación de los actores en las sublevaciones del 18 de octubre de 1945, 24 de noviembre de 1948 y del 23 de enero de 1958.

Golpe del 18 de octubre

En octubre, está claro que fue un movimiento generacional. El presidente Medina pretendió designar a su sucesor, oponiéndose a una votación universal. Además, su coqueteo con los comunistas, enemistad con el expresidente López Contreras y mantener en cargos importantes a militares que no eran de carrera, los llamados “chopo de piedra”, fueron determinantes en la insurrección. En la misma solo participaron oficiales con rango de mayor hacia abajo.

La insurgencia se hubiese producido aun sin el visto bueno del partido Acción Democrática, pero contar con su aprobación le dio impulso a la conspiración. En ese entonces, el empresariado y el resto de la sociedad civil no tenían un peso importante. Lo sustituyó una Junta de Gobierno integrada por dos militares, cuatro militantes y un simpatizante de Acción Democrática.

Golpe del 24 de noviembre

El golpe del 24 de noviembre en contra del presidente Gallegos se produjo como reacción de los sectores afectados por el sectarismo adeco, reconocido posteriormente por Betancourt, quien por cierto se había distanciado de Gallegos. La pretensión de debilitar la educación privada para favorecer la injerencia del Estado, mediante el Decreto 321, causó mucho rechazo.

El Alto Mando militar, con apoyo de la mayoría de la oficialidad, pensó que la crisis política se podía solucionar instando al presidente Gallegos a tomar medidas que este consideró inaceptables. Se produjo la sublevación con el visto bueno de los partidos Copei y URD, de la Iglesia y de las fuerzas vivas. La consecuencia fue una cruel dictadura.

23 de enero de 1958

El 23 de enero de 1958 el dictador Pérez Jiménez fue derrocado gracias a una tormenta perfecta: la pastoral del 1 de mayo de 1957 de monseñor Rafael Arias Blanco, criticando la pobreza; el descontento militar por el intento del dictador de realizar un referendo en vez de una elección; la constitución, en junio 1957, de la Junta Patriótica que unió a los cuatro partidos de la oposición; la huelga estudiantil del 21 de noviembre de 1957; el alzamiento militar de la aviación y de varios cuarteles, el 1 de enero de 1958; la petición de los militares, el 9 de enero, de sacar al ministro del Interior y al jefe de la Seguridad Nacional, aceptada por el dictador; el manifiesto, el 14 de enero, de los intelectuales y profesionales exigiendo libertad; el acuerdo político entre Betancourt, Villalba y Caldera, logrado en el exilio; la huelga general, manifestaciones y enfrentamientos en Caracas el 21 de enero.

Todo ello precipitó la sublevación de la marina y el desconocimiento del dictador por la oficialidad de la Escuela Militar, que obligaron a huir al nativo de Michelena, a pesar de que contaba con el apoyo de Estados Unidos y de la vista gorda del resto del mundo.

¿Cuál es la situación este 23 de enero?

Las violaciones a los derechos humanos han sido masivas. La pobreza está generalizada. La Iglesia elevó su voz de protesta, los estudiantes, educadores, jubilados y ciudadanos en general reclaman sus derechos en las calles, los intelectuales, empresarios y organizaciones de la sociedad civil han culpado al régimen de nuestros males, en las cárceles hay civiles y militares, unos siete millones de compatriotas han tenido que emigrar, los países democráticos rechazan la usurpación de Maduro y este se niega a realizar elecciones transparentes, así como abrir y depurar el Registro Electoral ¿Por qué no sucede otro 23 de enero como en 1958?

Un factor fundamental es que el Alto Mando militar y cientos de generales y coroneles sostienen al régimen. Ascensos inmerecidos y cargos en el sector público los han hecho sumisos y corruptos y, el resto de la oficialidad está vigilada y quizá piense que la división en el sector político podría desencadenar una ingobernabilidad.

Las descalificaciones mutuas, inconsistencias y falta de acuerdos en la oposición impiden formar un frente sólido que presione para lograr elecciones transparentes.

La insensatez de gran parte del sector político sin duda dificulta lograr la salida de un régimen que dista de ser una dictadura tradicional. Es inaceptable el salto al vacío que dieron al defenestrar al gobierno interino, cesar a nuestros embajadores y colocar en mayor riesgo nuestros activos en el exterior, así como los pleitos entre Leopoldo López y Borges desde el exilio, y de otros dirigentes en Venezuela.

El daño está hecho. La única vía que pudiese lograr atenuarlo son las primarias. Desde luego, no con tantos candidatos, sino con solo dos apoyados por sendos bloques de partidos y organizaciones de la sociedad civil. Para ello es de vital importancia que le demos carta blanca a los integrantes de la Comisión de Primaria, creada para realizarlas. Son gente honorable. No cometamos el exabrupto de querer imponerles condiciones y de amenazar con no participar si no las acepta. Se requiere una gran dosis de sensatez y desprendimiento. Caso contrario, seguiremos subyugados y la historia será implacable.

Como (había) en botica

  • Don Henrique Machado Zuloaga fue un exitoso empresario. Practicó la responsabilidad social y defendió principios y valores. Fue un buen ciudadano. Nuestro pésame a su esposa Corina, a su valiente hija María Corina y demás familiares.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com | 24 de enero del 2023

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Tres sainetes sobre divorcios, por Eddie A. Ramírez S.
Los dos grupos de la oposición enfrentados son tan insensatos, que, por defender sus intereses, favorecen al régimen usurpador. En su sainete, traicionan a parte del pueblo venezolano

 

Las nuevas generaciones desconocen lo que es un sainete. Las no tan nuevas lo deben haber olvidado, porque se representan muy poco. Son o eran piezas teatrales cortas, de carácter popular y burlesco. Por extensión, la palabra se utiliza como referencia a un acontecimiento grotesco o ridículo. Últimamente se presentan varios sainetes, aunque no en teatros, ni de ficción. Se desarrollan en el eje Madrid- Barcelona-Caracas. Están relacionados con la literatura, la socialité, el deporte, la música y la política. Cada uno deja una moraleja. Al contrario de los conocidos sainetes escritos por Ramón de la Cruz y por Carlos Arnichez, en los que hay un personaje bueno y otro malo, en los que presenciamos no es fácil distinguir entre uno y otro.

