Reyes Theis, autor en Runrun

Reyes Theis

Gobernadores opositores están atados al visto bueno de Miraflores
Manuel Rosales, Morel Rodríguez, Sergio Garrido y Alberto Galíndez reconocen a Nicolás Maduro como Presidente de la República, se reúnen con él y sus ministros y se muestran contrarios a las sanciones de EEUU
Analistas creen que es la única forma de desarrollar gestión, mientras la diputada Dignora Hernández (Vente Venezuela) denuncia un esquema “normalizador”

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La imagen de Laidy Gómez, Alberto Barreto Sira, Ramón Guevara y Alfredo Díaz siendo juramentados ante la Asamblea Nacional Constituyente como gobernadores en 2017 mientras Juan Pablo Guanipa era defenestrado por no hacerlo, ha debido ser emblemática para los opositores que aspiraban ser electos como mandatarios regionales en los comicios pasados en Venezuela.

En las últimas elecciones, Morel Rodríguez, Alberto Galíndez, Manuel Rosales y Sergio Garrido fueron escogidos por votación popular como gobernadores de los estados Nueva Esparta, Cojedes, Zulia y Barinas, respectivamente, y no han tenido inconvenientes en reconocer a Nicolás Maduro como Presidente de la República, a pesar que algunos de ellos, anteriormente, pregonaban que ese era el cargo de Juan Guaidó.

“No se puede desconocer a Nicolás Maduro. Es una realidad, está allí, es el presidente. Lo queramos o no, es la realidad”, declaró Garrido, en enero pasado en Globovisión, tras ser electo y mientras esperaba su toma de posesión.

Por su parte, Morel Rodríguez, tras la realización de un Consejo Federal de Gobierno, también en enero, destacaba la “receptividad de los ministros para resolver los problemas”. Y señaló que “No podemos tener dos gobiernos: Uno de Maduro y uno de Guaidó”.

Más o menos en el mismo tono, Alberto Galíndez, gobernador de Cojedes, señaló en Globovisión que en el Consejo de Gobierno los trataron «con mucho respeto” y añadió respecto a los funcionarios de Maduro: “Siento que tienen la buena voluntad que podamos trabajar juntos”.

Manuel Rosales, al igual que los otros gobernadores opositores, acudió al Consejo Federal y se ha reunido con Nicolás Maduro. Junto a Garrido y Galíndez firmó una carta dirigida al embajador de Estados Unidos para Venezuela, James Story, abogando por el diálogo.

En la misiva, propusieron a Washington que revisara la situación legal actual, para facilitar el arribo de inversiones.

¿Qué dice la gente?

Mariana Bacalao es investigadora en opinión pública y accedió a comentar para Runrun.es los principales hallazgos de algunas de las últimas investigaciones cualitativas que ha dirigido recientemente.

Explica que la evaluación del liderazgo actual es negativa y que la gente exige de los políticos acuerdos, pero sobre todo en la agenda social.

“Están muy decepcionados porque sienten que ninguna de las partes está pendiente de resolver los problemas que los afectan”, explica.

Añade que “quienes se definían como opositores o integrantes de las fuerzas democráticas, entendían que la manera de que llegaran cambios positivos era a través del cambio de gobierno, pero con todo el desgaste (opositor), la gente ha llegado a la conclusión que lo que hay arriba es una pelea de poder”.

Dice que los entrevistados piensan que a través de la protestas no van a ser escuchados, saben que todo es complejo y por eso piden al liderazgo político, tanto el que está en funciones como el que aspira a estarlo, que los escuche.

Bacalao observa que el ciudadano no percibe que la salida de Nicolás Maduro de la Presidencia esté cerca, lo que reorienta su forma de pensar. En ese sentido, sostiene que en las elecciones regionales pasadas la gente buscaba personas que llegaran como servidores públicos para tener la mejor calidad de vida posible y “ya no están viendo si es opositor o no”, explica.

Considera que los gobernadores y alcaldes opositores están tratando de sintonizarse desde allí, lo que quedó marcado en las elecciones, mientras la gente “está esperando a ver quién tiene interés en resolverles algo”.

