Maduro vuelve a la corte en Nueva York: su situación es «peor» que en la última audiencia

Nicolás Maduro y Cilia Flores volverán este miércoles 22 de julio ante el juez Alvin Hellerstein, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en lo que será la tercera audiencia del proceso judicial que Estados Unidos sigue contra ambos por delitos federales, entre ellos, el cargo de narcoterrorismo contra Maduro y otros de conspiración.

La cita, pautada para las 12:00 del mediodía hora de Nueva York (la misma de Caracas), había sido reprogramada. Estaba prevista originalmente para el 30 de junio, pero fue movida para este 22 de julio. El abogado venezolano Nizar El Fakih, quien ha hecho seguimiento jurídico al caso y ha estado presente en las audiencias anteriores, conversó con TalCual en el programa NocheD sobre lo que puede esperarse de la comparecencia de este miércoles.

Según El Fakih, el proceso se encuentra en la fase pretrial o etapa preliminar, previa al juicio propiamente dicho, en la que aún no se constituye un jurado ni se abre el debate oral y público sobre las pruebas. El componente central de esta etapa es el discovery process, la revelación de pruebas que la fiscalía está obligada a entregar a la defensa, en curso desde el 15 de abril de forma confidencial entre ambas partes. «Eso es muy determinante porque va a permitir a los acusados trazar su línea de defensa y tomar decisiones cruciales, que incluso pueden incidir en si van a decidir ir a juicio o si por el contrario prefieren explorar alguna alternativa que les ofrece la ley para evitar ir a juicio», indicó El Fakih.

Al respecto, el abogado agregó: «El tiempo que ha transcurrido es muy sustancial porque el discovery process sí toma tiempo y va a tomar más meses, de hecho. Falta mucha tela que cortar sobre ese material probatorio. Los abogados pueden ejercer muchos recursos para tratar de separar parte de ese material probatorio, y sobre cada una de esas pruebas que ellos quieran separar tienen que formular una moción argumentando por qué. La fiscalía tiene que tener un lapso para poder examinar esa moción y responderla».

En siete meses, la defensa de Maduro y Flores, no obstante, solo ha presentado dos mociones: una para solicitar el pago de honorarios con recursos del Estado venezolano y otra para pedir la desestimación del caso. Tampoco han solicitado la libertad de los acusados ni una fianza.

El cronograma pendiente de revisión judicial

En una actualización posterior a la conversación, y horas antes de la audiencia, El Fakih detalló que la fiscalía presentó ante la corte un documento con una propuesta de cronograma ya acordada con la defensa:

  • El 2 de septiembre de 2026 debería culminar una primera ronda de mociones previas al juicio.
  • El 22 de septiembre de 2026, la fiscalía prevé finalizar la entrega de pruebas no clasificadas.
  • El 15 de noviembre de 2026 se estima el cierre de la producción de evidencia clasificada.
  • Una segunda ronda de mociones previas al juicio se extendería hasta el 11 de enero de 2027.
  • Los últimos requerimientos antes del juicio deberían quedar resueltos para el 11 de marzo de 2027.
  • La fase de juicio comenzaría en junio de 2027, casi once meses después de esta audiencia.

El Fakih subrayó que se trata de una propuesta que las partes formulan a la corte, y que corresponde ahora al juez evaluarla y pronunciarse, sin descartar que más adelante se soliciten prórrogas adicionales.

Maduro, en peor posición judicial

Consultado sobre si la situación judicial de Maduro es hoy peor que en enero o en marzo, cuando se realizaron las audiencias anteriores, El Fakih fue categórico: «Completamente, completamente». Su explicación se centra en el reconocimiento que hizo Estados Unidos de Delcy Rodríguez como encargada del Ejecutivo venezolano, formalizado mediante una declaración de interés del Departamento de Estado.

