Pese a que las lluvias son predecibles, cada año en Venezuela se producen estragos por los eventos de la naturaleza. Las autoridades tienen la costumbre de reaccionar, algunas veces con acción retardada, y casi nunca prevenir.
A Ricardo lo agarró el “palo de agua” el pasado sábado 22 de agosto tomándose un café en la urbanización caraqueña de Bello Monte. Cuando pudo guarecerse de la lluvia y revisar su teléfono leyó varios mensajes en el chat de su edificio que advertían a vecinos de El Valle sobre los estragos de las copiosas precipitaciones en sectores aledaños a su hogar.
No le quedó otra que esperar a que el agua bajara para intentar volver a su casa, no sin antes preguntar cómo estaban los miembros de su familia debido a que en Runrun.es vio que varias personas se encontraban desaparecidas y al menos sesenta carros quedaron atrapados en la autopista Valle-Coche, según informó entonces Nahun Fernández, jefe del gobierno del Distrito Capital.
🚨 #ÚltimaHora | El río Valle se desbordó arrastrando varios vehículos en su cauce a la altura de Los Símbolos. En imágenes difundidas se observa cómo la fuerte corriente cubre casi por completo a los carros atrapados por la crecida.#Globovision #Nacionales
— Globovisión (@globovision) August 22, 2026
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El río Valle se desbordó, el Guaire estuvo a centímetros de colapsar y varias quebradas se salieron de su cauce en zonas como La Vega y Coche. Estaciones del Metro de Caracas también se inundaron y detrás del estadio Monumental en La Rinconada, una mujer junto a su hijo murieron luego de que perdieran el control de la moto en la que transitaban y cayeran en una alcantarilla.
“Las inundaciones fueron literalmente dónde está mi edificio, me tuve que quedar en un hotel porque no pude llegar a mi casa. Días atrás, con otras lluvias menos intensas que cayeron, explotó un transformador y estuvimos sin electricidad por casi una semana”, dijo Ricardo.
Pero no solo Caracas colapsó por las lluvias, también varios municipios del estado Miranda y Aragua. Al menos cuatro personas murieron por esta causa.
En Los Teques, una pareja fue arrastrada por el agua mientras se desplazaban en un carro, mientras que en Aragua se reportó la desaparición de otro par de personas por la crecida del río Aragua, de acuerdo con Juan Carlos Sánchez, alcalde del municipio José Félix Ribas.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) informó que se trataba de la onda tropical número 40 “que se desplazó por el oriente venezolano e interactuó con la zona de convergencia tropical”.
En un contacto por Venezolana de Televisión (VTV), la gobernante encargada, Delcy Rodríguez, ordenó la activación del sistema de Protección Civil, sin dar mayores detalles de pérdidas humanas y materiales.
Y a menos de dos semanas de estos hechos, específicamente este jueves 3 de septiembre, las lluvias registradas en el estado Lara provocaron el desbordamiento de una quebrada en el sector La Montañita del municipio Palavecino, de acuerdo al diario El Impulso.
Usuarios en redes sociales postearon una foto de una tromba marina en el cielo barquisimetano, mientras que otros reportaron la caída de al menos 16 árboles en los municipios Iribarren y Palavecino, algunos sobre el tendido eléctrico.
“En la quinta etapa de la urbanización Valle Hondo se cayó una palmera sobre los cables y en la avenida Lara las raíces de un árbol levantaron la acera, los vecinos tuvieron que buscar las tapas de sus tanques de agua que salieron volando, el viento fue muy fuerte”, dijo la habitante de Barquisimeto, Airevlis Medina.

En Barquisimeto los árboles cayeron sobre el tendido eléctrico / Foto cortesía
“La lluvia abrió un boquete cerca del Liceo Cocorote, ese hueco tiene más de un año y las autoridades no han atendido el llamado”, sostuvo la habitante de Yaritagua en el estado Yaracuy, Eglée Ruiz.