Los retos de los funcionarios opositores

Ser gobernador opositor probablemente es caminar en una cuerda muy delgada. Cristabel Cartaya, socióloga y analista política, argumenta que los líderes de rango medio tienen una tesitura complicada de sortear: “Por un lado, tienen este compromiso de ser y hacer oposición al régimen de Nicolás Maduro y, por otro, hacer una gestión para comprobar que tienen talento y compromiso con sus votantes. Es un desafío que suele ser contradictorio”.

Opina que hacer gestión “en oportunidades, significa que tienen que sentarse, negociar y convivir con el régimen de Maduro. Es un fenómeno complicado de sortear y que no puede deshacerse tan rápido”.

Agrega que, en estos términos, hay algunos líderes que han sacrificado la lucha por la libertad del país, es decir, objetivo a largo plazo para cumplir objetivos políticos o personales a corto.

No obstante, se pregunta: “¿Los ciudadanos se van a quedar sin ningún gestor público hasta que saquemos a Nicolás Maduro? Y entonces, ¿qué hacemos con el problema del agua, desechos, tráfico, etc.? La gente sigue viviendo en Venezuela con o sin régimen, y necesita a un gestor público. A ello es lo que están llamados estos liderazgos ejecutivos regionales o locales”.

Cartaya dice que hay que tomar en cuenta el contexto, pues estamos hablando de un “régimen dictatorial” y, por lo tanto, nuestros derechos políticos están cercenados y ellos (los gobernadores y alcaldes) no son la excepción.

Opina que la lógica del régimen respecto a estos funcionarios opositores es que “puedes hacer gestión local entre tanto no te me conviertas en una voz peligrosa. Ellos están conscientes de eso”.

Cartaya, quien vive en Perú, recordó que durante los primeros 10 años del régimen los liderazgos fueron más atrevidos de hablar sobre la dictadura, pero “todos los perseguidos o autoexiliados somos la demostración de que eso sale caro”.

Entre alacranes y arañas

Sobre el rol de los gobernadores de oposición, la diputada (electa en 2015) de Vente Venezuela, Dignora Hernández, hace una salvedad: “Ni son gobernadores y tampoco son de oposición”.

Denuncia la existencia de un esquema “normalizador”. Agrega que el único que ganó con la «estrategia electorera» fue «el régimen».

«Estos falsos adalides de la oposición, que no son opositores, están formando parte de este esquema y su aporte es de estabilidad para lavarle la cara al sistema”, asegura.

Considera que los gobernadores forman parte del grupo que llama “arañas”, porque según la parlamentaria “tienen una pata en cada tablero”. Dice que estas personas “llegaron con los votos de la oposición, la traicionaron, se quitan la máscara y van a darle estabilidad al régimen de Maduro”.

No se explica cómo es que ahora hay quienes señalan que los gobernadores deben optar por acomodarse al régimen para hacer gestión, como si eso no lo sabían antes del proceso electoral. «Si lo sabían, ¿por qué se inscribieron?», pregunta.

“Sinvergüenzas todos los que se metieron en este concepto de mafia, sabiendo que no los iban a dejar gobernar sino se plegaban. Pero también, sinvergüenzas quienes están apoyando conductas como estas. Hay que denunciar ese esquema normalizador de los seudo alcaldes, gobernadores y concejales”; asevera.

El aporte al cambio

Si es correcta la hipótesis de que los gobernadores de oposición están imposibilitados de empujar en forma abierta el cambio de régimen en Venezuela, la pregunta es ¿cómo su gestión puede brindar un aporte para la redemocratización del país?

Cristabel Cartaya sostiene que se puede hacer democracia desde los espacios locales, como cultura política y no solo como gesta electoral. “Desde una mirada más democrática, participativa, donde rescatemos cosas que se han perdido con el chavismo, por ejemplo, el respeto por las instituciones y la norma, la transparencia, el acuerdo con el disenso, respetar a las minorías, como el chavismo, en nuestros espacios de poder”.

También, indica: “Cuando yo soy gobernador de oposición tengo el compromiso de mostrar que sí podemos hacer una gestión diferente, transparente, ética, que cumple lo que prometió. No solo es luchar contra el régimen para sacarlo, sino es demostrar que somos capaces de ejercer un liderazgo distinto”.