El primer sainete, se basa en la relación entre un destacado escritor entrado en años y una señora, no muy joven, pero que se las echa y todas las semanas aparece en revistas faranduleras. La moraleja por extraer es que cuando se llega a cierta edad es mejor dejar de lado ciertas ilusiones o fantasías, lo cual es válido tanto para gente laureada, como para quienes permanecen más tiempo de lo prudente en los medios sociales a punta de matrimonios y de divorcios. En política también hay que olvidarse de las fantasías, dando prioridad a lo que está en nuestras manos que, en nuestro caso, son las elecciones a pesar de los escollos.

El segundo lo protagoniza un jugador fuera de la cancha y una cantante en los escenarios. Al primero, como buen jugador que fue de la Liga, le encanta ligar. La cantante, claramente ofendida, le dedica una pegajosa canción y, burlándose de su habilidad defensiva, le metió un gol. La moraleja es que ligar tiene sus riesgos. Como dice Berna González en El País de España, “hoy las mujeres ya no lloran su despecho, sino que facturan”. La situación no está clara, pica y se extiende. Esto también es válido para los políticos que brincan talanqueras.

Estos dos sainetes dan pie para cotilleos en peluquerías y en revistas faranduleras. En los medios de comunicación escritos y en las redes ocupan más espacios que los grandes problemas que aquejan a la humanidad, como la pobreza, los desplazamientos de millones de personas de sus países por razones económicas o políticas, la invasión de Rusia a Ucrania, las violaciones de los derechos humanos en muchos países, los atropellos a las mujeres en Irán y en Afganistán o el calentamiento global. Incluso, quien esto escribe, tratando de eludir la reiterada mención a la situación política que nos aqueja, cayó en la tentación de dedicarle unos párrafos a hechos que solo deberían incumbir a los protagonistas.

El tercero es obligatorio para no dejar de lado nuestra situación política. Se desarrolla entre uno que se dice defensor de la justicia y otro que se identifica con la voluntad popular. Ha sido el divorcio más traumático. Quizá porque era una relación incestuosa, debido a que los actores provienen de una tolda política común. Lamentablemente, este sainete nos atañe a todos los demócratas. No nos arranca sonrisas, sino rabia.

Mientras trabajadores públicos de la educación, de las empresas estatales de Guayana y nuestros jubilados corren riesgos protestando por su situación socio-económica; mientras los presos políticos son torturados y el pundonoroso teniente coronel Igbert Marín Chaparro está en huelga de hambre y su vida corre grave peligro; mientras millones de compatriotas atraviesan a pie ríos, montañas y desiertos, huyendo del hambre, de la escasez de electricidad, de agua y de la inseguridad, algunos connotados dirigentes de la oposición se pelean en vez de unirse para salir del régimen opresor.

El vanguardista mayor acusó a dirigentes justicieros de tener vínculos con el gobierno de Nicolás Maduro. Los justicieros ripostaron que “la unidad está primero y que quienes dicen encarnar la voluntad del pueblo “predican el odio, mienten y fortalecen a Maduro”. Los dos grupos son tan insensatos, que, por defender sus intereses, favorecen al régimen usurpador. Traicionan a parte del pueblo venezolano que inicialmente los percibió como la generación de relevo. Corren el riesgo de que, como en las malas representaciones, el público les dé la espalda. La moraleja es que tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe.

¿Será posible que, por lo menos, cierren la boca? ¿Con qué cara solicitamos a otros gobiernos que nos apoyen, si nosotros nos ponemos zancadillas? ¿Será posible una reconciliación? ¿Valdrá la pena? Recordemos que a veces el divorcio es necesario y conveniente. Quizá las elecciones primarias pueden ser la oportunidad para callar a los necios y presentarle a nuestro electorado solo dos candidatos, cada uno apoyado por un bloque de partidos, con respaldo de organizaciones de la sociedad civil y de independientes.

La Conferencia Episcopal Venezolana sí habló lo debido y monseñor Besabe fue contundente en su homilía el día de la Divina Pastora, al expresar con angustia: “oremos por nuestra Venezuela, herida, maltratada y saqueada a más no poder, y que cesen las burbujas de la falsedad económica que pretenden ocultar al mundo la precaria situación en que están inmersos la mayor parte de los hermanos venezolanos” ¡Bravo!

Como (había) en botica

  • Fue una masacre. No lo pueden ocultar. Oscar Pérez y seis compañeros fueron asesinados hace cinco años después de rendirse.
  • Recientemente falleció en el exilio César Vicente, pundonoroso capitán del tanquero petrolero Morui, quien se sumó al paro cívico de diciembre del 2002 en defensa de la democracia.
  • La nueva directiva de Pdvsa quizá, solo quizá, sea apropiada para la junta de condominio de un edificio pequeño. Según denuncia El Nacional, el régimen está arremetiendo contra Carolina Briceño por su acucioso trabajo de investigación, junto con Ramón Hernández, de la estrecha relación entre los hermanos Morón y Nicolás Maduro Guerra.
  • Felicitaciones a la bellísima diseñadora de ropa y de sueños Amanda Dudamel, primera finalista en el Miss Universo, sobre todo por su actividad en favor de los menos favorecidos en el barrio de Petare.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Una fábrica de Coroneles, por Eddie A. Ramírez S.
Como Gustavo Coronel son los Coroneles que debemos formar. Su reciente libro, Una fábrica de ciudadanos: bases para la reconstrucción de Venezuela, nos proporciona la pauta

 

Coroneles y generales abundan en demasía en relación con el tamaño de nuestra Fuerza Armada y de los cargos disponibles. Chávez y Maduro, para comprar sumisión, han ascendido a oficiales por antigüedad y no por méritos, con la falsa premisa de que los ascensos son un derecho. Algo así como se promueven los niños del maternal al kindergarten. Solo queda uno que otro rezagado por no estar totalmente identificado con el régimen. Muchos han ocupado u ocupan importantes posiciones. Ninguno ha realizado una buena labor, aunque tampoco los civiles. Igual sucede en todos los ámbitos. Tenemos buenos profesionales y la mayoría de nuestra población es trabajadora, pero tenemos escasez de buenos ciudadanos. Gustavo Coronel es uno de ellos. Estos son los coroneles que debemos formar. Su reciente libro, Una fábrica de ciudadanos: bases para la reconstrucción de Venezuela, nos proporciona la pauta.  

