Edgar Silva, coordinador del Comité de Derechos Humanos de Jubilados y Pensionados en el estado Lara, indicó que desde el año 2013 en Venezuela hay desprotección social para las personas de la tercera edad en todos los ámbitos
En un reportaje publicado por Constructoras de Paz, iniciativa del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), se expone la situación de muchas adultas mayores que viven solas y tienen como único ingreso la pensión.
María Sánchez, jubilada de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) muestra las filtraciones que tiene su casa y con tristeza dice que el sueldo que devenga no le alcanza para hacer pagar a un albañil. Adultas mayores
“Mi pensión de 130 bolívares, más lo que me pagan por la jubilación y los bonos que recibo de la Patria, todo eso junto no me alcanza para comprar un saco de cemento y pagar la mano de obra. Es frustrante esta situación”, comenta la señora.
María preguntó a un trabajador en cuánto le salía la reparación de la filtración de una de las paredes y el albañil le presupuestó 300 dólares.
Ella recuerda que en el año 2005 podía comprar sus cosas, pintar su casa y si había un daño de inmediato lo reparaba porque el dinero que recibía por su jubilación le alcanzaba. En esta oportunidad, cuando el albañil le dio ese precio de inmediato se echó para atrás y le dijo que no lo podía contratar.
Cerca de 600.000 personas de la tercera edad en Venezuela viven solas, cifras del año 2022, según la ONG Convite.
El promedio de las jubilaciones y pensiones en el país es de 130 bolívares, lo que es igual a unos 3.88 dólares al mes a la tasa del Banco Central de Venezuela (BCV) del 16 de septiembre, lo que pone a Venezuela con la peor jubilación y pensión de Latinoamérica.
Desde mayo de este 2023, el presidente Nicolás Maduro informó que los pensionados y jubilados recibirán un bono de guerra de 30 dólares, que es cancelado una vez al mes.
Un país no apto para envejecer
La historia de María se repite en muchos hogares venezolanos. Entre jubilados y pensionados hay un poco más de cinco millones. Luis Cano, presidente del Frente Nacional de Jubilados y Pensionados, dijo que solo los pensionados son un poco más de dos millones de personas.
Edgar Silva, coordinador del Comité de Derechos Humanos de Jubilados y Pensionados en el estado Lara, indicó que desde el año 2013 en Venezuela hay desprotección social para las personas de la tercera edad en todos los ámbitos.
«No cuentan con un buen salario, alimentos, medicinas ni seguridad. Venezuela se convirtió en el peor país para envejecer», aseguró Silva.
A las adultas mayores no se les garantiza, de manera progresiva, las medidas necesarias contempladas en esos articulados. La situación económica actual genera en ellos momentos de angustia, que la psicóloga clínica Ana Amaro, describe como estados de ansiedad, porque no pueden adquirir electrodomésticos, que antes si lo podían comprar con sus pensiones o pagar los servicios públicos.




