Por defender a nuestra empresa y a la democracia los trabajadores petroleros perdimos nuestra carrera en Pdvsa, jubilación, prestaciones y el fondo de ahorros. Pero tras 19 años seguimos comprometidos en la lucha por la democracia
¿Cuál debe ser el papel de los trabajadores petroleros dentro de la sociedad venezolana? ¿Cómo son percibidos? ¿Por qué participaron en el conflicto polÃtico iniciado con la llegada de Hugo Chávez al poder? Sea propicio un aniversario más de la creación de la Asociación Civil Gente del Petróleo y de Unapetrol para aportar alguna información para el conocimiento de nuestra principal industria y su relación con el resto de nuestros compatriotas.
Época de las transnacionales
Inicialmente, las compañÃas extranjeras explotaron a los trabajadores y evadÃan impuestos. Las huelgas realizadas por obreros en 1925 y 1936 por reivindicaciones socioeconómicas, asà como la Ley de Hidrocarburos de 1943, corrigieron en parte esta situación. Gradualmente las trasnacionales se percataron de que estaba en su interés mejorar las relaciones con su personal. Construyeron campos residenciales y deportivos, comisariatos, planes de vivienda y de jubilación y aumentaron sueldos y salarios. Establecieron becas y el personal venezolano fue ascendiendo de acuerdo con su formación y méritos. Además, establecieron programas de responsabilidad social.
PerÃodo 1976- 2002
Pdvsa y filiales continuaron con la polÃtica de personal de las transnacionales y mantuvieron los mismos beneficios. Como las ciudades alrededor de las cuales habÃa actividad petrolera habÃan progresado, gradualmente se inició un programa de eliminación de los campos petroleros. Los presidentes de Pdvsa fueron nombrados por mérito, pero también por la cercanÃa a los presidentes de la república. Cuatro de los presidentes no tenÃan experiencia petrolera, pero eran reconocidos por sus logros gerenciales. En unos pocos casos se violó la meritocracia y se contrataron trabajadores recomendados. En los últimos años se consultaba al ministerio de EnergÃa y Minas para designar a presidentes y directores de las filiales. Se produjeron algunas grietas menores. Pdvsa llegó a ser una gran compañÃa.
Percepción de la empresa
El venezolano nunca se ha identificado con su principal empresa, solo se conformaba con saber que era la segunda petrolera del mundo. La percepción de que era una caja negra, un Estado dentro del Estado y que no contribuÃa al desarrollo del paÃs era un sentimiento mayoritario, a pesar de que habÃa una ContralorÃa Delegada de la ContralorÃa General de la República, una gerencia de auditorÃa interna, los planes y resultados debÃan contar con la aprobación del Ministerio de EnergÃa y Minas, y presentaba informes trimestrales y anuales que eran públicos.
TenÃa que entregar al accionista sus ingresos y este autorizaba las inversiones y gastos, además de un monto para programas de responsabilidad social alrededor de sus áreas operativas, relacionados con educación, salud, cultura, infraestructura, ambiente y agricultura. Se puede entender que los polÃticos de extrema izquierda distorsionaran la realidad, pero extraña que el venezolano común no se preocupara por averiguar la verdad. Desde luego, cabe a los petroleros parte de la culpa por no informar adecuadamente.
Percepción sobre los petroleros
Se criticaba que tenÃan sueldos exageradamente altos, aunque si hubiesen sido extranjeros eso no se mencionarÃa; buenos planes médicos, de adquisición de vivienda y de jubilación; que eran prepotentes y que vivÃan alejados de la problemática del paÃs. Realmente los sueldos estaban dentro del 75 percentil de las mejores empresas de Venezuela, el plan médico y de viviendas era muy bueno, como corresponde a una empresa que debe tener responsabilidad social con sus trabajadores. El plan de jubilación era contributivo y muy inferior al de la mayorÃa de las instituciones del Estado. La acusación de prepotencia tiene mucho de verdad, aunque no es exclusiva de los petroleros.
¿Indiferentes al acontecer nacional y quinta columna de las transnacionales?
Los trabajadores petroleros tenÃamos conciencia de que era importante para el paÃs que su principal industria se manejara como un negocio, sin injerencia polÃtica partidista. Por ello, durante la etapa de una democracia imperfecta, pero perfectible, nos abocamos exclusivamente al trabajo. En febrero del 2002 comprobamos que el presidente Chávez querÃa poner a Pdvsa y filiales al servicio de su proyecto polÃtico, por lo que reaccionamos en defensa de la empresa y, después de conversaciones sin resultado, iniciamos un paro el 5 de abril. Aclaramos a quienes sostienen que los petroleros eran instrumento de las transnacionales y actuaban en defensa de estas, que los siete trabajadores despedidos con el pito el 7 de abril, asà como la mayorÃa de los casi 23.000 despedidos posteriormente, nunca trabajamos con las compañÃas extranjeras, y quienes trabajaron en ellas también evidenciaron los mismos principios y valores en defensa de los intereses de Venezuela.
Después de que Chávez regresó al poder, el 14 de abril, pidió perdón, reenganchó a los siete despedidos y a los jubilados prematuramente, los petroleros decidimos que habÃa que hacer algo. A principios de julio creamos la Asociación Civil Gente del Petróleo, para contribuir a mejorar la relación petróleo-sociedad, y el sindicato Unapetrol para la defensa de los trabajadores, ante la arremetida que era de prever. Ante el paro cÃvico del 2 de diciembre del 2002, Gente del Petróleo y Unapetrol no convocaron a sus miembros, sino que estos se sumaron motu proprio. Algunos nos criticaron porque no éramos quiénes para desatar una huelga que podrÃa derrocar al gobierno. La respuesta es sencilla: por mandato constitucional, todos estamos obligados a contribuir a la restauración de nuestra Carta Magna cuando esta es violada, como era y es evidente.Â
A raÃz de los despidos, Gente del Petróleo y Unapetrol tuvieron que dedicarse prioritariamente a denunciar los atropellos del régimen, apoyar a los partidos polÃticos y al resto de la sociedad civil en la lucha para recuperar la democracia y contribuir en la elaboración de planes para recuperar la industria petrolera. Al frente de Gente del Petróleo estuvo Juan Fernández, desde el 2002 al 2004, quien esto escribe estuvo entre esa fecha y el 2014 y hoy la Coordinadora Nacional es Beatriz GarcÃa. Tenemos delegados en 16 estados de la república y todos somos también miembros de Unapetrol, al frente del cual están Horacio Medina y Antonio Méndez. Por defender a nuestra empresa y a la democracia perdimos nuestra carrera en Pdvsa, quedamos sin jubilación, sin prestaciones y sin fondo de ahorros, pero después de 19 años seguimos presentes y comprometidos en la lucha por la democracia, sin aspirar a poder polÃtico alguno.
29-6-21
eddiearamirez@hotmail.com
Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la lÃnea editorial de RunRun.es