Gustavo, el incansable geólogo luchador por la democracia y en contra de la corrupción, asevera que “Venezuela ha experimentado durante casi toda su historia una tragedia que puede definirse como la carencia de una masa crítica de buenos ciudadanos activos”. Acertadamente, predica que hay que ir más allá de ser un ciudadano que cumple las leyes y respeta las buenas costumbres, sino que es imprescindible que sea activo que contribuya al bien común. Recalca nuestra tendencia a exigir derechos, obviando los deberes. El bien del planeta debe prevalecer sobre el bien nacional, este sobre el local y el bien colectivo sobre el bien individual. Nos recuerda que en nuestra historia varios compatriotas insistieron sobre la educación ciudadana. Entre ellos Cecilio Acosta y, recientemente, Antonio Luis Cárdenas y la Asamblea de Educación

Menciona que hay virtudes cívicas, como ser activos y responsables, contribuir al bien común, civilidad, buen vecino, solidaridad social, espíritu de servicio, voluntariado, generosidad y disposición para compartir. También virtudes morales como compasión, gratitud, humildad, integridad, deseo de justicia, respeto al derecho ajeno, coraje para defender principios y honestidad. Sentencia que nuestra educación ha sido un fraude, que privilegia la instrucción sobre la educación ciudadana y que nuestra sociedad se ha edificado sobre el primer piso, el petrolero, sin las bases que garanticen la estabilidad.

Recalca que hemos tenido campañas excelentes, como las de Renny Ottolina, Marta Rodríguez Miranda, Guillermo Aristimuño, la del Metro de Caracas y la de la Pdvsa meritocrática. Sin embargo, dice nuestro amigo, se requiere un esfuerzo mucho mayor. Tiene que ser un compromiso nacional, con rango de política de Estado, con un equipo permanente, a largo plazo y dirigido a todos los venezolanos.

Coronel relata su experiencia y señala los pasos que hay que dar, entre ellos la formación de educadores, para establecer la fábrica de ciudadanos. Desde luego, nuestros educadores deben ser mejor remunerados. El libro, de lectura obligada, lo publicó la editorial Dahbar y también se consigue en Amazon. Por cierto, este distinguido Coronel cumple este año nueve décadas de vida rica en experiencias, en las que renunció a cargos importantes, unas veces por defender principios, otras por querer contribuir a una mejor Venezuela y, hasta hace poco, era voluntario como camillero en un hospital en Estados Unidos. Es decir, que predica, practica y defiende los principios y valores de nuestra civilización.

Hay analfabetas que son buenos ciudadanos. Tener méritos académicos no es garantía de serlo. Un ejemplo es el diputado de Primero Justicia Juan Miguel Matheus, con buena formación profesional, pero que se expresa como un energúmeno al intentar descalificar a distinguidos juristas del Bloque Constitucional, tildándolos de “mentirosos y corruptos que manipulan la opinión pública para proteger intereses políticos”. Se puso al nivel de Mario Saliva. Gustavo Tarre y Carlos Vecchio, dos buenos ciudadanos, presentaron sus informes de gestión, como representantes en la OEA y en la embajada en Washington.

Este libro trajo a mi memoria el de Arnoldo Gabaldón, La enfermedad latinoamericana de la educación superior, quien predicó que, por privilegiar la educación superior, hemos sacrificado los recursos para la educación preescolar y primaria. Es interesante que, en países como Canadá, la educación universitaria no es gratis. Varios países consideran que la responsabilidad del Estado de dar educación gratuita llega hasta el bachillerato. En Costa Rica, los estudiantes universitarios pagan de acuerdo con el ingreso familiar. Sin duda es un tema polémico, pero que habrá que abordar. El Estado no tendrá suficientes recursos para atender todas las necesidades.

Cabe mencionar que en el pasado hubo mucha tendencia al derroche de los recursos naturales, que son un bien común, como el agua y la electricidad. También, muchos pretendieron vivir por encima de sus posibilidades solo para presumir, pensando que no vendrían tiempos de vacas flacas. Hoy sufren las consecuencias. Ojalá hayamos aprendido y, cuando recuperemos la libertad, practiquemos lo que aconseja Gustavo Coronel y apoyemos su iniciativa para formar una masa crítica de buenos ciudadanos.

Como (había) en botica

  • Ojalá no terminen de poner la torta haciendo cambios indebidos en la directiva ad hoc de Pdvsa.
  • Venezuela perdió la semana pasada a un gran ciudadano. El Dr. Pablo Reimpell fue un buen ciudadano y baluarte en la Pdvsa meritocrática. Trabajador como el que más, honesto, capaz, de trato afable, conocedor de varios idiomas.
  • La orden de captura de las tres integrantes de la directiva de la Asamblea Nacional, todas en el exilio, es otro atropello del régimen. Las declaraciones imprudentes de Marianela Fernández, vicepresidenta de la Asamblea, evidencian que no es la persona para ese cargo.
  • Mike López fue un compañero petrolero que recién falleció. Trabajó en la refinería de Amuay. Fue despedido y junto con su familia desalojado ilegalmente de su vivienda. Lo sustituyó un amigo que no estaba preparado para el cargo. López consideró un que deber apoyar al amigo a pesar de sus diferencias, por lo que lo ayudó a superar su falta de preparación. Eso es ser un buen ciudadano.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com | 10/1/23

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Asesinato político: tragedia en dos actos, por Eddie A. Ramírez S.
¿Quiénes son los responsables del asesinato político del gobierno interino? Sin duda, los principales responsables son Henry Ramos Allup, Enrique Capriles, Julio Borges y Manuel Rosales

 

Fue un asesinato político premeditado. La última puñalada la dieron sin tomar en cuenta las opiniones del Bloque Constitucional, ni del TSJ legítimo. Señal de que, si llegan al poder, harán lo que les venga en gana. Lo planificaron paso a paso, ocultando sus perversos propósitos.

