Eddie A. Ramírez S., autor en Runrun

Eddie A. Ramírez S.

Tendencia al dogmatismo, por Eddie A. Ramírez S.
El dogmatismo pareciera tener cada día más adeptos. Cuando determinada situación nos agobia y no se visualiza una salida, nos abocamos a identificar un culpable

 

El dogmatismo pareciera tener cada día más adeptos. No es extraño, ya que esa tendencia ha aflorado en muchos países en tiempo de crisis. Cuando determinada situación nos agobia y no se visualiza una salida, nos abocamos a identificar un culpable. Por lo general ese culpable es quien nos ha causado daño, pero a veces señalamos a quienes endosamos, con razón o sin ella, la responsabilidad de obstaculizar la vía para salir del atolladero.

Culpables por acción

Tenemos claro que la dictadura de Maduro es la culpable del desastre. Curiosamente, muchos compatriotas exoneran a Hugo Chávez, responsable del inicio de la debacle. La devaluación de nuestra moneda y la caída de la producción petrolera evidencian la responsabilidad del teniente coronel. La pérdida de valor del bolívar la conocen todos, pero algunos ignoran lo sucedido con el petróleo o achacan a las sanciones el colapso de la producción.

El colapso petrolero

Según cifras de la OPEP, la producción en el año 2001 fue de 2.862.000 barriles por día (b/d). Cayó a 2.586.000 b/día en el año 2002 como consecuencia del paro petrolero de abril y del paro cívico de diciembre; se desplomó a 2.305.000 b/d en el 2003, como consecuencia del despido ilegal de casi 23.000 trabajadores. En el 2005 subió a 2.633.000 b/d, por inercia y por estar las instalaciones en perfectas condiciones, lo que demuestra que no hubo sabotaje, como todavía afirman los fanáticos rojos. Después del 2005, la producción petrolera ha caído año tras año por falta de inversión, de personal capacitado y la politización. Hoy es de solo 681.000 b/d. Maduro terminó de hundir al país. Eso lo reflejan las encuestas, los resultados en votación total el 21 de noviembre y los recientes de Barinas.

Culpables por omisión

Por estar consciente del rechazo, el régimen tenía que hacer abortar el referendo revocatorio que lo hubiese defenestrado. Al respecto, lo que extraña es la conducta del liderazgo opositor. Lo lógico hubiese sido que todos cerraran filas para apoyar esta iniciativa. Unos se hicieron los desentendidos, otros lo rechazaron. Algunos alegan que no se pronunciaron porque era imposible que tuviese éxito. Cierto, las condiciones ilegales impuestas por el CNE, de que deben recogerse el 20 por ciento de las firmas en cada estado, que los firmantes deben acudir a los pocos centros establecidos por el sumiso organismo electoral y que el régimen tenía derecho a conocer la identidad de los solicitantes, lo hacían inviable.

Pero lo que los demócratas exigimos a nuestra dirigencia es que luche por derogar esas condiciones inconstitucionales y no que permanezca pasiva. A última hora el CNE estableció otro obstáculo infranqueable, como es la recolección en un solo día de las firmas en puntos limitados. Quizá, en una maniobra de propaganda engaña bobos, el sumiso CNE acuerde más días y más puntos para la recolección de firmas, pero ese no es el principal escollo.

La constituyente

Queda apelar a una Asamblea Constituyente. No es la vía que preferimos en estos momentos, pero hay que apoyarla. Sus proponentes son ciudadanos bien intencionados, aunque algunos dan declaraciones como si fuesen los dueños de la verdad. Se oponen a elecciones organizadas por el CNE. No les faltan razones, pero no toman en cuenta que en plena popularidad de Chávez lo derrotamos en su primer intento de reformar la Constitución y en el 2015, con Maduro en el poder, ganamos las dos terceras partes de la Asamblea Nacional.

Además, cuando hemos ido unidos, con organización, testigos en todas las mesas, y candidatos apropiados hemos ganado varias gobernaciones y alcaldías. ANCO quiere organizar la elección sin participación del CNE. Ojalá lo logre y la comunidad internacional apoye para que el régimen reconozca los resultados. Otro punto de atención es lograr candidatos de la unidad democrática.

La Corte Penal

Un distinguido amigo indica que es necesario tomar en cuenta que la Corte Penal Internacional pareciera querer acelerar sus procedimientos y quizá decida enjuiciar a Maduro y a otros. Hay señales alentadoras. Esto debería producir una implosión en el régimen para lograr una transición pacífica. ¿Es posible? Sí. ¿Es probable? No lo sabemos y no depende de nosotros, pero es deseable.

Elección adelantada o en 2024

La otra opción, es presionar y conseguir en la negociación en México una elección adelantada. No es fácil. Hemos rechazado prepararnos para la elección del 2024, con liderazgos renovados. Cuando un distinguido compatriota como Ismael Pérez Vigil y otros, consideran que hay que considerarla, no debemos descartarla. Sin embargo, hay que presionar para que se adelante.

La gran crisis nos ha vuelto dogmáticos, unos más, otros menos. Como sabemos por la historia, el dogmatismo, político o religioso, ha traído muchas desgracias. En el caso de nuestra política hay seguidores de Torquemada, tanto en la dirigencia, como en los dirigidos. Si no deponemos nuestros dogmas, se hará más difícil salir de esta pesadilla. El fanatismo ha impedido la unión. Sin la misma se dificultará ejercer presión para salir del usurpador.

Como (había) en botica

El dogmatismo fue factor importante en nuestra guerra Federal e impidió la unidad en la lucha contra la dictadura de Gómez. La lograda contra Pérez Jiménez costó muchos años; Copei solo se integró cuando el dictador suspendió la elección e impuso el referendo.

