¿Cómo queda la alianza Venezuela-Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel?

Más de 1000 personas han muerto desde que comenzó la ofensiva bélica de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán el pasado sábado 28 de febrero, de acuerdo a cifras estipuladas por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA por sus siglas en inglés).

De acuerdo a esta organización la cifra fatal, hasta este martes 4 de marzo, incluía a 181 niños. También reportaron 5.400 heridos, entre ellos 100 menores de edad.  

La acción que podría durar un mes “o el tiempo que sea necesario”, según expresó el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado una estela de esperanza para establecer una democracia en el pueblo iraní, pero también de sangre inocente.

La de Irán fue la segunda arremetida el Ejército de los Estados Unidos en apenas dos meses luego de que el 3 de enero un operativo capturara al exgobernante venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, dejando un saldo de más de cien fallecidos.

Al hablar de ambas acciones es imposible no repasar las similitudes entre los regímenes de Irán y Venezuela, caracterizados por acusaciones de violaciones a derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, opresión a sus respectivos pueblos con la criminalización de la protesta pacífica, asfixia económica y censura.

Entes como la Organización de Naciones Unidas (ONU), Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Corte Penal Internacional (CPI) han denunciado y documentado violaciones sistemáticas a los derechos humanos en ambas naciones. 

Datos de la ONU, indican que en Irán fueron ejecutadas al menos 1500 personas durante 2025, la mayoría vinculadas a un delito de drogas. También, alertaron sobre una intensificación para restringir los derechos de la mujeres, incluyendo detenciones y discriminación legal generalizada.

La teocracia que gobierna Irán se estableció tras la Revolución de 1979, erigiéndose como un sistema donde la autoridad política máxima emana de la religión islámica bajo la figura de un líder supremo o ayatolá.

De acuerdo a esta doctrina, el ayatolá supervisa todas las funciones del Estado, incluyendo justicia, fuerzas armadas y legislación.

Cercanía de larga data

Para la analista político, internacionalista y experta en materia del Medio Oriente, Lourdes Ubieta, la relación entre Venezuela e Irán es de vieja data y llegó a su cúspide durante la gestión del fallecido presidente Hugo Chávez y el también recientemente muerto en los ataques estadounidenses-israelíes, Mahmud Ahmadineyad.

“Fue una relación de intercambio total y absoluto, Venezuela se convirtió en un aliado del terrorismo internacional, en la isla de Margarita y en Coro había presencia de grupos vinculados a Hezbolá y Hamas, financiados por el régimen iraní”, aseguró Ubieta. 

La también internacionalista Elsa Cardozo sostuvo que la relación Chávez-Ahmadineyad antecedió a la de Maduro con Hasán Rohaní.

“Se convirtió esencialmente en una relación de desafío geopolítico al orden internacional, a Occidente y de cercamiento en materia petrolera”, indicó Cardozo.

Cardozo agregó que con el arrecio de sanciones por parte de Estados Unidos al gobierno venezolano a partir de 2014, la relación iraní-venezolana se fortaleció especialmente en el ámbito energético y militar. “Y lo más reciente fue la cooperación en la fabricación de drones”.  

Ubieta recordó que cuando el gobierno de Maduro se vio arrinconado por el agravamiento de las sanciones, el chavismo buscó asesoría en Irán.

“Irán es un experto en eludir sanciones, porque ha estado sancionado por años”, mencionó la experta en Medio Oriente. 

Según Ubieta, con la asesoría de Irán, Venezuela fortaleció su política de vender petróleo a través de barcos fantasmas, eludiendo las rutas comerciales. La internacionalista añadió que los iraníes también han apoyado al chavismo en ocultar dinero en la banca y sistemas financieros internacionales.

“Dejaron de operar con el dólar americano y se mudaron a otras monedas mucho más fáciles de utilizar como la lira turca, el yen y, por supuesto, el euro”, dijo.

Cardozo destacó que hay aspectos concisos de la relación entre ambas naciones, pero también un lado opaco. “Es una verdadera caja negra, difícil de hacerle escrutinio”.

A juicio de la internacionalista, uno de los aspectos concéntricos de la relación fue su posición antiestadounidense y de negativa a someterse al escrutinio de organizaciones protectoras de derechos humanos.    

Ubieta aportó que luego de la muerte de Chávez la relación no fue tan estrecha, pero siempre fueron naciones que se apoyaron cuando sus respectivos sistemas de gobierno eran criticados por la comunidad internacional, entre ellos había una solidaridad automática: “Ambos han arremetido contra protestas y sido acusados de asesinatos, además de poseer altos niveles de corrupción pública”.