Señala que cuando se votó por Hugo Chávez debido al hastío de los ciudadanos “por el ejercicio político clasista e irresponsable”, eso hizo que la gente votara por el cambio y que hoy persiste “el llamado de la ciudadanía favor de un liderazgo inspirador, que tenemos el desafío de hacerlo cumplir”.

Por los momentos, los gobernadores opositores no han tenido mayores complicaciones para el ejercicio de sus funciones. Manuel Rosales ha sido el más afectado, pues tras ser electo en noviembre de 2021, la Gobernación zuliana fue despojada de competencias en peajes, aeropuerto y puente sobre el Lago.

Además, desde Miraflores -en términos de fútbol- ya le sacaron tarjeta amarilla: El 26 de abril el jefe del régimen recordó que parte de las condiciones en las pasadas elecciones del 21 de noviembre era que, donde ganara la oposición, él no asignaría un «protector del estado» y que tras la situación generada por las intensas lluvias en Zulia, ha intentado comunicarse infructuosamente con Rosales, por lo que lamentó que ahora no tienen «un protector del pueblo del Zulia a quien llamar, para decirle váyase para allá».

Del grupo de gobernadores, Rosales es quien ha sido más cauteloso en sus declaraciones respecto a Maduro y sus funcionarios. Además, no ha dejado de lado sus aspiraciones de cara a las Presidenciales de 2024.

Una oposición fragmentada y aislada busca ruta para el cambio

 

Primarias presidenciales, elecciones para definir el liderazgo, cuerpo colegiado que lidere, son algunas de las fórmulas que plantea el policromático liderazgo opositor, que se muestra incapaz de debatir en forma armoniosa entre ellos mismos. Ante la descoordinación, un outsider podría enarbolar la bandera unitaria

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Cinco meses han pasado de las elecciones regionales en Venezuela y los líderes de los partidos de la oposición no han podido ni siquiera reunirse para analizar sus implicaciones y evaluar lo ocurrido.

La relación entre las cúpulas opositoras es agreste. Los señalamientos mutuos en la fase previa de los comicios entre Henrique Capriles, Julio Borges, Juan Guaidó, Leopoldo López, Henry Ramos, Henri Falcón y María Corina Machado develaron no solo las diferencias, sino la desconfianza –por decir lo menos- que existe entre ellos.

La ciudadanía toma nota de las rencillas. Por eso, ante este clima, no es de extrañar que, a pesar de que según cifras de Delphos (del 2021) quienes desean un cambio de Gobierno representan un 85% del país, las cifras de apoyo a los partidos y sus líderes son exiguas. 

Hoy no existe una plataforma unitaria consolidada de la talla de la Coordinadora Democrática o de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que llevó a la oposición a un triunfo sonoro en las parlamentarias de 2015. 

Entretanto, una parte de los líderes partidistas opositores pretende sentarse a dialogar con el régimen de Nicolás Maduro, pero no parecen tan dispuestos a hacerlo entre ellos mismos. 2024 es el año pautado, por los momentos, para unas elecciones presidenciales.

Lo que los une

“Siempre empezamos por las diferencias y no por los puntos que no unen. Hay quienes creen que la unidad se decreta con unas elecciones”, La  frase corresponde a Freddy Superlano, dirigente de Voluntad Popular, quien tras resultar favorecido por el voto para ser gobernador del estado Barinas el 21 de noviembre, su triunfo fue desconocido por una medida judicial, pero se convirtió en un factor clave para la victoria posterior de Sergio Garrido en esa entidad.

“El 21 de noviembre fue la mayor prueba de la fragmentación, con la excepción de Barinas”, asevera Superlano. Indica que una de las grandes enseñanzas de la elección en ese estado llanero “tiene que ver con el reconocimiento”, porque “Parece que nadie reconoce el liderazgo de nadie y ese es un problema”.

Dice que en Barinas comenzaron por entender y reconocer que los liderazgos locales había que respetarlos y no la imposición de cuotas de los partidos políticos. “Eso es lo que más daño le hace a la oposición, porque las cuotas partidistas muchas veces no están consustanciadas con la realidad”, señala.