Nos complace el éxito en Francia de la joven periodista Andreína Flores y de la cantante lírica María Fernanda Brea. Felicitaciones.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

La salida del régimen: corto o largo plazo, por Eddie A. Ramírez S.
Hay que descartar la prédica de que no se puede ganar una elección y aceptar que se requiere es unidad, buenos candidatos y testigos en las mesas

 

No es novedoso que analistas del exterior nos adviertan que no prevén una solución política a corto plazo. Recientemente lo recalcó el Departamento de Estrategia de Inversiones del Credit Suisse. Localmente preferimos ser optimistas. Apostamos al corto plazo, pero cabe preguntarnos si estamos contribuyendo a que eso suceda. Del lado de los demócratas se plantean diferentes soluciones ¿Cuál es la adecuada?

La intervención

Un grupo plantea que la solución es una intervención de nuestros militares. Nos sumaríamos a esta opción si percibiéramos que tiene una probabilidad razonable de que suceda. Cierto que grupos de oficiales con pundonor han manifestado su descontento, por lo que están presos o exiliados. Menos probable es una intervención de fuerzas extranjeras o de militares nuestros hoy exiliados. Desde que se creó el ejército profesional, ninguna invasión ha sido exitosa.

La insurrección popular

Otro grupo menciona que hay que crear una fuerza interna de ciudadanos dispuestos a rebelarse. Esta propuesta requiere poder de convocatoria, tiempo y mucho trabajo. Sus proponentes pueden intentarlo.

Hay cuatro grupos más, cada uno convencido de ser dueño de la verdad: el referendo revocatorio presidencial, la asamblea constituyente, elecciones adelantadas o esperar hasta el 2024. Oponerse a alguna de esas opciones es de necios. Lo procedente es evaluarlas.

El referendo

Es muy atractivo. Se podría realizar este año y no requiere la unidad de la oposición. El escollo, y no es pequeño, es que el arbitrario reglamento aprobado por el CNE hace casi imposible convocarlo. Se requiere presión nacional e internacional para cambiarlo. Hay que intentarlo como medio de lucha y por aquello de que la peor diligencia es la que no se hace, pero sin frustrarnos si no se logra. Por otra parte, lo racional sería ir al referendo con un candidato presidencial seleccionado, ya que la elección sería a los 30 días. El problema es que quizá eso sea como alborotar un avispero.

La asamblea constituyente

También seduce. Amerita que los partidos de oposición se pongan de acuerdo para postular candidatos unitarios. Sus proponentes predicaron inicialmente que sería organizada por los ciudadanos. Conscientes de que el oficialismo no aceptaría el resultado, ahora predican que se realizaría a través de la ONU, organismo que tiene una estructura electoral. Suena acertado, pero para ello el régimen debe autorizar su ingreso a Venezuela y permitirle que organice la elección, lo cual no es concha de ajo.

Elecciones adelantadas

Ojalá, pero requiere implosión dentro del madurismo.

Esperar el 2024

Organizarnos, renovar la dirigencia y esperar hasta el 2024. Esta es la opción menos deseable. Cada día que pasa es de sufrimiento para los venezolanos. Sin embargo, a pesar del rechazo generalizado, está sobre la mesa.

Las opciones mencionadas son viables, unas más, otras menos. Y podemos simpatizar con cualquiera, pero pareciera que las más requieren un acuerdo con el régimen para que puedan realizarse. Ante un totalitarismo, aderezado con otros ingredientes non sanctos, y que no está dispuesto a dejar el poder, no vale el argumento de que todas están en la Constitución. 

¿Qué hacer?

Una opción que vale la pena explorar es que nuestra dirigencia deje en hibernación o latencia a sus respectivos partidos, que se cohesione alrededor de la tarjeta de la unidad, firme un pacto de gobernabilidad por unos tres períodos presidenciales en los que presentarían un solo candidato con un programa mínimo de gobierno. Esto permitiría que renazca la confianza de los ciudadanos con la dirigencia. Tiene el peligro de que los activistas de los partidos no se motiven a luchar. No es fácil. Requiere liderazgo, patriotismo y visualizar que, si no se hace algo diferente, el régimen podría perpetuarse en el poder.

Es necesario crear un gran movimiento de ciudadanos identificados con sus dirigentes y dispuestos a presionar para que pueda darse cualquiera de las opciones. Además, hay que descartar la prédica de que no se puede ganar una elección y aceptar que lo que se requiere es unidad, buenos candidatos y testigos en todas las mesas. ¿Que el régimen dará zarpazos para desconocer el resultado? ¡Claro que sí! Por eso se requiere liderazgo y organización para contrarrestar los atropellos. En Barinas se pudo.

Como (había) en botica

Entendamos que no se legitima a un usurpador por pagar los impuestos o por sacar un pasaporte, mucho menos por acudir a una elección, por intentar revocarlo o reconocer que es un presidente de facto.

Bravo por la valiente Tamara Sujú, tanto por su trabajo en la defensa de los derechos humanos, como al negarse a conciliar con el hijo de Maduro.

Acaba de cumplir cien años el distinguido poeta Luis Beltrán Mago. El apreciado bardo se mantiene en excelentes condiciones físicas y mentales. Todos los días escribe un soneto.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Cuando sopla el barinés, por Eddie A. Ramírez S.
Este domingo el barinés sopló tan fuerte que se encrespó Venezuela y puso a trabucar a la curiara del régimen

 

Dicen los llaneros que cuando sopla el barinés, el Orinoco se encrespa. Este domingo sopló tan fuerte que se encrespó Venezuela y puso a trabucar a la curiara del régimen. Los barineses hicieron suya aquello de que “quien no carga machete, saca la miel con la mano”, copla de Florentino y el Diablo, del gran Alberto Arvelo Torrealba. El candidato de la democracia, Sergio Garrido, logró vencer el ventajismo y las trácalas del régimen de Maduro. Bravo por él, por los barineses y por la democracia. Corresponde al régimen y a la oposición extraer lecciones de ese resultado.