Los conjurados iniciaron sus viles intenciones en enero del 2019, día en que fueron sorprendidos por un joven recién salido del cascarón de la política. No podían perdonarlo, ese fue el primer acto de la tragedia. Procedió sin el visto bueno de un Areópago constituido por arcontes venidos a menos, pero reacios a perder el acceso a los churupos. Los linchadores contaron con unos cómplices necesarios, los cuales visualizaron, equivocadamente, que podían ganar popularidad desacreditando al recién llegado a la política. ¿Qué logró el gobierno interino? ¿En qué falló? ¿Qué alegaron los golpistas?

Los logros

Sembró la esperanza de que pondría fin a la usurpación de Maduro y de la caterva que lo rodea. ¿Cometió un error? ¿Acaso los seres humanos no necesitamos de una esperanza para soportar las penurias que nos aquejan? ¿Acaso ha debido decir, olvídense, este régimen durará muchos años? En Jerusalén clamaron durante siglos los judíos de la diáspora, hasta que, felizmente, lo lograron. Esa esperanza es la que nos mantiene en la lucha contra la narcotiranía.

¿Acaso fue poco el haber logrado que más de 60 países desconocieran la elección del 2018, en la que Maduro usurpó el poder? ¿Acaso no es importante que el gobierno interino tuviese embajadores en la Organización de Estados Americanos, Estados Unidos, Canadá y en muchos otros países, los cuales han realizado una excelente labor? ¿Acaso es poco el haber defendido valiosos activos en el exterior, especialmente Citgo?

Lo que no logró

No pudo poner fin a la usurpación de Maduro. Ese fue el reclamo de algunos, alegando que no había cumplido el “mandato” de las dos consultas populares ¿Acaso le dimos las herramientas? ¿Acaso el régimen no cuenta con el Alto Mando de la Fuerza Armada y con un sistema judicial sumiso? ¿Acaso la represión no ha acallado, por ahora, las grandes protestas populares y neutralizado posibles huelgas generales? También lo atacaron por no exigir la aplicación del Acuerdo sobre Responsabilidad de Proteger (R2P), a sabiendas de que ningún país estaba dispuesto a ponerlo en práctica.

Los errores

Varios fueron los errores del gobierno interino.

  • El manejo inadecuado de la empresa Monómeros Colombo- Venezolanos. No hay pruebas de corrupción, pero esa es la percepción. Lo cierto es que inicialmente designaron una directiva y gerencia idóneas y, al poco tiempo, la cambiaron, para tener influencia política. Lógicamente, la gente asoció el cambio a contratos con gente amiga del G4. Según parece, Manuel Rosales y Leopoldo López fueron los responsables. Lamentablemente, pasaron por alto el informe de los diputados de grupo 16J.
  • Otro error fue hacer caso omiso a las denuncias de Humberto Calderón Berti, sobre posible corrupción en la ayuda humanitaria donada por particulares.
  • No haber rendido cuenta de la distribución del dinero del Estado venezolano procedente del exterior. ¿Cuál fue el temor? ¿Acaso no es lógico y permisible que nuestros diputados legítimos y otros funcionarios del interinato reciban cierto aporte para sobrevivir?
  • No haber consultado con militares retirados la “parada” que tiraron Guaidó y Leopoldo López en abril 2019 en la cercanía de La Carlota, ni la llamada Operación Gedeón, en mayo 2020, que sacrificó a valientes compatriotas y
  • No haber querido o podido deslastrarse del G4.

¿Quiénes son los responsables del asesinato político del gobierno interino?

Sin duda, los principales responsables son Henry Ramos Allup, Enrique Capriles, Julio Borges y Manuel Rosales, que ordenaron a sus diputados votar por la defenestración. También los diputados que se abstuvieron. Ojalá ese asesinato tenga un elevado costo político para quienes lo perpetraron. Aunque no participaron en el segundo acto, la puñalada, cabe preguntar, ¿esa vil acción hubiese sido posible si algunos dirigentes de la oposición no hubiesen debilitado a Guaidó con sus prédicas de que no cumplió el mandato de poner fin a la usurpación? ¿Lo hicieron porque son colaboracionistas del régimen? No, aunque le dieron un regalo de Navidad al usurpador, procedieron por interés personal o de sus partidos, pero les puede salir el tiro por la culata.

Reconocimiento a Guaidó

Cometió los errores mencionados, pero ha procedido con coraje, exponiendo su vida y a su familia. Por las circunstancias, asumió una responsabilidad para la que no estaba preparado. Fue valiente, pero le faltó garra, no descalificó a nadie de la oposición. Ha debido declarar enfáticamente que, por ser el presidente interino, no iba a ser candidato presidencial. Esa candidatura no le convenía a su gobierno, a la democracia, ni a él mismo. Probablemente, ese error fue factor determinante en el golpe de Estado.

Este magnicidio político fue una derrota para la oposición. Sin embargo, no hay que desmayar. Las primarias son un paso importante. Es necesario votar. Ojalá no votemos por quienes solo defienden intereses personales o de su partido. El voto es una herramienta de lucha. El régimen pondrá obstáculos y, si pierde, intentará arrebatar. Con voluntad y liderazgo, podemos superar esos escollos. Otras vías son respetables y posibles, pero muy poco probables.

