El periodismo de investigación es costoso. SÃ. Puede que, en algunos casos, publicar una de estas historias tome una o un par de semanas, pero la mayorÃa de veces tarda meses y, en ocasiones, años. Hay que cubrir viajes a lugares distantes, contratar a fixers o fotógrafos en el lugar donde se reportea, pagar herramientas para analizar datos, para hacer visualizaciones y gráficos, o para editar materiales y montar piezas especiales. Todo debe ir en un presupuesto que muchas redacciones no pueden cubrir. Por eso, aplicar a un grant puede ser un salvavidas cuando los fondos para investigar escasean o ni siquiera existen.
Sabiendo esto, la Global Investigative Journalism Conference (GIJC) 2025, realizada en noviembre pasado en Kuala Lumpur, Malasia, dedicó varios paneles a conversar el tema. En uno de ellos, Karen Martin, directora de Desarrollo de la Global Investigative Journalism Network, junto a Ian Yee, cofundador de The Fourth, ofrecieron tips sobre “Cómo escribir una propuesta para un grant“.
Runrun.es estuvo presente en esta charla de la GIJC, por eso, agrupó todas las pistas que dieron a la audiencia en estas seis claves:
¿A cuál grant debo postular mi historia o proyecto?
Los proyectos no pueden hacerse para que cuadren con un grant. No propongas una idea solo porque un financiamiento está disponible o porque necesitas cubrir un déficit. Es al revés. Hay que buscar grants que calcen con la idea que tienes en mente.
Conoce bien al donante
Es clave investigar cuál es la organización que ofrece el grant. Por eso, hay que invertir tiempo en conocer cuál es su naturaleza, sus intereses, el tipo de historias que están dispuestos a financiar.
Como la mayorÃa de las veces este intercambio con el donante es vÃa digital, ya sea a través de correos o aplicaciones de mensajerÃa, hay que estar pendiente de los envÃos y siempre responder rápido a las preguntas o requerimientos de quienes ofrecen el grant.Â
Infórmate, planifica y cuenta una historia
Lee bien el tipo de propuesta que exige el grant y revisa nuevamente la idea que tienes en mente.Â
No hagas la propuesta solo. Hazla con un equipo en el que tengas una persona que escriba y otra que organiza la información. Piensa en qué otras personas deben estar incluidas en armar la propuesta, quiénes deben revisarla y quiénes firmarla. Distribuye el trabajo y pon plazos.Â
Luego, comienza a planificar y clasificar toda información que debes añadir. Cuando tengas todo listo, empieza a escribir siempre teniendo presente el lÃmite de caracteres o palabras que se piden. Usa un lenguaje conciso y claro, sin acrónimos.
No solo llenes un formulario. Encárgate de escribir una historia que le importe al donante, que conecte con su organización y que esté suficientemente argumentada.
No esperes hasta el último minuto para hacer la postulación. Prepárala con tiempo.
Hay vida más allá de la idea
Los donantes suelen pedir que tomes en consideración todo lo que rodea tu propuesta: desde cómo distribuirás lo que produces hasta los riesgos que asumirás.
Por eso, siempre debes mostrar los recursos que tienes antes de empezar, como mentores, socios y las alianzas potenciales. Esto le da credibilidad y alcance a tu plan.Â
No pienses solamente en aliados periodÃsticos. Piensa también en académicos, grupos de la sociedad civil, comunidades que fortalezcan tu propuesta y el impacto que deseas alcanzar.
También tienes que presentar bien a tu organización y tus principios. Nunca asumas que el donante ya la conoce.
Dentro de esa propuesta debes ser “brutalmente” honesto con los riesgos. Sé transparente, indica cuáles son y cómo se van a superar.
Al final, una propuesta “bien pensada y convincente” debe incluir riesgos, resultados y entregables medibles.
Habla de los impactos
Los donantes suelen preferir aquellas propuestas que tienen claro los impactos que tendrán en sus comunidades, por eso es crucial que estén alineados con sus principios y valores. Ambos deben conectarse. Pero si esos principios no encajan contigo o con tu organización, déjalo ir.
Igualmente, debes presentar de forma clara cuán sostenible en el tiempo es tu proyecto, cómo lo vas a medir o evaluar y cuan escalable es el plan, es decir, si tiene o no opción de replicarse. Cómo haces que se mantenga y crezca, se expanda.
¿Qué pasa si no aceptan mi propuesta?
No puedes olvidar ni desestimar que cada vez que se pide un grant se somete una idea a un proceso competitivo.
Y si después de todo el esfuerzo y las ganas solo obtienes un no por respuesta, recuerda que ese “no” no quiere decir NUNCA. Quiere decir NO AHORA.Â