Los dirigentes del PSUV tienen que haber entendido que han sufrido dos derrotas importantes, que indican claramente que para sobrevivir les conviene salir de Maduro. El 21N la oposición sacó más votos que el oficialismo y hace dos días el candidato del usurpador sufrió una derrota aplastante. De nada le valió utilizar recursos del poder central y de varios estados. Tampoco el ventajismo comunicacional, las dádivas de artefactos eléctricos, ni las amenazas por parte de los paramilitares rojos. El pueblo barinés evidenció su rechazo al régimen y a un candidato importado e insulso.

Ante estos resultados, producto de la mala gestión de gobierno, Maduro debería renunciar. Tiene que entender que ha empobrecido al país y tiene un rechazo mayoritario. Como probablemente no tomará esa decisión, a pesar de que sería la mejor para él, quienes lo rodean deben quitarle el apoyo, tal y como hicieron los generales chilenos a Pinochet. La vía menos traumática es que el Consejo Nacional Electoral modifique el abusivo reglamento relativo al referendo revocatorio presidencial, atendiendo el espíritu de la Constitución. La salida de Maduro es un requisito necesario, aunque no suficiente, para la recuperación económica de nuestro país, la libertad de los presos políticos, el regreso de quienes tuvieron que exiliarse y la reconciliación de los venezolanos.

Del lado de la oposición, no es momento de festejar en los campos de Capua, ni de soberbia, sino de realizar esfuerzos para convencer a los vencidos de la imperiosa necesidad de que faciliten la realización del referendo revocatorio presidencial contemplado en la Constitución.

Además, debemos reivindicar el voto como medio para lograr el cambio.

Una vez más, quedó demostrado que la trampa no está en las máquinas. Y que, con una votación masiva, organización, buen candidato y con testigos entrenados se puede neutralizar el ventajismo del oficialismo. Basta ya del mito de que gobierno no sale por elecciones y de creer que Chávez no tenía mayoría. Cierto que hubo trampa cuando no tuvimos testigos, que utilizó indebidamente los recursos del Estado y tuvo a su favor las manipulaciones del CNE.

En otras oportunidades hemos escrito que a veces se justifica votar y en otras abstenerse. En el 2005, todos los dirigentes políticos comentaron en privado que no podían obtener más de una docena de diputados, porque había mucho desanimo a raíz de la derrota en el referendo revocatorio presidencial. Por ello, muchos pensamos que en esa elección era preferible abstenernos porque el costo político era casi nulo, y que con esa presión podríamos obtener un CNE acorde con la Constitución. Desde luego eso no se logró.

Sin embargo, aún con un CNE sesgado hemos obtenido éxito en el referendo para cambiar la Constitución, en las parlamentarias del 2015 y en varias gobernaciones. Corresponde hacer un mea culpa sobre las causas de las derrotas sufridas. Estas van desde presentar malos candidatos, no ir unidos, la prédica de la abstención y no contar con testigos en todas las mesas. Nuestros políticos deben tener la valentía de reconocer los errores.

Confieso que pensé que era muy difícil, casi imposible, ganar el 9 E, ya que el régimen tenía mucho en juego. Por eso creí que Maduro daría otro zarpazo. Por fortuna, los barineses respondieron y nuestra dirigencia evidenció su apoyo a Garrido. La tesis de algunos de que Maduro presentó un mal candidato como Arreaza para golpear al chavismo, no tiene sustento. Arreaza es madurista, viene de ocupar importantes cargos en su gobierno y recibió todo el apoyo del Ejecutivo y de gobernadores rojos. La derrota es de Maduro.

El siguiente paso es presionar por condiciones constitucionales para poder realizar el referendo revocatorio presidencial.

Como (había) en botica

Claudio Fermín puso la cómica. Es un alacrán sin ponzoña. También Daniel Ceballos.

El invento del régimen de que la producción de petróleo llegó al millón de barriles por día la desmonta contundentemente el experto Juan Szabo.

Lamentamos el fallecimiento del distinguido venezolano José Curiel. También el de nuestra amiga Berenice Gómez Tolosa de Delgado

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Nuestros tres fantasmas de la Navidad, por Eddie A. Ramírez S.
Los fantasmas del pasado y del presente nos revelan una triste realidad. Ojalá recapacitemos y cambiemos nuestras actitudes para lograr un mejor futuro

 

Tres fantasmas nos acosan. No es solo en esta Navidad. Están presentes desde que iniciamos nuestra vida republicana y, probablemente, desde antes. Desearíamos tuviesen la misma influencia de los tres espíritus del más allá que hicieron cambiar la vida al infeliz Scrooge, descritos por Charles Dickens en su Cuento de Navidad. Los fantasmas del pasado y del presente nos revelan una triste realidad. Ojalá recapacitemos y cambiemos nuestras actitudes para lograr un mejor futuro.

El fantasma del pasado

Evidencia que no es cierto aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor, como creen algunos. Militares, incluyendo a nuestro Libertador, que pensaron que sus hazañas para lograr nuestra independencia eran aval suficiente para manejar al país a su antojo. Caudillos regionales que se creían señores feudales. Abogados y otros profesionales que se plegaron a la cachucha de turno en el poder. Mientras tanto, un pueblo analfabeto, sumido en la miseria, seguía al primer hombre a caballo que les prometiera una vida mejor o al menos el beneficio fugaz de un saqueo.

Cesaron las montoneras, pero los hombres de a pie no mejoraron. El oro negro sirvió para que un grupo reducido de venezolanos progresaran. La mayoría por su trabajo perseverante. Unos pocos por apoderarse de bienes públicos. Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, los “gendarmes necesarios”, según Vallenilla Lanz, impulsaron el crecimiento de nuestra economía, pero no el desarrollo. Perduró la pobreza y la desigualdad.

El período democrático iniciado en 1958 despertó muchas esperanzas. Lamentablemente, una generación de jóvenes idealistas creyó, equivocadamente, que ellos eran los llamados a enderezar entuertos por la vía de las armas. Un proceso que se inició bien, se fue deteriorando gradualmente.