De acuerdo con El Fakih, en enero y marzo existía todavía un vacío sobre a quién reconocía Washington como representante legítimo de Venezuela, lo que abría una ventana de oportunidad para que la defensa planteara ante la corte dilemas sobre la condición de Maduro y Flores como jefe de Estado y primera dama. Esa ventana, dijo, se cerró: al Estados Unidos reconocer a Rodríguez como encargada del Ejecutivo, no puede reconocer simultáneamente a Maduro como presidente, lo cual lo deja en una posición argumentativa más precaria ante el tribunal.

Una de las piezas centrales de la defensa, la moción por inmunidad como jefe de Estado, fue mencionada por Maduro desde su primera comparecencia y, siete meses después, aún no ha sido formalmente introducida. ¿A qué atribuye El Fakih esa demora? A que ningún componente institucional venezolano ha respaldado ese argumento: ni el Estado venezolano ni las autoridades que hoy ejercen en torno al caso han solicitado la liberación de Maduro ni se han hecho parte del proceso. Para El Fakih, ese silencio institucional debilita el argumento de inmunidad, porque si el Estado presuntamente afectado no reclama, el reconocimiento de su jefe de Estado como tal pierde fuerza ante la corte.

El abogado también señaló como llamativo el cambio de firma de abogados de Maduro, ocurrido justo después de resuelto el tema del pago de honorarios, y el distanciamiento que ha observado entre Maduro y Flores durante las audiencias, sin contacto visual ni gestos de apoyo entre ambos pese a compartir la misma mesa. «Es muy llamativo que haya habido un cambio de abogado justo luego de que se zanjó el asunto de los pagos. Una vez que se logra el acuerdo de pago, hay un cambio de firma de abogados. Eso es algo que es raro de ver en esta etapa del proceso».

Barry Pollack sigue siendo el abogado principal de Maduro, luego de cambiarse de escritorio jurídico, pero ahora estará acompañado por otra litigante.

Lea la nota completa aquí

Víctor Amaya/TalCual Digital

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecerán este 22 de julio ante el juez Alvin Hellerstein en Nueva York, en su tercera audiencia desde la captura. El abogado Nizar El Fakih explicó a TalCual por qué considera que la posición judicial de Maduro se ha deteriorado, qué rol juega el caso de Alex Saab y qué sigue pendiente sobre la moción de inmunidad. Además, detalla los lapsos propuestos por la Fiscalía ante el juez hasta desembocar en un juicio en julio de 2027
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Nicolás Maduro y Cilia Flores volverán este miércoles 22 de julio ante el juez Alvin Hellerstein, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en lo que será la tercera audiencia del proceso judicial que Estados Unidos sigue contra ambos por delitos federales, entre ellos, el cargo de narcoterrorismo contra Maduro y otros de conspiración.

La cita, pautada para las 12:00 del mediodía hora de Nueva York (la misma de Caracas), había sido reprogramada. Estaba prevista originalmente para el 30 de junio, pero fue movida para este 22 de julio. El abogado venezolano Nizar El Fakih, quien ha hecho seguimiento jurídico al caso y ha estado presente en las audiencias anteriores, conversó con TalCual en el programa NocheD sobre lo que puede esperarse de la comparecencia de este miércoles.

Según El Fakih, el proceso se encuentra en la fase pretrial o etapa preliminar, previa al juicio propiamente dicho, en la que aún no se constituye un jurado ni se abre el debate oral y público sobre las pruebas. El componente central de esta etapa es el discovery process, la revelación de pruebas que la fiscalía está obligada a entregar a la defensa, en curso desde el 15 de abril de forma confidencial entre ambas partes. «Eso es muy determinante porque va a permitir a los acusados trazar su línea de defensa y tomar decisiones cruciales, que incluso pueden incidir en si van a decidir ir a juicio o si por el contrario prefieren explorar alguna alternativa que les ofrece la ley para evitar ir a juicio», indicó El Fakih.