Como (había) en botica

  • Decepcionó José Guerra acatando línea de Primero Justicia. La intervención de Matheus dio pena ajena.
  • Le deseamos pronto restablecimiento a Eugenio Montoro, compañero de Gente del Petróleo y articulista semanal.
  • Lamentamos el fallecimiento de nuestro compañero Alexis Acosta.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com | 3 de enero de 2023

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2022: el año del destape, por Eddie A. Ramírez S.
El destape de la corrupción en Venezuela es de actualidad mundial a raíz de las confesiones del corrupto Alejandro Andrade, quien cantó como canario por una rebaja de la pena

 

A raíz del fallecimiento del Caudillo de España por la Gracia de Dios, como se promocionaba el dictador Francisco Franco, se cumplió la tercera ley de Newton que dice “a toda acción se produce una reacción igual y de sentido contrario”. Era inevitable una reacción a la mojigatería impuesta por el régimen. Cuando joven, viví esa santurronería en la recordada España, durante el exilio de mi familia en época del dictador Pérez Jiménez.

En el cine, el destape se inició tímidamente en 1974, pero fue en 1976, después del fallecimiento de Franco, que un desnudo en la película La trastienda armó la de San Quintín. Desde entonces, el destape quizá se ha pasado un poco de maraca en todo el mundo. Desde luego, este artículo no se refiere a ese evento, sino al destape de la corrupción en Venezuela, hoy de actualidad mundial a raíz de las confesiones del corrupto Alejandro Andrade, quien cantó como canario para lograr una rebaja de la pena.

Como era de esperarse, la corrupción no se destapó en Venezuela, sino en el exterior. Quienes han ocupado la Fiscalía general, Isaías Rodríguez y Luisa Ortega Díaz, no se ocuparon de ese flagelo. Tarek Saab ha logrado encanar unos cuantos, pero se dice que más por rivalidad entre grupos que por intención de combatir la corrupción.

Andrade destapó parte de la corrupción al incriminarse y, además, al denunciar a Claudia Díaz, “la enfermera de oro”, y a su esposo Adrián José Velásquez Figueroa, el guardaespaldas que logró muchos más ingresos que el devengado por Kevin Costner por su actuación en la conocida película.

En esta época han proliferado las lavanderías. Hay más que todas las que tenían nuestros amigos chinos en tiempos ya remotos. Son numerosos los casos que han estado o que todavía están en juicio en tribunales de Estados Unidos. Abraham Edgardo Ortega, Roberto Rincón Fernández, Abraham José Shiera Bastidas, Karina del Carmen Núñez Arias son, entre otros, los que más han sonado. Raúl Gorrín, propietario de Globovisión, ha sido señalado por varias fuentes de supuesto involucramiento en el lavado de dinero. Si él se considera inocente, debería acudir a los Estados Unidos para dar su versión. En Venezuela, ningún fiscal se molesta en abrirle una investigación.

El fiscal Tarek Saab formuló en el 2017-2018 acusaciones de corrupción en contra de unos 80 empleados de Pdvsa. Algunos de los señalados se declararon culpables, otros tendrán que ir a juicio. Es indudable que la corrupción en las empresas mixtas Petropiar, Petromonagas y Petrozamora es de montos muy importantes.

Los detenidos de mayor nivel han sido Nelson Martínez y Eulogio Del Pino, ambos expresidentes de Pdvsa; Jesús Luongo, que fue director de Pdvsa y gerente general del Centro de Refinación de Paraguana; y Pedro León Rodríguez, director ejecutivo de la Faja. Martínez y Del Pino fueron detenidos en noviembre del 2017. Martínez, señalado de irregularidades en Citgo, falleció mientras estuvo detenido y hay denuncias de que murió porque no le dieron a tiempo el debido tratamiento médico. Del Pino fue sometido a juicio tres años después de su detención por supuesta corrupción en Petrozamora. Luongo, detenido en el 2018, fue absuelto en un primer juicio en septiembre del 2021, pero pareciera que su caso sigue vivo. Doce empleados de Pdvsa aceptaron los cargos de corrupción en Petrozamora y fueron condenados a entre nueve y cinco años de cárcel.

En el caso de Rafael Ramírez Carreño, expresidente de Pdvsa hoy exiliado en Italia, ha sido el ministro de Energía y Petróleo, Tarek El Aissami, quien lo ha acusado de corrupción por muchos millones de dólares. Desconocemos si ello es cierto, pero durante su presencia en Pdvsa se señalaron muchos casos de supuesta corrupción, entre ellos el de su primo Diego Salazar. Lo que sí es indudable es que Rafael Ramírez es intelectualmente deshonesto. Le consta que los accidentes en Pdvsa, entre ellos la terrible explosión en la refinería de Amuay, ocurrieron por falta de mantenimiento y por impericia de los operadores, pero él sostiene que fueron por sabotaje. Ahora, presume de ser el verdadero heredero de Chávez, pero hasta la hija de este lo rechaza.

Es evidente que en Venezuela no hay controles para detectar casos de corrupción, ni voluntad de investigar, mucho menos a los militares. Para confundir, los palafreneros de Maduro lanzan acusaciones a diestra y siniestra. Sobre La Trastienda, alguien dijo que “no es la película de la apertura, sino la película de la libertad”. Aspiramos a que el destape de la corrupción sirva para encarcelar a unos bandidos, pero principalmente para romper las cadenas que impiden la libertad de nuestro país.

Para familiares, amigos y lectores, mis mejores deseos por un 2023 sin presos, ni exiliados y que la participación masiva de los demócratas en las elecciones primarias facilite el camino para salir del régimen.