La experta recordó que en 2017, la cadena CNN reveló el otorgamiento de al menos 1000 pasaportes venezolanos a ciudadanos de Siria, Irán y otros países de Medio Oriente a cambio de altas sumas de dinero, donde el principal señalado fue el ex ministro y vicepresidente actualmente preso, Tarek El Aissami. 

“Eso les garantizaba la entrada a algunos países, los pasaportes iraní y norcoreano son los peores que se puedan tener en el mundo”, precisó.

Según se desprende de una entrevista concedida a NTN24 por el ex diputado de la Asamblea Nacional, Carlos Paparoni, Maduro firmó aproximadamente 40 mil millones de dólares en proyectos conjuntos con Irán y entregó 500 kilogramos de oro como pago por gasolina, además de abrirles las puertas a extremistas.

¿3 de enero preámbulo del ataque a Irán?

Según Cardozo, el 3 de enero representó la reafirmación de la nueva doctrina de seguridad nacional de los Estados Unidos.

“Es una fecha importante para Trump en su exhibición de fuerza internacional, en su proyección de poder en el hemisferio”, opinó.

Más que un ensayo previo a la intervención en Irán, para Ubieta el 3E fue un modelo de actuación rubricado por Trump para recuperar la libertad y la democracia en algunos países.

“Con el tutelaje estadounidense, el gobierno interino de Venezuela ha tenido que ir desvinculándose de los regímenes que los han apoyado durante todos estos años para poder sobrevivir. Estamos hablando también de Cuba, que era uno de los principales receptores de Petróleo de Venezuela y ahora atraviesa por una crisis energética”.  

Como muestra del giro en la política internacional venezolana, Cardozo puso como ejemplo el comunicado que fue borrado de redes sociales por el canciller Yván Gil el pasado 28 de febrero.

Luego de confirmarse el fallecimiento del ayatolá Alí Jameneí, Gil publicó un mensaje en su cuenta de X, donde el gobierno chavista condenaba el uso de la fuerza militar contra la República Islámica de Irán, pero instantes después, el comunicado desapareció

La internacionalista sostuvo que aparte de eso, la misiva mostraba preocupación por las retaliaciones iraníes sobre otros países cercanos. “En particular, varias monarquías del Golfo Pérsico”.

A juicio de Cardozo, las intervenciones en Venezuela e Irán tienen similitudes y connotadas diferencias y una de las principales es la escala. 

“El caso de Irán es más complejo que el venezolano y el gran temor y crítica de sectores adversos a Trump es que se trate de una política tradicional de cambio de gobierno acelerado por la fuerza”, advirtió.

Cardozo no descarta que al igual que en Venezuela, Estados Unidos pueda erigir una especie de administración tutelada en Irán. “Un gobierno interino, lo que algunos han llamado una revolución iraní 2.0”.

La internacionalista comentó que, a diferencia de nuestro país, Irán cuenta con un régimen con pocos aliados internacionales y en precaria condición económica, incluso antes de los ataques de finales de febrero.

¿Qué depara el futuro para Irán y Venezuela?

Según Cardozo, la relación Irán-Venezuela depende de lo que suceda en la República Islámica.

“Hay muchas cosas que son irreversibles y es improbable que vaya a haber un binomio como el de Chávez-Ahmadineyad. Este es un golpe duro para Irán, que ha visto disminuir sus alianzas internacionales, capacidad económica y apoyos internos con lo visto en la disposición del pueblo a protesta”, adelanta.

Expuso que no se avizora una reanudación de las relaciones en los términos del pasado. “Incluso bajo los parámetros limitados de política antioccidental en que se habían ido desarrollando en los últimos años”.

Para Ubieta, este es el fin de la relación entre Venezuela e Irán como se conocía.

“Creo que en un futuro, si hay procesos electorales transparentes, instituciones fortalecidas y tutelaje mundial, podrían llegar a tener excelentes relaciones porque ambos países son productores de petróleo y miembros de OPEP”.

A juicio de Ubieta, el planeta está atravesando por una etapa crucial para la libertad.