El presidencialismo, con sus abusos, nunca nos abandonó. Nos engañaron y nos engañamos al creer que éramos un país rico y que los venezolanos teníamos cualidades superiores a los de otras nacionalidades.

Evaluamos a los presidentes de esa época por las obras construidas, por su apoyo relativo a la educación y a la cultura, y por su mayor o menor apego a la Constitución. Tuvimos períodos de presidentes buenos, unos no tan buenos y otros pésimos.

El fantasma del presente

Nos recuerda que llegamos a 1999 pensando que los pocos que nos habíamos beneficiado éramos la mayoría. Cuando nos cayó el chaparrón chavista, que no fue de agua, sino más bien de un fuego destructor, le achacamos la culpa a factores secundarios. El más socorrido, y también el más superficial, es que Chávez fue consecuencia de la destitución del presidente Carlos Andrés Pérez, a quien le faltaban solo unos meses para terminar su mandato. El pasado no fue lo positivo que debió ser, pero lo seguimos añorando porque el presente es lo peor que hemos tenido en nuestra historia.

En esta etapa hemos tenido muchas acciones que pueden tildarse de heroicas. Jóvenes y no tan jóvenes han sido asesinados por oponerse a la dictadura de Chávez-Maduro, o víctimas del hampa alcahueteada por el régimen; hay presos políticos, pasan de los seis millones los compatriotas que se han visto obligados a huir del país, el sector privado está ahogado, nuestra agricultura y ganadería retrocedieron varios años, innumerables   industrias y comercios han cerrado sus puertas. Más grave aun, se han deteriorado nuestros principios y valores, y la corrupción alcanzó límites nunca vistos.

Mientras millones de venezolanos se encuentran en una situación crítica, el usurpador Maduro y sus palafreneros se ríen de las penurias ajenas, lo cual no es de extrañar considerando su mentalidad criminal. Lo que extraña es la indolencia de parte de nuestra dirigencia opositora, la cual se muestra renuente a lograr acuerdos entre los demócratas. También, el afán destructor de algunos que opinan por los diferentes medios, considerándose dueños de la verdad.

Acciones a emprender

No hay una llave mágica para abrir la puerta de la libertad y de la democracia. No desperdiciemos la oportunidad de probar varias vías por haber fracasado en el pasado. El 9 de enero hay una elección impuesta por un TSJ cómplice de la dictadura, que desconoció el resultado anterior porque no le fue favorable. El candidato de Maduro viene de ocupar varios cargos en el gobierno. Ello evidencia que lo rojos harán todas las trácalas para imponer a su candidato. Hay que votar contra viento y marea. Después puede haber dos eventos que dependen de los ciudadanos. Uno es activar el referendo revocatorio presidencial. El otro, es convocar una Asamblea Constituyente. Al frente de estas iniciativas están respetables compatriotas. Ambos tienen serios obstáculos colocados por el régimen. No son incompatibles, ninguno se debe descalificar, sino evaluar serenamente su viabilidad. No se deben descartar dos opciones poco probables, pero posibles: la intervención de nuestra Fuerza Armada en defensa de la Constitución, y una insurrección popular. 

Que esta Navidad transforme a los malvados Scrooge en buenos ciudadanos.

Como (había) en botica

Ya está en Amazon el libro Indignidad: génesis e historia de una afrenta a la patria y sus instituciones, del vicealmirante Rafael Huizi Clavier, distinguido luchador por la democracia quien está exiliado. Lo empecé a leer y lo recomiendo.

Con la publicación de la plaquette La hallaca, María Gabriela Lovera nos ofrece libremente, en coedición de Petalurgia y de Helen Chocolate, el texto y receta del distinguido gastrónomo e historiador José Rafael Lovera sobre la historia y receta de nuestra multisápida hallaca.

Lamentamos el fallecimiento de Iván Rodríguez, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

Un saludo muy especial para todos los presos políticos, en especial para Roland Carreño, uno de los casos más injustos.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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¿Embarrados por el Barroso?, por Eddie A. Ramírez S.

Foto de fondo: derrame de petróleo en Cabimas-Zulia (gráfica de Rafael Sulbarán de junio 2021, en revista.drclas.harvard.edu). En primer plano, el histórico reventón del Barroso II, en Cabimas, 1922.

Nos preguntamos si los miles de pozos perforados desde el reventón del Barroso II embarraron al país y a gran parte de los venezolanos

 

Hoy, hace 99 años se produjo el reventón del pozo Barroso número 2. Un reventón es la salida de un chorro de petróleo por la presión interna del pozo, la cual era difícil de controlar con las tecnologías disponibles en los años iniciales de la explotación del producto que cambió a Venezuela. Ese chorro embarró o embadurnó durante varios días a los habitantes de una aldea llamada Cabimas. Ya no se producen reventones, pero cabe preguntarnos si los miles de pozos perforados embarraron al país y a gran parte de los venezolanos.

Cegados por el petróleo

Creímos que éramos ricos porque teníamos grandes ingresos que permitieron a una parte de la población vivir sin preocuparse por la producción y productividad de otros rubros y, mucho menos, por los principios y valores. Promovimos un Estado fuerte, dueño de vidas y haciendas. Para sobrevivir, el ciudadano tiene que recostarse, humillarse ante el mismo o bien intentar apoderarse del gobierno para controlar las estructuras de ese Leviatán. Esto último es la razón de ser de los políticos. Una de nuestras desgracias es que, cuando han llegado al poder, no le han cortado las patas al monstruo, sino que, con buena o mala intención, lo han puesto al servicio de lo que consideran es conveniente.