Como (había) en botica

  • Lamentamos los fallecimientos de nuestros compañeros Raimundo Ronny y Jorge Fanartzogloo.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliado!

eddiearamirez@hotmail.com

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Constitución mortinata, por Eddie A. Ramírez S.
Chávez-Maduro nunca les dieron vida a la Constitución mortinata que resultó de la Asamblea Constituyente convocada ilegalmente por Chávez en 1999

 

Hoy, 20 de diciembre, hace 23 años, Hugo Chávez convocó ilegalmente una Asamblea Constituyente que no estaba contemplada en la Constitución entonces vigente. Sus diputados, electos en forma truculenta, aprobaron una Constitución mortinata. Es decir, que nació muerta. Los gobiernos de Chávez-Maduro nunca les dieron vida.

Esa Constitución pisoteada por el régimen es centralista y presidencialista, tiene varios artículos no acordes con los tiempos modernos y está mal redactada. Cuando tengamos democracia y hayan cesado las pasiones, será necesario reformarla o elaborar una nueva. Eso tendrá que hacerse en un clima de tolerancia y de consulta previa. No debe cometerse el error de querer imponerla. Sin embargo, a pesar de lo mencionado, tiene aspectos positivos en lo referente a los derechos humanos. Aquí resumimos algunos de sus artículos que son violados todos los días. Se conocen, pero es conveniente repetirlos.

Establece el respeto a la vida, a la libertad, a la justicia, a la igualdad, a la solidaridad, a la democracia. Garantiza el respeto a los derechos humanos y establece que los funcionarios que ordenen o ejecuten las violaciones incurren en responsabilidad penal, civil o administrativa. Obliga al Estado a investigar y sancionar los delitos de atropellos a los derechos humanos y establece que los autores quedan excluidos de indulto y de amnistía. Prohíbe arrestos o detenciones sin orden judicial, salvo flagrancia. Sentencia que los detenidos tienen derecho a comunicarse de inmediato con familiares y abogados, a quienes deben informar del lugar de reclusión y que nadie debe continuar detenido después de una orden de excarcelación.

Desde luego, prohíbe las desapariciones forzadas, torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, y establece que todo funcionario que infiera maltratos o sufrimientos físicos o mentales, o que instigue o tolere este tipo de tratos, será sancionado. Prohíbe la censura. Dispone que manifestar pacíficamente es un derecho y proscribe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas para controlar manifestaciones pacíficas.

Consagra el sufragio como un derecho, que se ejercerá mediante votaciones libres, universales, directas y secretas. Considera a la educación y a la salud como derechos humanos, así como contar con una vivienda segura, cómoda, higiénica y con servicios básicos, y que el salario del trabajador debe permitirle vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas.

Reconoce la existencia de los pueblos y comunidades indígenas, el derecho a sus tradiciones y tierras, y que el aprovechamiento de los recursos naturales en los hábitats indígenas por parte del Estado se hará sin lesionar la integridad cultural, social y económica de los mismos e, igualmente, está sujeto a previa información y consulta a las comunidades indígenas. Garantiza el derecho de propiedad y que el Estado protegerá el ambiente, la diversidad biológica, genética, los procesos ecológicos, los parques nacionales y monumentos naturales y demás áreas de especial importancia ecológica.

Establece la autonomía del poder Judicial; exige al Defensor del Pueblo velar por el efectivo respeto y garantía de los derechos humanos y por el correcto funcionamiento de los servicios públicos; que el Ministerio Público garantice la celeridad y buena marcha de la administración de justicia, el juicio previo y el debido proceso; que el Contralor inicie investigaciones sobre irregularidades contra el patrimonio público; que el poder Electoral mantenga, organice, dirija y supervise el Registro Civil y Electoral y que la unidad monetaria sea el Bolívar.

Evidentemente, nada de lo mencionado se respeta, ¿quiénes tienen la obligación de que la Constitución se acate y se cumpla? En primer lugar, los jueces y el fiscal general, pero ante la sumisión de estos, es obligación de todos los ciudadanos colaborar en su restablecimiento.

Pretender que el régimen va a cambiar su conducta es iluso. Los rojos pretenden perpetuarse en Miraflores. Somos los demócratas quienes debemos cambiar, formando un frente unido como requisito necesario, pero no suficiente, para sacarlo del poder. Entre nosotros es aceptable que existan diferencias de opinión. Lo inaceptable son las descalificaciones solo por tener puntos de vista diferentes. Estas descalificaciones no solo favorecen al régimen, sino que pueden ser un escollo para la unidad después de las primarias. Ojalá la Navidad proporcione una dosis de sensatez.

Como(había) en botica

  • Tal día como hoy, en el 2005, la ONU declaró el Día de la Solidaridad Humana. Seamos solidarios con los más vulnerables, con los presos sin distinción, con nuestros compatriotas y de otros países que buscan refugio en otros lares. Protestemos contra los regímenes autoritarios, sean de izquierda, de derecha o teocráticos. Hay mucho dolor en el mundo. No hay nada que celebrar.
  • El Boletín Mensual de la OPEP informa que, según informó el régimen, nuestra producción fue de 693.000 barriles por día, y según fuentes secundarias de esa organización solo 656.000. Otra vez hay escasez de gasolina. Maduro sigue mintiendo. Solo la salida del régimen y cambio de la legislación permitirá la recuperación de nuestra industria petrolera.
  • Nuestra solidaridad con los presos políticos. Nuestro rechazo a las torturas en los centros de reclusión.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com | 20/12/22

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Petróleo: cien años malgastados, por Eddie A. Ramírez S.
El negocio petrolero empezó mal para los venezolanos. La zarabanda de las concesiones, como las llamó Betancourt, no fue el inicio de la corrupción en estos lares, pero la misma llegó a niveles nunca vistos

 

El 14 de diciembre de 1922 se produjo una erupción en el Zulia. No fue de lava, sino de un producto que ha signado la vida de los venezolanos durante los últimos cien años y que acaparó la atención de un mundo que, después de la Primera Guerra Mundial, se había percatado de la importancia geopolítica de esa fuente de energía.