Vamos a ver una transición en Irán y estoy segura que se va a convertir en una estrecha aliada de Venezuela en el futuro”, concluyó.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Casi dos meses separaron los ataques por parte de Estados Unidos a ambas naciones. En los dos casos se esgrime que la administración de Donald Trump persigue un cambio de régimen y una transición a la democracia. Los países petroleros han estado en la mira de la comunidad internacional por ser señalados de atentar contra los derechos fundamentales de la población
1.000 muertos y 5.400 heridos reportaban los ataques hasta este martes 3 de marzo
/
redacción runrunes
TelegramWhatsAppFacebookX

Más de 1000 personas han muerto desde que comenzó la ofensiva bélica de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán el pasado sábado 28 de febrero, de acuerdo a cifras estipuladas por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA por sus siglas en inglés).

De acuerdo a esta organización la cifra fatal, hasta este martes 4 de marzo, incluía a 181 niños. También reportaron 5.400 heridos, entre ellos 100 menores de edad.  

La acción que podría durar un mes “o el tiempo que sea necesario”, según expresó el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado una estela de esperanza para establecer una democracia en el pueblo iraní, pero también de sangre inocente.

La de Irán fue la segunda arremetida el Ejército de los Estados Unidos en apenas dos meses luego de que el 3 de enero un operativo capturara al exgobernante venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, dejando un saldo de más de cien fallecidos.

Al hablar de ambas acciones es imposible no repasar las similitudes entre los regímenes de Irán y Venezuela, caracterizados por acusaciones de violaciones a derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, opresión a sus respectivos pueblos con la criminalización de la protesta pacífica, asfixia económica y censura.

Entes como la Organización de Naciones Unidas (ONU), Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Corte Penal Internacional (CPI) han denunciado y documentado violaciones sistemáticas a los derechos humanos en ambas naciones. 

Datos de la ONU, indican que en Irán fueron ejecutadas al menos 1500 personas durante 2025, la mayoría vinculadas a un delito de drogas. También, alertaron sobre una intensificación para restringir los derechos de la mujeres, incluyendo detenciones y discriminación legal generalizada.

La teocracia que gobierna Irán se estableció tras la Revolución de 1979, erigiéndose como un sistema donde la autoridad política máxima emana de la religión islámica bajo la figura de un líder supremo o ayatolá.

De acuerdo a esta doctrina, el ayatolá supervisa todas las funciones del Estado, incluyendo justicia, fuerzas armadas y legislación.

Cercanía de larga data

Para la analista político, internacionalista y experta en materia del Medio Oriente, Lourdes Ubieta, la relación entre Venezuela e Irán es de vieja data y llegó a su cúspide durante la gestión del fallecido presidente Hugo Chávez y el también recientemente muerto en los ataques estadounidenses-israelíes, Mahmud Ahmadineyad.

“Fue una relación de intercambio total y absoluto, Venezuela se convirtió en un aliado del terrorismo internacional, en la isla de Margarita y en Coro había presencia de grupos vinculados a Hezbolá y Hamas, financiados por el régimen iraní”, aseguró Ubieta. 

La también internacionalista Elsa Cardozo sostuvo que la relación Chávez-Ahmadineyad antecedió a la de Maduro con Hasán Rohaní.

“Se convirtió esencialmente en una relación de desafío geopolítico al orden internacional, a Occidente y de cercamiento en materia petrolera”, indicó Cardozo.

Cardozo agregó que con el arrecio de sanciones por parte de Estados Unidos al gobierno venezolano a partir de 2014, la relación iraní-venezolana se fortaleció especialmente en el ámbito energético y militar. “Y lo más reciente fue la cooperación en la fabricación de drones”.  

Ubieta recordó que cuando el gobierno de Maduro se vio arrinconado por el agravamiento de las sanciones, el chavismo buscó asesoría en Irán.

“Irán es un experto en eludir sanciones, porque ha estado sancionado por años”, mencionó la experta en Medio Oriente. 

Según Ubieta, con la asesoría de Irán, Venezuela fortaleció su política de vender petróleo a través de barcos fantasmas, eludiendo las rutas comerciales. La internacionalista añadió que los iraníes también han apoyado al chavismo en ocultar dinero en la banca y sistemas financieros internacionales.

“Dejaron de operar con el dólar americano y se mudaron a otras monedas mucho más fáciles de utilizar como la lira turca, el yen y, por supuesto, el euro”, dijo.

Cardozo destacó que hay aspectos concisos de la relación entre ambas naciones, pero también un lado opaco. “Es una verdadera caja negra, difícil de hacerle escrutinio”.

A juicio de la internacionalista, uno de los aspectos concéntricos de la relación fue su posición antiestadounidense y de negativa a someterse al escrutinio de organizaciones protectoras de derechos humanos.    