“Aquí casi no llueve, pero cuando llueve, todas la calles se anegan porque no hay desagüe, acto seguido de que cae una gota de agua se va la luz y con el agua viene la proliferación de zancudos”, agregó Ignacio Sarmiento en Coro, estado Falcón.
Las lluvias viven, la lucha sigue
Desde mediados de agosto las lluvias en todo el territorio nacional han mantenido en alerta a los venezolanos.
Datos de la estación meteorológica de la Universidad Central de Venezuela (UCV) indican que agosto fue un mes promedio en cuanto a precipitaciones con 110,4 mm (milímetros de agua por metro cuadrado), pero aún así, hubo muertes, inundaciones, derrumbes, casas y vehículos colapsados.
El reporte estima que septiembre es uno de los meses con mayor acumulación de pluviosidad en el año, con un estimado promedio de entre 22 y 24 días con lluvias variables a nivel nacional.
Especialistas esperan lluvias alrededor del promedio del mes (116,3 mm) entre los 100 mm y 125 mm como consecuencia de la interacción de la temporada de ondas tropicales y la influencia de fenómenos climáticos como El Niño.
El exconcejal y expreso político Jesús Armas denunció que la Alcaldía de Caracas desestimó las advertencias sobre limpieza de cauces y quebradas para evitar desbordamientos y tragedias como las del pasado 22 de agosto.
El dirigente político indicó que el sector Los Cangilones, en la parroquia caraqueña de La Vega, volvió a quedar expuesto y vulnerable ante las condiciones climáticas adversas.
“Las lluvias no se pueden evitar, pero las tragedias sí. Hace tan solo unos días denunciamos el estado de las quebradas en Caracas. La ciudad necesita ingeniería y políticas públicas, no más improvisación”, dijo Armas.
La desidia como estandarte
El expresidente de Hidrocapital, José María De Viana, dijo que a diferencia de Venezuela, en Japón ocurren entre 30 y 40 deslaves y nadie muere porque hay una cultura de prevención.
De Viana expuso que en la mayoría de los casos, los accidentes que tienen que ver con lluvias se pueden evitar, si se aplican los correctivos necesarios.
“Las lluvias tienen un comportamiento estadístico y podemos anticiparnos, por supuesto que hay eventos que son extraordinarios como la tragedia del río Limón (Aragua) en 1987, el deslave de Vargas (La Guaira) en 1999 y Las Tejerias (Aragua) en 2022”, dijo.
De Viana manifestó que además de la cantidad de agua que cayó el pasado sábado 22 de agosto, la autopista Valle Coche también colapsó por los pilotes colocados en el cauce del río Valle para la ampliación de la vía, trabajos que fueron encabezados por el exministro de Transporte, Haiman El Troudi, en 2015 y que autoridades del Colegio de Ingenieros de Venezuela denunciaron.
El ingeniero advirtió igualmente que los organismos competentes pudieron haber restringido el tránsito en la autopista antes de que se anegara y perjudicara a decenas de conductores, cuyos carros flotaron por toda la vía.
“La diferencia es que en otros países hay autoridades que tienen sensibilidad con la gente, ese es el problema de tener un gobierno sin respaldo popular. Aunado a eso, tenemos a un cuerpo de bomberos desmantelado, cuando sucedió lo de Vargas, los bomberos de Distrito Federal (actualmente Distrito Capital) eran un grupo élite en Venezuela, hoy en día carecen de lo más mínimo”, dijo el experto.
De Viana opinó que en esta época “la ignorancia es voluntaria”, porque hay varias formas de mantenerse informado y actualizado en cuanto a prevención y atención de emergencias.
“Antes a la gente que sabía de este tipo de situaciones la llamaban para trabajar, independientemente del gobierno que estuviera en el poder, hoy en día eso no pasa y aquí vemos las consecuencias. En un país normal no debería morir nadie por lluvias, el asunto es que no hay voluntad política”, concluyó el ingeniero.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país