Ya no eran los pocos barriles de petróleo que producía la Petrolia del Táchira desde 1878. Tampoco los algo más de doscientos barriles por día del pozo Zumaque, perforado en 1914. Esta vez, la enorme presión de gases en el pozo Los Barrosos hizo brotar miles de barriles del llamado oro negro antes de ser controlado. ¿Qué hicimos con ese regalo que nos dio la naturaleza y que fue posible extraer y refinar por el ingenio y trabajo de unos pocos?  ¿Aprendimos alguna lección?

El negocio petrolero empezó mal para los venezolanos. La zarabanda de las concesiones, como las llamó Betancourt, no fue el inicio de la corrupción en estos lares, pero la misma llegó a niveles nunca vistos. De un lado, un grupo de allegados a Juan Vicente Gómez se enriqueció al traspasar a las compañías extranjeras las concesiones obtenidas solo por jalar mecate al dictador. Del otro, las empresas invadieron tierras de nuestros compatriotas de la tribu barí, eludieron pagos de impuestos y trataron mal a sus trabajadores.

Gradualmente, las compañías extranjeras cambiaron positivamente sus políticas. Ello fue posible no solo por la evolución de los tiempos, sino también por presión de sus trabajadores y de un grupo de profesionales encabezado por el ministro Gumersindo Torres y, posteriormente, por muchos otros. Sin mezquindad, hay que reconocer que cuando esas empresas abandonaron el país en, 1975, dejaron un legado importante. Formaron recursos humanos, crearon una cultura de dedicación al trabajo, realizaron donaciones para la construcción de escuelas y vías de comunicación, construyeron hospitales y medicaturas rurales, crearon fundaciones y aportaron cuantiosos recursos al fisco en impuestos y regalías.

Casi todos aplaudimos cuando las obligamos a irse. Pensamos que ya no las necesitábamos para explorar, extraer y refinar el crudo. Lo cual era cierto. Teníamos debilidades en tecnología y comercialización, pero eso se solucionó con convenios, mientras adquiríamos esas experticias. Nos frotamos las manos al creer que habíamos hecho un buen negocio, ya que solo las compensamos con unos 117 millones de dólares en efectivo y 937 millones en bonos de la deuda a cinco años.

Lo que pocos advirtieron era que, en manos del Estado, la industria petrolera era un manjar demasiado atractivo para muchos.

Recordemos que, antes de la nacionalización o estatización, estaban operando 19 empresas extranjeras y tres venezolanas. Reducir gradualmente estas empresas a solo Maraven, Lagoven y Corpoven fue un trabajo bien hecho y la transición no fue traumática. Sin embargo, por ser empresa del Estado, se protegió a los trabajadores y, cuando posteriormente se fusionaron las tres operadoras citadas, era todavía más notorio el exceso de personal. Se diseñaron incentivos para que algunos se retiraran voluntariamente, pero eso no fue suficiente y, además, se retiraron algunos que no convenía.

La situación se manejó muy bien desde el punto de vista humano, no así desde la perspectiva de negocio. Se esté o no de acuerdo, una empresa privada hubiese hecho recortes drásticos. De todas maneras, en esta etapa meritocrática Pdvsa funcionaba bien. Creaba valor.

Ahora bien, debemos reconocer que los gobiernos que han administrado los cuantiosos recursos que han ingresado no lo han hecho bien. Nunca han entendido que su misión es atender la educación, salud, seguridad e infraestructura, así como crear las condiciones de seguridad jurídica y de incentivos fiscales para promover la inversión privada nacional y extranjera.

Cierto que no todo ha sido malgastado. Se invirtió en la construcción de escuelas, universidades y vías de comunicación. Se formaron recursos humanos y mejoró el área de salud preventiva. Sin embargo, el medio rural no fue bien atendido; escuelas y liceos no contaron con los recursos necesarios para impartir una buena educación. Ni los estudiantes, ni las maestras disponían de medios de transporte. Los pacientes debían llevar las medicinas a hospitales y medicaturas. Todavía hay estados en los que hay muy poca actividad económica y dependen de los aportes del gobierno central.

Los gobiernos, unos más, otros menos, favorecieron un capitalismo de Estado. Crearon empresas y las quebraron. Al respecto, hay que recalcar que en nuestro sistema educativo prevalecen maestros y profesores que enseñan que el sector privado es malo y, por ello, el Estado debe manejar empresas propias y establecer todo tipo de controles para el resto. Desde luego que no todo lo privado es bueno, pero es asunto de establecer reglas claras. Tradicionalmente, el sector gubernamental ha sido fuente de corrupción al establecer peajes para el otorgamiento de permisos o contratos. 

Tenemos la oportunidad de cambiar. Los demócratas disponemos de un Plan País para un nuevo gobierno. También de recursos humanos calificados, aunque estos están disminuyendo por efecto de la edad y migración. El petróleo seguirá siendo importante por unas dos generaciones. Si no aprovechamos ese tiempo para formar buenos ciudadanos, incentivar que el sector privado participe en petróleo, otras fuentes de energía, hierro, aluminio y telecomunicaciones, así como en favorecer el desarrollo de la agricultura y otros sectores de la economía, corremos el riesgo de seguir como estamos, es decir, de vuelta al año en que el Barroso creó una ilusión de riqueza.

Como (había) en botica

  • Como respetamos y apreciamos a la gente de ANCO y de Vente, nos permitimos sugerirles que moderen sus descalificaciones hacia otros grupos de la oposición. Recuerden que después de las primarias seremos un solo equipo.
  • Rechazamos la decisión del tribunal rojo que impuso a Laidy Gómez una compensación de doce millones de dólares por supuestos daños morales a Freddy Bernal.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! 

eddiearamirez@hotmail.com

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Años de lucha, desilusión y esperanza, por Eddie A. Ramírez S.
Estos años de lucha en contra del régimen de Chávez-Maduro son testimonio de que no nos hemos rendido. Lamentablemente, también hemos emprendido una lucha suicida entre los demócratas

 

La lucha en contra de Hugo Chávez se inició por sus medidas para imponer gradualmente un régimen controlador de todos los sectores de la vida nacional. En el 2001, la Asamblea de Educación convocó protestas ante la indebida injerencia del gobierno en la educación de nuestros hijos. Ese mismo año, la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) denunció el intento de apoderarse de esa central obrera y Fedecámaras rechazó la aprobación por decreto de 49 leyes, varias de ellas violatorias de la Constitución.