Ubieta aportó que luego de la muerte de Chávez la relación no fue tan estrecha, pero siempre fueron naciones que se apoyaron cuando sus respectivos sistemas de gobierno eran criticados por la comunidad internacional, entre ellos había una solidaridad automática: “Ambos han arremetido contra protestas y sido acusados de asesinatos, además de poseer altos niveles de corrupción pública”.

La experta recordó que en 2017, la cadena CNN reveló el otorgamiento de al menos 1000 pasaportes venezolanos a ciudadanos de Siria, Irán y otros países de Medio Oriente a cambio de altas sumas de dinero, donde el principal señalado fue el ex ministro y vicepresidente actualmente preso, Tarek El Aissami. 

“Eso les garantizaba la entrada a algunos países, los pasaportes iraní y norcoreano son los peores que se puedan tener en el mundo”, precisó.

Según se desprende de una entrevista concedida a NTN24 por el ex diputado de la Asamblea Nacional, Carlos Paparoni, Maduro firmó aproximadamente 40 mil millones de dólares en proyectos conjuntos con Irán y entregó 500 kilogramos de oro como pago por gasolina, además de abrirles las puertas a extremistas.

¿3 de enero preámbulo del ataque a Irán?

Según Cardozo, el 3 de enero representó la reafirmación de la nueva doctrina de seguridad nacional de los Estados Unidos.

“Es una fecha importante para Trump en su exhibición de fuerza internacional, en su proyección de poder en el hemisferio”, opinó.

Más que un ensayo previo a la intervención en Irán, para Ubieta el 3E fue un modelo de actuación rubricado por Trump para recuperar la libertad y la democracia en algunos países.

“Con el tutelaje estadounidense, el gobierno interino de Venezuela ha tenido que ir desvinculándose de los regímenes que los han apoyado durante todos estos años para poder sobrevivir. Estamos hablando también de Cuba, que era uno de los principales receptores de Petróleo de Venezuela y ahora atraviesa por una crisis energética”.  

Como muestra del giro en la política internacional venezolana, Cardozo puso como ejemplo el comunicado que fue borrado de redes sociales por el canciller Yván Gil el pasado 28 de febrero.

Luego de confirmarse el fallecimiento del ayatolá Alí Jameneí, Gil publicó un mensaje en su cuenta de X, donde el gobierno chavista condenaba el uso de la fuerza militar contra la República Islámica de Irán, pero instantes después, el comunicado desapareció

La internacionalista sostuvo que aparte de eso, la misiva mostraba preocupación por las retaliaciones iraníes sobre otros países cercanos. “En particular, varias monarquías del Golfo Pérsico”.

A juicio de Cardozo, las intervenciones en Venezuela e Irán tienen similitudes y connotadas diferencias y una de las principales es la escala. 

“El caso de Irán es más complejo que el venezolano y el gran temor y crítica de sectores adversos a Trump es que se trate de una política tradicional de cambio de gobierno acelerado por la fuerza”, advirtió.

Cardozo no descarta que al igual que en Venezuela, Estados Unidos pueda erigir una especie de administración tutelada en Irán. “Un gobierno interino, lo que algunos han llamado una revolución iraní 2.0”.

La internacionalista comentó que, a diferencia de nuestro país, Irán cuenta con un régimen con pocos aliados internacionales y en precaria condición económica, incluso antes de los ataques de finales de febrero.

¿Qué depara el futuro para Irán y Venezuela?

Según Cardozo, la relación Irán-Venezuela depende de lo que suceda en la República Islámica.

“Hay muchas cosas que son irreversibles y es improbable que vaya a haber un binomio como el de Chávez-Ahmadineyad. Este es un golpe duro para Irán, que ha visto disminuir sus alianzas internacionales, capacidad económica y apoyos internos con lo visto en la disposición del pueblo a protesta”, adelanta.

Expuso que no se avizora una reanudación de las relaciones en los términos del pasado. “Incluso bajo los parámetros limitados de política antioccidental en que se habían ido desarrollando en los últimos años”.

Para Ubieta, este es el fin de la relación entre Venezuela e Irán como se conocía.

“Creo que en un futuro, si hay procesos electorales transparentes, instituciones fortalecidas y tutelaje mundial, podrían llegar a tener excelentes relaciones porque ambos países son productores de petróleo y miembros de OPEP”.

A juicio de Ubieta, el planeta está atravesando por una etapa crucial para la libertad.

Vamos a ver una transición en Irán y estoy segura que se va a convertir en una estrecha aliada de Venezuela en el futuro”, concluyó.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.