Los adoradores del Estado

Han tenido la tendencia a poner obstáculos a las iniciativas privadas. La primera extracción mecánica de petróleo, destilación de kerosén y su exportación, la inició un grupo de emprendedores tachirenses encabezado por Manuel Antonio Pulido y Pedro Rafael Rincones, en 1878. El Estado no apoyó la iniciativa de la Petrolia del Táchira. Por el contrario, no renovó la concesión a sus herederos. Años después, cuando en 1976 se estatizó la industria petrolera, fueron eliminadas las empresas petroleras privadas venezolanas Talón y Mito Juan.

A pocos les interesa competir por la presidencia de una junta de condominio, en la que hay muchos sinsabores y pocas gratificaciones. Sí es atractivo luchar por la presidencia de la república o por un cargo importante en un país que tiene infinidad de empresas del Estado. Las abejas, insectos laboriosos que trabajan en equipo, abundan en países donde el Estado no posee empresas, ni la discrecionalidad para otorgar contratos. En casos contrarios, abundan los alacranes. En Venezuela, un cierto número de ciudadanos incursiona en política como medio para elevar su nivel de vida, frecuentemente por caminos tortuosos.  

Lo anterior pareciera evidente, pero el petróleo nos dificulta percibirlo. Chávez-Maduro han llevado el extremo el estatismo para ejercer un mayor control sobre la población.

Del lado de la dirigencia democrática, con excepción de María Corina, da la impresión de que la mayoría no tiene una oferta diferente. Por lo general se tilda de antipolíticos a quienes han hecho estas observaciones. Un caso relevante han sido las injustas descalificaciones a Uslar Pietri.

Trabas para lograr acuerdos

Ese petróleo, es decir los ingresos por su exportación, nos ha dificultado ponernos de acuerdo sobre lo que debemos hacer y el cómo hacerlo. Todavía no nos percatamos de que esos montos ya no son suficientes para atender nuestras crecientes necesidades. Es utópico pensar que, cuando salgamos de este régimen, bastará realizar una elección primaria para elegir al candidato de la democracia. Si no queremos volver a las andadas, será necesario un pacto político de gobernabilidad a largo plazo que establezca la privatización de las empresas del Estado, así como enmendar la Constitución para garantizar la descentralización y eliminar la reelección presidencial.

Mensajes con destino

Si aceptamos lo anterior, probablemente disminuirán las luchas sucias por alcanzar el poder y muchos abrirán los ojos. Cabe recordar algunos refranes. Los Claudios se darán cuenta de que honra y dinero mal habido no caminan por el mismo sendero. Los Borges entenderán que no es beneficioso tener la cruz en el pecho y el diablo en los hechos. Los Ramos se percatarán de que retirarse a tiempo no es huir. Las María Corinas percibirán que del dicho al hecho hay un largo trecho y que quien no oye consejos, no llega a viejo. Los Capriles descubrirán que con la vara que midas serás medido. Los Leopoldos advertirán que no por mucho madrugar, amanece más temprano. Los alacranes tenderán a desaparecer por aduladores, engañadores, y al cabo traidores

En el pasado, el ingreso petrolero permitió construir aceleradamente la infraestructura del país y formar buenos profesionales. Fallamos en formar buenos ciudadanos, en establecer instituciones sólidas, en eliminar el presidencialismo, el centralismo y el estatismo. Estas grietas no permitieron la reducción de la pobreza y de la desigualdad, y dieron paso al régimen corrupto, inepto y violador de los derechos humanos que rige de facto desde hace varios años.

El petróleo tiene todavía algún tiempo para contribuir parcialmente a nuestro desarrollo. Ojalá no nos sigamos embarrando y, por lo pronto, que nuestros diputados prorroguen el Estatuto de Transición y ratifiquen a Guaidó como presidente interino

Como (había) en botica

Esa excelente colonia italiana que vino a esta otrora Tierra de Gracia nos aportó a un distinguido venezolano. Don Armando Scannone nos proporcionó no solo magníficas recetas de cocina, sino ejemplo de buen ciudadano y gran caballero. Cuando la Gente del Petróleo estábamos en la lucha por la meritocracia, tuvo la amabilidad de invitarnos a un almuerzo en su casa. Que descanse en paz.

Felicitaciones al colega ingeniero agrónomo Ramón Bracho, electo alcalde del municipio Baralt. También a Rafel Uzcátegui, director de Provea, por el premio franco-alemán de derechos humanos. Igualmente, al diputado Carlos Paparoni, premio Campeones Anticorrupción otorgado por Estados Unidos.

Lamentamos el fallecimiento de Víctor García y de Freddy Jiménez, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

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eddiearamirez@hotmail.com

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Guerra política de trincheras, por Eddie A. Ramírez S.
Se desarrolla una guerra política entre los dirigentes demócratas quienes, en lugar de cerrar filas en contra de la dictadura, se desgastan entre ellos desde su propia trinchera

 

En la Primera Guerra Mundial murieron millones de soldados en una confrontación donde por cada metro que se avanzaba desde cada trinchera caían abatidos miles de jóvenes combatientes dirigidos por generales incompetentes, con algunas excepciones.

En Venezuela, la dictadura de Chávez-Maduro ha asesinado cerca de doscientos ciudadanos por manifestar en contra del régimen, miles de ciudadanos han sido abatidos por el hampa tolerada por el oficialismo, también por organismos de seguridad en supuestos enfrentamientos, y seis millones han tenido que huir a otros países. Mientras tanto, el gobierno y la oposición están enfrascados en una guerra política, cada uno en su trinchera, sin lograr avances significativos. 

En paralelo, se desarrolla una guerra política entre los dirigentes demócratas quienes, en lugar de cerrar filas en contra de la dictadura, se desgastan entre ellos desde su propia trinchera. 

Nadie encuentra la salida. Cada quien predica que tiene la solución. Ciudadanos con buena formación no son capaces de desenredar el famoso nudo, con el agravante de que ninguno tiene la espada, ni la sagacidad de Alejandro Magno para decidir cortarlo. 