En febrero del 2002, los petroleros iniciamos protestas en defensa de la meritocracia en Pdvsa, y el 4 de abril comenzamos un paro al cual se sumaron el día 9 la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Fedecámaras y la sociedad civil. La gran marcha del 11 de abril y la masacre propiciada por Chávez culminó con su renuncia, a petición de la Fuerza Armada. Después de su restitución por los militares, pidió perdón y prometió enmendarse. Al poco tiempo volvió a las andadas. La lucha por la democracia tenía que continuar.

La semana pasada, hace 20 años, la CTV, Fedecámaras, los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil integrantes de la Coordinadora Democrática decidieron convocar un paro cívico. Gente del Petróleo y Unapetrol, creadas unos meses antes, no convocaron, pero por decisión individual miles de trabajadores petroleros se sumaron al mismo. El gobierno tuvo que ceder. Firmó un acuerdo aceptando la realización de un referendo para decidir sobre la permanencia del presidente, efectuar elecciones libres, con árbitro nombrado de acuerdo a la Constitución, independencia de los poderes, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión y que la policía no sería utilizada para represión arbitraria o desproporcionada, ni para ejecutar acciones que impliquen intolerancia política.

Es decir, el paro cívico obtuvo resultados. El gobierno se burló del acuerdo y los garantes internacionales guardaron silencio. Casi 23.000 petroleros, también otros trabajadores del sector público, fueron despedidos ilegalmente y muchos empresarios perdieron sus bienes. Pueden decir, como Francisco I después de la batalla de Pavia: hemos perdido todo, menos el honor. Algunos políticos y opinadores criticaron el paro porque no logró sacar a Chávez. Incluso predicaron que “los petroleros han debido permanecer en sus cargos para no entregarle Pdvsa al gobierno”. Eso hubiese sido no solo complicidad, sino una idiotez ya que, como reconoció Chávez, esa “colina que era Pdvsa había que tomarla”. La democracia hay que predicarla, practicarla y defenderla.

La lucha cívica continuó, con lamentable saldo de cientos de ciudadanos asesinados durante las protestas pacíficas, encarcelamientos, torturas y exilio. Hoy, más de siete millones de compatriotas deambulan por zonas inhóspitas en busca de refugio en otros países.

En cada elección presidencial el régimen realizó su trabajo sucio con la complicidad del Consejo Nacional Electoral, del sistema judicial, del Alto Mando militar, de sus paramilitares rojos y con el apoyo de la Cuba castrista. Nuestros partidos políticos hicieron un gran esfuerzo y lograron presentar un candidato único en las elecciones presidenciales, no así en las regionales. Sin embargo, fallaron al dejar entre el 20 y el 30 por ciento de las mesas electorales sin testigos. Allí fue donde el régimen hizo las trampas más relevantes.

Estos años de lucha en contra del régimen de Chávez-Maduro son testimonio de que no nos hemos rendido. Lamentablemente, también hemos emprendido una lucha suicida entre los demócratas. Las más de las veces descalificamos sin base a nuestra dirigencia. Cierto que ha cometido errores y que, por alguna razón, no ha logrado conectarse con el resto de los ciudadanos. Sin embargo, agredirlos por ignorancia o mala fe, por no haber logrado el objetivo de salir del régimen usurpador es injusto. Estas agresiones se producen tanto de parte del sector político, como del resto de la sociedad civil. Desde luego que sí son colaboracionistas los miembros de partidos de maletín impuestos por los tribunales.  

Nadie tiene una llave mágica para abrir la puerta de la democracia. Se entiende que existan voces que se opongan a la negociación en México, que no simpaticen con nuestros delegados o que critiquen las primeras medidas acordadas. Lo que es insensato es lanzar epítetos desconsiderados, sin hacer propuestas alternativas viables.

Pareciera que algunos no se percatan de que están colaborando con el régimen al sembrar dudas.

Dirigentes y militantes de algunos partidos y de organizaciones de la sociedad civil deberían reflexionar al respecto. Ojalá se pregunten en cuánto están contribuyendo a que las encuestas reflejen poca aceptación de los dirigentes demócratas, a pesar del gran rechazo a Maduro. Cabe recordar que, después del golpe de Estado de 1948, Betancourt escribió que, durante el trienio 1945-1948 existió una guerra civil incruenta entre los partidos y una manera casi bestial de embestirnos mutuamente.

Seguimos con esperanza. Las primarias avanzan bajo la dirección de un equipo inobjetable. También hay un grupo de ciudadanos promoviendo la vía del consenso. Lo de México es impredecible, pero confiamos en que la presión internacional obligue a Maduro a realizar una elección en condiciones aceptables. Aunque no se logre, debemos votar como instrumento de lucha y los partidos garantizar testigos bien formados en todas las mesas. Si hay otra opción viable, bienvenida. Procuremos sumar y multiplicar, no restar y, mucho menos, dividir. En la segunda Guerra púnica, el cartaginés Aníbal no perdió la decisiva batalla de Zama por los placeres disfrutados en Capua, sino porque el romano Escipión organizó a su ejército y pactó con antiguos enemigos

Como (había) en botica

  • El chantajista Maduro declaró que solo habrá elecciones libres si eliminan todas las sanciones. Las que más les preocupan a los rojos son las sanciones personales, unas por narcotráfico y otras por violaciones a los derechos humanos.
  • Lamentamos el fallecimiento de Antonio Mata Flores, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com | 6/12/22

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