Asevera que las diferencias más profundas están en las cúpulas opositoras. “En los cuadros medios y en la base la gente tiende a unirse más rápido, porque sus egos son más pequeños”, sostiene.

Superlano lamenta lo ocurrido en las regionales. “Yo no he visto la primera gran discusión por los resultados del 21 de noviembre. Creo que en vez de ganar 3 gobernaciones, había escenarios para ganar 14, pero no fuimos capaces ni siquiera de articular un comando de campaña nacional”.

Señala que una fecha tampoco es un factor de unificación. “Algunos ya dan por sentado que es 2024, otros pensamos que hay que empujar para que sea antes”, indica. Alega también que el Gobierno «tiene que tener algo de presión para que fije una fecha en el marco de un acuerdo, porque un día dice que –las elecciones presidenciales- son en 2024 y otro día dice que puede ser”.

El dirigente de VP considera que, como la mayor parte del liderazgo coincide en que la ruta es electoral, hay que prepararse para ella. 

Plantea que para este escenario la mejor opción es que se escoja un cuerpo colegiado de varios líderes que le den conducción a la oposición en la toma de decisiones, que escoja una comisión para las primarias, que se organicen los comandos de campaña, pero además, se genere un proceso de  organización y entendimiento entre los factores políticos.

Dice que la tarea es estar prevenidos para cualquier escenario, como qué hacer en caso de que inhabiliten un candidato o si cambian la fecha. “Entonces hay que establecer un cuerpo colegiado que tome esas decisiones”, resalta.

 

Primarias opositoras

El vicepresidente de Acción Democrática (AD), Édgar Zambrano, también se muestra crítico con lo ocurrido en las regionales.  “La oposición inteligentemente tiene que verse en el espejo de Barinas”, señala.

Cuestiona que hasta el 21 de noviembre pasado los sectores adversos al régimen de Maduro estuvieron “mirándose el obligo, no tuvieron la inteligencia para observar el país y tomaron sus decisiones en torno al parcelamiento de la política y eso no resuelve el problema nacional”. 

Considera que se necesita una “política coherente y una estrategia elaborada frente a quien controla todos los poderes, los organismos de seguridad y va a luchar por mantenerse en el poder”.

El análisis de Zambrano toma en cuenta las variables exógenas. Comenta que Venezuela está en el medio de una confrontación de carácter geopolítico entre superpotencias como Rusia y Estados Unidos, pero que esta realidad puede abrir oportunidades al Gobierno y a la oposición. 

Piensa que si Estados Unidos, en su intento de preservar sus reservas petroleras observa que la producción de Venezuela puede ser útil para sus intereses, es posible que “la presión de Washington ceda en el tema energético con Venezuela”.

Entonces, un cese de las sanciones podría ocasionar –según Zambrano- un efecto aguas abajo, ante la opinión del Gobierno que ese cambio y la mejora en las finanzas podrían contribuir a recuperar su situación política y por consiguiente la adhesión de carácter electoral.

En ese sentido, considera que el liderazgo opositor debe prepararse para unas elecciones presidenciales.

“Tenemos que visualizar una estrategia que parte con la elección de un candidato o candidata que enfrente la propuesta del Gobierno. Ese candidato que emane de esa consulta popular debe ser acatado por todos los sectores de la población venezolana, porque la oposición no puede seguir secuestrada por los factores anárquicos, que no han dado un ganar-ganar desde que Chávez irrumpió”.

Zambrano, quien lanzó en febrero pasado el nombre de Henry Ramos Allup como aspirante a la Presidencia, opina que en esas elecciones deben contarse quienes tengan el músculo político, la adhesión de fuerzas y que respalden un programa de Gobierno. 

El dirigente de la tolda blanca destaca que se necesita una estrategia de unidad nacional “donde se abandone los egos, los caprichos, pensemos hacia adelante y reconstruyamos a Venezuela”.

Piensa que, a pesar de las diferencias, debe prevalecer la “voluntad política y democrática”. Señala que hay que privilegiar al país y que la violencia no fue un mecanismo resolutivo:

“La amenaza de la llegada del Hombre Araña, de Superman, de Aquaman y de otros que venían a resolver el problema venezolano no existió ni existirá, porque los temas del país los tienen que solucionar los venezolanos con inteligencia política, dejar de pensar en pajaritos preñados y retomar la política”, recalca.

