En lo que va de 2024 se han perdido 420 hectáreas (4,2 kilómetros cuadrados) de bosque primario aproximadamente en el Parque Nacional Yacambú, ubicado en el estado Lara. De acuerdo con el ingeniero forestal Álvaro Zambrano, profesor de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), entre 500 y 600 hectáreas se pierden cada año en el ecosistema protegido por el Estado venezolano debido a la agricultura no supervisada.
«En estos últimos tres meses están deforestando parte del Parque Nacional para sembrar café, en preparación a la temporada de lluvias que vendrá en las próximas semanas», advirtió Zambrano este 9 de mayo en una entrevista a Runrun.es. «De las 14 000 hectáreas (140 kilómetros cuadrados) que tiene el Parque Nacional, el 15 % (2 100 hectáreas o 21 kilómetros cuadrados) se ha perdido y erosionado».
Desde el año 2018 el diputado a la Asamblea Nacional por el estado Lara, Guillermo Palacios, había denunciado la tala y la quema dentro del Parque Nacional. Dos años después, la Fiscalía número 23 en materia de Defensa Ambiental había detenido a seis personas de las 150 familias que habitan el ecosistema monitoreado por el Instituto Nacional de Parques (Inparques).
«Pero, apenas quedan libres, vuelven a la zona», reiteró el ingeniero forestal.
«Hay núcleos familiares conformados por 15 personas, y cada una de ellas interviene una hectárea del Parque Nacional. Primero cortan los árboles, luego eliminan la maleza a través de quemas —lo que provoca incendios forestales— porque tienen la concepción de que la tierra estará “limpia” para la siembra. Pero, debido a la inclinación de la zona y sus características, el suelo se erosiona y pierde sus nutrientes, por lo que buscan otras zonas de cultivo dentro del Parque Nacional», agregó.
Sin árboles no hay agua potable
Según Zambrano, el proceso de erosión del suelo en el Parque Nacional Yacambú inicia al tercer año de ser intervenida la zona, «pierde su resiliencia» debido a su desprotección frente a agentes meteorológicos y el monocultivo del café.
«Ya al quinto año pierde todos los micro y macronutrientes, así como su capacidad de filtrar los afluentes del río Yacambú, que va hacia el embalse Dos Cerritos y surte de agua a dos estados del país: Lara y Portuguesa», dijo.
El Parque Nacional Yacambú fue creado en 1962 para proteger la cuenca del río homónimo. Según la ONG Transparencia Venezuela, en el año 1999 el gobierno de Hugo Chávez había firmado un contrato para crear el Sistema Hidráulico Yacambú – Quíbor, que pretendía surtir de agua a ocho municipios del estado Lara y a dos municipios del estado Portuguesa. La obra debió culminar en 2012, pero no ha avanzado en más de 10 años y sigue paralizada. Ahora es un «Elefante Blanco» que costó 32 552 827,54 dólares.
«Se habían desalojado a estas familias hace unos años por esta construcción. Pero al ver que nunca terminaba y estaba abandonada, volvieron a poblar ese ecosistema que no está destinado a la agricultura, sino a su conservación», reiteró el profesor de la UCLA.
«El tema es gravísimo, porque la deforestación en Yacambú promueve el proceso de eutrofización del embalse Dos Cerritos, lo que aumenta la concentración de fósforo y nitrógeno en el agua. Y ese recurso, que no es potable, llega a las casas del estado Lara y Portuguesa sin ningún tratamiento, con un PH más alto de lo recomendado por los entes sanitarios», explicó.
Deforestación rápida
Según la plataforma Global Forest Watch, el municipio Morán y el municipio Andrés Eloy Blanco del estado Lara, las entidades donde se ubica el Parque Nacional Yacambú, han perdido el 7,2 % y el 8,2 % de sus áreas de bosques primarios entre los años 2017 y 2023. Son los dos municipios que encabezan la lista de deforestación en ese estado.
Vecinos de la ciudad de Sanare, capital del municipio Andrés Eloy Blanco, denunciaron el pasado 6 de marzo ante la gobernación del estado Lara y ante HidroLara el aumento de los incendios forestales y la tala indiscriminada en el Parque Nacional Yacambú y la escasez de agua que ello genera. En un comunicado recopilado por la ONG Provea, advierten que llevan más de siete años sin un servicio de calidad y estable por la intervención de las Áreas con Régimen de Administración Especial.
El Departamento de Ingeniería Hidrometeorológica de la Universidad Central de Venezuela advirtió que en Lara hubo 136 focos de calor (indicios de incendios forestales) en el mes de abril de este año.
Mientras tanto, el Monitor de incendios del Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil (INPE, por sus siglas en portugués) detectó a través de sensores satelitales un foco de calor en el Parque Nacional el pasado 5 de mayo. Sin embargo, establece que cada año desde el 2020 ocurren al menos 17 incendios forestales en Yacambú debido a la intervención agrícola.