Insistencia en la abstención

¿Por qué algunos insisten en que no podemos ganar elecciones? Triunfamos en el referendo de reforma constitucional del 2007; en el 2008 ganamos la Alcaldía Mayor y cinco gobernaciones; en el 2015 ganamos los dos tercios de la Asamblea Nacional; en el 2017 ganamos seis gobernaciones, aunque después nos arrebataran dos; y este año ganamos cuatro y nos despojaron de la de Barinas. Además, en todas las elecciones ganamos las alcaldías de Chacao, Baruta y El Hatillo en Caracas y la de Lecherías en Anzoátegui.

¿Es tan difícil darse cuenta de que, a pesar de que nunca han sido elecciones ajustadas a las normas internacionales, la trampa se produce básicamente cuando no tenemos testigos y perdemos cuando decidimos no votar masivamente? ¿Es preferible perder por no votar o acudir a las urnas para que la dictadura se vea obligada a dar un zarpazo ejecutado por el genuflexo Tribunal Supremo de Justicia?

¿Se puede sostener la idea peregrina de que cuando hemos ganado es porque el régimen nos ha regalado migajas? Está comprobado que los rojos son totalitarios y no conceden regalos. Un punto a discutir es por qué hemos perdido gobernaciones y alcaldías que han estado en manos de los demócratas.

Dificultades de la unidad

¿Por qué, después del 2015, no ha sido posible la unidad de los partidos de oposición? Algunos sostienen que es asunto de egos, por lo que unos prefieren ser cabeza de ratón que cola de león. La realidad que reflejan las encuestas es que todos, unos más, otros menos, tienen limitado apoyo popular. Hoy en día la gran mayoría de los venezolanos no se identifica con un partido político. Es decir, que individualmente valen poco y unidos tienen peso porque los independientes apoyan cualquier grupo de unidad que adverse al régimen. Los que más bulla hacen son el G4, por un lado; y María Corina y Ledezma, por el otro. No se ponen de acuerdo por culpa de ambos lados. Si siguen en esa tónica ninguno irá para el baile.

¿Quiénes son los colaboracionistas?

Algunos sostienen que la unidad de los demócratas no es posible porque hay colaboracionistas. Como hemos dicho muchas veces, se abusa de este calificativo con malas intenciones. Colaboracionistas son las personas que aceptaron que el régimen les otorgara los símbolos de un partido para confundir y dividir al electorado.

Probablemente eso sucedió en Anzoátegui, donde muchos votaron por la tarjeta confiscada a Acción Democrática y por ello el alacrán Brito sacó votos. También son colaboracionistas quienes crearon partidos de maletín para intentar lavarle la cara al régimen. El resto, aunque no nos gusten algunas de sus declaraciones y decisiones, deberían formar parte de la unidad.

La constituyente

Un grupo de respetables compatriotas promueven desde hace años la realización de una Asamblea Constituyente. Inicialmente el objetivo era para cambiar la Constitución, lo cual hay que hacer. Sin embargo, pareciera que últimamente también es para destituir todos los poderes del Estado, lo cual es deseable, pero no pareciera conveniente por esa vía tipo chavista. También pecan de ilusos al proponer que la elección de esos diputados sea sin participación del CNE, con el alegato de que el pueblo es el soberano y sus decisiones son vinculantes, lo cual no aplica en dictadura.

El referendo revocatorio presidencial

Tiene que superar muchos escollos por el ilegal reglamento del CNE, y el recuerdo de la lista Tascón. Sin embargo, es una pelea que hay que dar. La otra opción sería enchinchorrarnos esperando la elección del 2024. Sorpresivamente, hay quienes se oponen con el argumento de que es un exabrupto intentar revocar a un usurpador y que ello invalida el Estatuto de la transición, tesis sostenida por algunos juristas de reconocido prestigio. Entendamos que estamos ante una situación inédita.

Borges el impredecible

Éramos muchos y parió la abuela. Ahora, Julio Borges y otros están intentando dar un golpe de Estado al presidente interino Guaidó. Quienes lo promueven no se percatan de sus propias debilidades, ni de lo que representa Guaidó internacionalmente. Conspiran por envidia. En vez de atacar a Guaidó, algunos partidos deberían expulsar a varios de sus miembros señalados de actividades non sanctas.  

Ariadna, por favor

Por culpa de esta guerra de trincheras entre la misma oposición, no se visualiza la salida. Habrá que apelar a una Ariadna, para que teja su hilo que nos permita entrar al laberinto, acabar con el Minotauro y encontrar la salida.

Como (había) en botica

Los magistrados de la Sala Electoral son deshonestos y los rectores rojos del CNE unos alcahuetes. Bravo por Francisco Martínez, rector suplente que renunció al CNE.

Le deseamos pronta recuperación a la valiente María Corina y que el reposo le permita reflexionar sobre el papel que puede jugar para contribuir a poner fin a la guerra política de trincheras.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

30 N y la dirigencia democrática, por Eddie A. Ramírez S.
En la reciente elección del 21N la dirigencia democrática que convocó a votar quedó mal parada, pero también la que llamó a la abstención

 

En la reciente elección del 21N la dirigencia democrática que convocó a votar quedó mal parada, pero también la que llamó a la abstención, con el argumento de que se legitimaba a Maduro y al Consejo Nacional Electoral.  Tal día como hoy, 30N 1952, el dictador Marcos Pérez Jiménez convocó la elección de una Asamblea Constituyente. ¿Acaso los que votaron legitimaron a ese usurpador? ¿Legitimaron al dictador Pinochet los chilenos que votaron en el plebiscito? ¿Acaso el CNE que tuvimos cuando sufragamos por Rosales y después por Capriles fue electo respetando la Constitución?

La MUD y los abstencionistas pifiaron: la MUD al dejar para última hora la decisión de participar, al presentar algunos candidatos con poca aceptación popular, pleitos internos, intentos de dar un golpe de Estado al presidente interino Juan Guaidó y al no lograr acuerdos  para presentar un solo candidato.