Considera que “entre más complejas son las cosas, más factibles son las soluciones” y que “La política nos trajo a estos lodos, y la política debe llevárselos”.

Elegir un líder y no un candidato

En noviembre pasado la dirigente María Corina Machado, coordinadora nacional de Vente Venezuela, propuso al país la convocatoria de unas elecciones, pero no para seleccionar un candidato presidencial, sino el liderazgo que conduzca al país a un cambio político. Su único objetivo sería coordinar fuerzas para “derrotar a la tiranía”.

Machado entiende que la actual conducción política “ha defraudado al pueblo doblándose y quebrándose cuando tenía que rematar”, así lo planteó a través de un video publicado a finales del año pasado en sus redes sociales.

 

“Para lograr un resultado diferente tenemos que cambiarlos. ¿Tú quieres que continúe el G-4 y esos cuatro partidos, o quieres algo totalmente distinto?”, preguntó.

El analista político Carlos Blanco ve con buenos ojos una propuesta como esta. Señala que la situación de la oposición se ha deteriorado, así como su legitimidad y representatividad. “Lo que representó Guaidó y su gobierno interino se ha evaporado, básicamente, por los errores cometidos por él, el G4 y la directiva de la Asamblea Nacional”, indica.

Dice que lo que ha quedado es una sensación de desencanto respecto a la oposición “Lo que ha permitido que el régimen y los sectores que cohabitan con él tomen ventaja y articulen el relato de la normalización del país”.

Plantea que es necesario construir una nueva dirección política. Dice que uno de los métodos que se ha usado y que ya no sirve, es poner a los mismos y “agregarle algunos aditamentos, darles otro nombre”:  “El mismo equipo, sacando y metiendo fichas, ha pretendido presentar una cara nueva que no es tal”.

Blanco cuestiona que se ha usado la distribución porcentual que sacaron los partidos en las elecciones parlamentarias de 2015  “como una franquicia para que, quienes hace 7 años tenían representación, sigan usando y abusando, como si esa representación la tuvieran hasta el sol de hoy”.

Acota que basta conversar con los ciudadanos para saber que eso no es verdad. “Todo esos partidos están divididos y han estallado como granadas”, asevera.

Considera absurdo llamar en estos momentos a unas primarias para seleccionar a un candidato presidencial. Dice que eso significa en la práctica, que si la elección es en 2024, darle una garantía de estabilidad a Maduro por 3 años.

Por ello, propone que se constituya un grupo de ciudadanos que sea reconocido y respetado en su conjunto por todos los factores políticos y sociales con capacidad de convocar a todos para participar en una elección, cuyo fin sea conducir al país para la conquista de la libertad y la democracia.

“Sugiero un grupo de personalidades independientes, como Arnoldo Gabaldón, Werner Corrales, Luis Ugalde, Humberto Calderón, Diego Arria, Carlos Ortega o Asdrúbal Aguiar, que pueda constituirse en una instancia respetada por todos para diseñar una propuesta al país, discutida por todos los factores y permitir una solución de conjunto”, indicó.

La propuesta Guaidó

En febrero pasado el presidente de la Asamblea Nacional de 2015 y reconocido como presidente interino de la República por varios estados, Juan Guaidó, hizo una propuesta contentiva de 4 elementos, cuyo plan denominó “Salvemos a Venezuela”.

“Salvemos Venezuela es una iniciativa para lograr elecciones presidenciales libres y justas lo antes posible. Hoy le doy la absoluta certeza a los venezolanos de que vamos a derrotar a la dictadura”, indicó el 15 de febrero en rueda de prensa.

El plan se resume en cuatro: puntos

  • 1. Vuelvan caras contra la resignación: retomar organización/movilización interna.
  • 2. Mejorar la coordinación internacional y apoyo a la Corte Penal Internacional (CPI)
  • 3. Reimpulsar el proceso de diálogos en México y
  • 4. Ampliar y fortalecer la unidad: elección de base para que los venezolanos elijan liderazgo de las fuerzas democráticas.