Al respecto, el abogado agregó: «El tiempo que ha transcurrido es muy sustancial porque el discovery process sí toma tiempo y va a tomar más meses, de hecho. Falta mucha tela que cortar sobre ese material probatorio. Los abogados pueden ejercer muchos recursos para tratar de separar parte de ese material probatorio, y sobre cada una de esas pruebas que ellos quieran separar tienen que formular una moción argumentando por qué. La fiscalía tiene que tener un lapso para poder examinar esa moción y responderla».

En siete meses, la defensa de Maduro y Flores, no obstante, solo ha presentado dos mociones: una para solicitar el pago de honorarios con recursos del Estado venezolano y otra para pedir la desestimación del caso. Tampoco han solicitado la libertad de los acusados ni una fianza.

El cronograma pendiente de revisión judicial

En una actualización posterior a la conversación, y horas antes de la audiencia, El Fakih detalló que la fiscalía presentó ante la corte un documento con una propuesta de cronograma ya acordada con la defensa:

  • El 2 de septiembre de 2026 debería culminar una primera ronda de mociones previas al juicio.
  • El 22 de septiembre de 2026, la fiscalía prevé finalizar la entrega de pruebas no clasificadas.
  • El 15 de noviembre de 2026 se estima el cierre de la producción de evidencia clasificada.
  • Una segunda ronda de mociones previas al juicio se extendería hasta el 11 de enero de 2027.
  • Los últimos requerimientos antes del juicio deberían quedar resueltos para el 11 de marzo de 2027.
  • La fase de juicio comenzaría en junio de 2027, casi once meses después de esta audiencia.

El Fakih subrayó que se trata de una propuesta que las partes formulan a la corte, y que corresponde ahora al juez evaluarla y pronunciarse, sin descartar que más adelante se soliciten prórrogas adicionales.

Maduro, en peor posición judicial

Consultado sobre si la situación judicial de Maduro es hoy peor que en enero o en marzo, cuando se realizaron las audiencias anteriores, El Fakih fue categórico: «Completamente, completamente». Su explicación se centra en el reconocimiento que hizo Estados Unidos de Delcy Rodríguez como encargada del Ejecutivo venezolano, formalizado mediante una declaración de interés del Departamento de Estado.

De acuerdo con El Fakih, en enero y marzo existía todavía un vacío sobre a quién reconocía Washington como representante legítimo de Venezuela, lo que abría una ventana de oportunidad para que la defensa planteara ante la corte dilemas sobre la condición de Maduro y Flores como jefe de Estado y primera dama. Esa ventana, dijo, se cerró: al Estados Unidos reconocer a Rodríguez como encargada del Ejecutivo, no puede reconocer simultáneamente a Maduro como presidente, lo cual lo deja en una posición argumentativa más precaria ante el tribunal.

Una de las piezas centrales de la defensa, la moción por inmunidad como jefe de Estado, fue mencionada por Maduro desde su primera comparecencia y, siete meses después, aún no ha sido formalmente introducida. ¿A qué atribuye El Fakih esa demora? A que ningún componente institucional venezolano ha respaldado ese argumento: ni el Estado venezolano ni las autoridades que hoy ejercen en torno al caso han solicitado la liberación de Maduro ni se han hecho parte del proceso. Para El Fakih, ese silencio institucional debilita el argumento de inmunidad, porque si el Estado presuntamente afectado no reclama, el reconocimiento de su jefe de Estado como tal pierde fuerza ante la corte.

El abogado también señaló como llamativo el cambio de firma de abogados de Maduro, ocurrido justo después de resuelto el tema del pago de honorarios, y el distanciamiento que ha observado entre Maduro y Flores durante las audiencias, sin contacto visual ni gestos de apoyo entre ambos pese a compartir la misma mesa. «Es muy llamativo que haya habido un cambio de abogado justo luego de que se zanjó el asunto de los pagos. Una vez que se logra el acuerdo de pago, hay un cambio de firma de abogados. Eso es algo que es raro de ver en esta etapa del proceso».

Barry Pollack sigue siendo el abogado principal de Maduro, luego de cambiarse de escritorio jurídico, pero ahora estará acompañado por otra litigante.

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Víctor Amaya/TalCual Digital

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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