Los abstencionistas por no presentar otra opción viable, abandonando el instrumento disponible para los civiles en las actuales circunstancias. Obviaron que no estamos armados y que el régimen ha demostrado que dispara a matar, encarcela y tortura a quienes protestan. La abstención se justifica en algunos casos, pero no puede ser la norma. Manuel Rosales realizó bien su trabajo. Felicitaciones, al igual que a los otros ganadores democráticos.

Los mitos

Por soberbia, los opositores hemos incurrido en alimentar dos mitos. El primero es que Chávez tenía el rechazo de la mayoría, lo cual fue cierto antes de que estableciera las misiones. Ganó el referendo revocatorio y las elecciones sobre Rosales y Capriles porque tenía aceptación en los estratos más vulnerables. Recordemos que fue un dictador populista que dispuso de ingresos petroleros nunca vistos. Cierto que no fueron procesos limpios, ya que utilizó recursos del Estado, amenazó a los empleados públicos y a los beneficiarios de las misiones y sus grupos paramilitares amedrentaron al electorado en muchas zonas. 

El otro mito es el de las máquinas de votación. Nunca se demostró que el número de votos indicado por la máquina fuese diferente al de los comprobantes emitidos. El problema es que cuando no tuvimos testigos, los operadores votaban por los ausentes. Jamás tuvimos todas las actas de las mesas y cuando las tuvimos, como en el estado Bolívar, el régimen desconoció el triunfo de Andrés Velásquez.

Ante la pregunta de por qué arrasamos en las parlamentarias del 2015 en tiempo de Maduro, la respuesta de algunos es que el oficialismo se descuidó ¡Qué pobre explicación! ¡Ganamos porque votamos y ya éramos mayoría! Entendamos que el régimen no concederá condiciones acordes con parámetros internacionales. Solo podemos ganarle si votamos masivamente y sin dispersar el voto.

El fraude del 30N

Hoy se cumplen sesenta y nueve años de que el dictador Pérez Jiménez convocó la elección de una Asamblea Constituyente. Los partidos Acción Democrática y Comunista estaban ilegalizados. URD y Copei decidieron participar. El primero tenía más opción. La dirigencia de AD en el exilio llamó a la abstención. Sin embargo, los ciudadanos votaron por URD. Muchos afirman que la dirigencia de AD en la clandestinidad ordenó votar, pero probablemente fue una decisión personal, ya que había censura de prensa y no existían las redes sociales, por lo que divulgar instrucciones no era fácil.

La dictadura desconoció el triunfo de URD y exilió a Jóvito Villalba y a otros dirigentes. Valientes y probos ciudadanos como Vicente Grisanti, Juan Saturno Canelón y otros miembros del Consejo Electoral se negaron a firmar las actas inventadas. La democracia perdió esa elección, pero la votación evidenció el rechazo a la dictadura y el fraude.

El golpe del 24 N

Ese día, en 1948, se produjo la intervención militar que derrocó a don Rómulo Gallegos e inició una dictadura. Al respecto, es obligatorio leer el libro del distinguido compatriota Marco Tulio Bruni Celli. Lo acaba de publicar la editorial Dahbar y también se consigue por Amazon. Son 587 páginas de una investigación exhaustiva sobre las causas de la caída de Gallegos, con discusiones sobre el pretorianismo militar y civil, las pugnas políticas y la conspiración militar. Ya Bruni Celli había publicado otro importante libro sobre el 18 de octubre de 1945. Sin duda que la responsabilidad mayor recae en los militares, pero la pugna política jugó un papel importante. 

Generalmente las dictaduras se imponen por las armas, pero a veces se prolongan por culpa de la dirigencia opositora. Betancourt, Caldera y Villalba lo entendieron y depusieron sus rivalidades. La oposición chilena a Pinochet también lo entendió. La nuestra está en pañales.

El factor relegado

Generalmente nos olvidamos del malestar de los ciudadanos, el cual incentiva a los militares a intervenir por creer, equivocadamente, que son los llamados a enderezar entuertos. Ello solo se justifica en dictadura. No podemos dejar de lado la responsabilidad de muchos de nuestros dirigentes quienes, cuando estuvieron en el gobierno, no fueron capaces de enrumbar al país hacia un desarrollo sustentable. Todos, unos más otros menos, promovieron un capitalismo de Estado, ejercieron controles sobre nuestra economía y no enfrentaron con decisión el flagelo de la pobreza y de la desigualdad social.

Tenemos que dar una gran discusión sobre la Venezuela pospetrolera, la cual está a la vuelta de la esquina. El libro El fin de Petrolia y una nueva Venezuela, del distinguido economista Maxim Ross, contiene elementos para orientar esta discusión. Está disponible en Amazon.

La tarea

Hay que reconocer los errores y objetivamente identificar quienes son los opositores y quienes los palafreneros del régimen. La unidad debe ser entre los que tienen como objetivo salir del mismo. El hecho de que alguien difiera de la línea de la MUD no lo convierte en un alacrán y no todo el que haya llamado a votar o a la abstención es un colaboracionista. Hemos abusado, generalmente por mala fe, al endilgar ese término a cualquiera que piense diferente. También, la dirigencia debe aceptar que el modelo de desarrollo que hemos seguido, antes, durante y después de Chávez no es el adecuado para progresar. Debemos recordar aquello que decía Ludwig Erhard, el padre del milagro alemán: “Tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”.

Como (había) en botica

Verónica Marín Estrada, joven venezolana de la diáspora residenciada en Canadá, debutó exitosamente en el cine, participando en rol importante en la película Christmas CEO. Su tío, el teniente coronel Igbert Marín Chaparro, y su primo, el capitán Alarcón Camacho, no podrán ver la película por ser presos políticos.

