En el marco del 62° periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU), este viernes 26 de junio, está previsto que el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, presente una actualización a los Estados Miembros sobre la situación en Venezuela, seguida de un diálogo interactivo.
Desde 2019, tanto la oficina del Alto Comisionado, como la Misión de Determinación de los Hechos y el Examen Periódico Universal, han emitido más de 180 recomendaciones al Estado venezolano, en temas de justicia y condiciones institucionales, consejos que el régimen chavista no ha acatado.
De acuerdo a la documentación hecha por organizaciones de la sociedad civil, los abusos no han cesado y que la aparente apertura política carece de reformas institucionales reales que garanticen un sistema judicial imparcial.
Las organizaciones advirtieron que la maquinaria de represión y la estructura estatal de persecución siguen desplegadas, activas y operando bajo un patrón sistemático que mantiene a las víctimas en condiciones de grave vulnerabilidad.
Entre las demandas que exige la sociedad civil al Estado venezolano destacan: apertura de un proceso judicial sobre supuestas violaciones graves a los derechos humanos, liberaciones plenas de presos políticos, cierre de los centros de detención y tortura y acceso a relatores especiales de las Naciones Unidas y la Misión de Determinación de los Hechos.
De acuerdo a ONG, la sesión constituye además un espacio fundamental para incidir en los Estados miembros, representantes permanentes y misiones diplomáticas que tienen en sus manos el poder de voto para asegurar la continuidad y el fortalecimiento de los mandatos de monitoreo.
También hicieron un llamado a los medios de comunicación para contrarrestar la narrativa desde el poder y asegurar que los testimonios de las víctimas y la documentación de la sociedad civil sean escuchados.
La organizaciones puntualizaron que la continuidad de mecanismos como la Misión Internacional Independiente y el monitoreo de la Oficina del Alto Comisionado resultan fundamental para preservar evidencia, acompañar a las víctimas y evitar la normalización de la represión.
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