Lamentamos el fallecimiento de Doris Rangel Bonive, Alcides Plaza y Wilmer Macías Morales, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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21N y los obstáculos a superar, por Eddie A. Ramírez S.
La elevada abstención evidencia rechazo al régimen, pero también a la oposición

 

Los resultados electorales del 21N fueron los esperados. Debido a la división y torpezas de la oposición, era muy poco probable que el ochenta y cinco por ciento del rechazo a Maduro se tradujera en que el sector democrático obtuviese gobernaciones y alcaldías, en donde es mayoría. La elevada abstención evidencia rechazo al régimen, pero también a la oposición.

Del lado del régimen

hay que enfatizar que sus maniobras fuera de la ley produjeron un proceso que no cumplió con los estándares internacionales. Un Consejo Nacional Electoral parcializado, expropiación de  las tarjetas de los partidos políticos Acción Democrática, Voluntad Popular, Primero Justicia y Copei, para otorgarlas a grupos comprados por el régimen para dividir y desorientar al electorado; inhabilitación de candidatos de la oposición, censura de medios de comunicación, presión a los empleados públicos y a quienes reciben dádivas, casos en los que impidieron el ingreso a los centros de votación a los testigos de la democracia. Además de algunos abusos de militares del Plan República, agresiones de los paramilitares rojos, como en el municipio San Francisco del estado Zulia, con saldo de un ciudadano asesinado y varios heridos; y cupos de gasolina solo para movilización de los partidarios del oficialismo, fueron algunos de los atropellos.      

Del lado del sector democrático

Con las excepciones del caso, la dirigencia opositora no estuvo a la altura de las circunstancias, con descalificaciones mutuas y dando prioridad a sus intereses partidistas o personales. Su actuación es censurable. Hay que reclamar la proliferación de candidatos, la selección de algunos no relacionados con la circunscripción electoral o poco idóneos y los mensajes contradictorios. También la prédica de muchos de que no se debería votar, pero sin ofrecer otra alternativa viable. 

¿Qué hacer?

Corresponde a la dirigencia opositora reconocer errores, hacer propósito de enmienda, depurar sus partidos de los corruptos enquistados y ofrecer a los ciudadanos una nueva visión de lo que debe ser el desarrollo de Venezuela. Refiriéndonos solo a los últimos cien años, nuestro país ha tenido períodos de auge que no han sido sustentables y que no han resuelto los problemas fundamentales de la población.

Seguimos teniendo un inaceptable porcentaje de pobreza, hemos graduado excelentes profesionales, pero fallado en formar buenos ciudadanos; continuamos dependiendo del ingreso petrolero, el Estado tiene poder sobre vidas y haciendas; el sector privado ha sido acosado y los servicios públicos son muy deficientes. Por miopía, a los presidentes solo los evaluamos por las obras públicas realizadas, que fluctúan de acuerdo con los precios del petróleo.   

Hay que reconocer la valentía de muchos dirigentes políticos en la lucha contra las dictaduras de Gómez, Pérez Jiménez y de Chávez-Maduro. Algunos fueron asesinados, otros sufrieron cárcel, torturas y exilio. Sin embargo, no lograron orientar al país hacia un desarrollo sustentable. La mayor parte del tiempo la han utilizado en la lucha política para llegar al poder. Quienes lo alcanzaron, unos más, otros menos, establecieron controles para limitar el radio de acción del sector privado, crearon numerosas empresas del Estado, favorecieron el clientelismo político.

La autoridad del presidente de la república y el centralismo no le dieron la debida importancia a la educación, ni al sistema de salud. Tampoco se preocuparon por el mantenimiento de las instituciones y de la infraestructura. Con las excepciones que confirman la regla, quienes han estado o están en la oposición predican más de lo mismo, diferenciándose solo en matices.

Dirigencia de ayer y hoy

Ese comportamiento de la dirigencia no es inédito. Cabe citar que tal día como mañana, en 1948, se produjo un golpe de Estado en contra del novelista Rómulo Gallegos. La narrativa de los políticos lo achacó a la ambición de los militares. ¡Falso! La realidad es que se produjo por fanatismo, tanto de dirigentes de Acción Democrática, como de Copei y de URD.

En ese entonces, los errores del gobierno fueron el postular a la presidencia a nuestro ilustre novelista, quien no era la persona para enfrentar la conflictividad política, el sectarismo adeco durante el período 1945 a 1948 -reconocido por el mismo Betancourt, y las divergencias entre los dos Rómulos. Del lado de la oposición fue una equivocación la agresividad de Copei, de URD y de la Iglesia católica, que clamaban por una intervención militar y la justificaron cuando se produjo. Tardaron casi diez años en aprender la lección y acordar el Pacto de Puntofijo.

Estos hechos los refieren varios autores, y es citado en el libro Construcción y destrucción de un país: Presidencias de Venezuela 1900-2020, de Rafael Gallegos y de quien esto escribe. Cabe preguntar cuánto tiempo le llevará a la actual dirigencia opositora crear un frente unido o si se requerirá un nuevo liderazgo.

Cuando se iniciaron las negociaciones en México postulamos la necesidad dar prioridad a exigir condiciones para realizar un referendo revocatorio presidencial. Ojalá se logre, pero para que tenga éxito debemos ofrecer el nombre de nuestro candidato para la elección a realizarse treinta días después. Este fue uno de los errores del revocatorio contra Chávez, al intentar sacarlo sin ofrecer un mejor candidato. En esa oportunidad no tuvimos el coraje de aceptar que perdimos ese evento. Se creó el mito de las trampas de las máquinas, cuando la realidad es que los resultados fueron alterados cuando no tuvimos testigos. Cierto que el régimen ha hecho y hará trampa, y amedrentará con sus paramilitares y con algunos soldados. El reto está en construir un frente único con un mensaje que deje atrás las ideas del Estado todopoderoso.

Como (había) en botica

El Instituto de Prensa y Sociedad Venezolana informó que en el 2020 hubo 4262 episodios de censura a los medios de noticias digitales, afectando a 153 portales, 67 venezolanos y 86 internacionales

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