Hay que destacar que ninguno de los principales partidos de la oposición como AD, PJ y UNT envió a representantes para acompañar a Guaidó durante las actividades de lanzamiento del plan, lo que confirma el estado de las relaciones entre estos factores políticos.

Guillermo Tell Aveledo es doctor en Ciencias Políticas y en un artículo titulado “Venezuela: ¿se abre un nuevo capítulo para la oposición?” para el portal Diálogo Político, de la Fundación Konrad Adenaur, escribió: “La fórmula del Gobierno interino no parece ser capaz por sí sola de liderar una reorganización”.

Añade que esa distancia, «sin una vocería colectiva que declare objetivos comunes,» refleja el problema central de la oposición venezolana: «La falta de una visión estratégica de reglas de decisión y coordinación comunes. Pese a que el mandato de Juan Guaidó fue prorrogado un año más, las dudas sobre la efectividad de este mandato, sin mencionar las críticas a las acciones, viabilidad y legitimidad de la continuidad del Gobierno interino, permanecen vigentes, aunque soterradas”.

Concluye que la unidad opositora “requiere la claudicación de ambiciones y de orgullos, pero también la conciencia de los errores acumulados. Es decir, no hacer de la renovación un concurso entre liderazgos debilitados para que el menos rechazado determine por sí mismo el destino de la lucha democrática en el país”.

Cuesta arriba

Benigno Alarcón es el director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Considera difícil que se pueda tener una oposición totalmente cohesionada, como en 2015. Destaca que hay oposiciones con estrategias e interés diferentes y muy visibles.

“Tenemos la oposición que está liderada por el Gobierno Interino, cuyo interés es tan pronto como sea posible, generar una transición política. Esta oposición no está en el ánimo de conciliar con el Gobierno, ni de llegar a un acuerdo de cohabitación o convivencia”. 

Otro tipo de oposición sí tendría una propuesta de cohabitación con el Gobierno, “tratando de llegar a un acuerdo que les permita seguir compitiendo políticamente, pero pareciera que no están enfocados en producir una transición política en el corto o mediano plazo”. 

Una tercera tipología estaría representada por elementos que «no son oposiciones». «Solo buscan un espacio para la existencia política, bien sea porque no lo han tenido o porque lo tuvieron en algún momento y lo perdieron, como los actores de la mesita (Alianza Democrática)”, comenta. 


Señala que el único asunto donde hay algún nivel de consenso es el de la ruta electoral para las presidenciales y que la mayoría apunta hacia el 2024 “ya que quienes quieren algo antes de esa fecha no tienen una propuesta factible que pueda adelantar ese proceso y no pareciera que el Gobierno tenga una inclinación a permitir un acuerdo que signifique una salida antes de 2024”.

Sobre las posibilidades de unas elecciones primarias para escoger un candidato, Alarcón dice que no está muy claro que todos quieran hacerlo. “Si las primarias fueran mañana, unos candidatos tienen más posibilidades que otros y esos que tienen menos posibilidades seguramente dirán que no tiene sentido, que hay que esperar que esté más cerca la elección, y tendrían algo de razón porque un candidato se puede desinflar de aquí a 2024 o puede ser inhabilitado”.

Añade que si los comicios se hacen pronto “sería una participación entre maquinarias y no de participación de la mayoría de los opositores, pero si lo acercas más a la elección, probablemente haya una mayor participación del elector opositor”.

El otro aspecto a dilucidar son las reglas de juego. “Si tienes unas primarias donde todo el que esté inhabilitado no puede participar, sacas de la carrera a Capriles, Guaidó, a Leopoldo López y a una buena parte de los candidatos”, advierte. 

El académico dice que pareciera que va haber varios bloques de oposición. “La pregunta es si esos bloques van a estar dispuestos a competir entre ellos en una primaria, respetar el resultado y trabajar por el que quede como candidato”.

La importancia de la unidad

Pero la realidad de la fragmentación atómica de la oposición parece ir en contravía de la expectativa popular. El profesor Benigno Alarcón destaca que aunque la gran mayoría de los venezolanos desea un cambio político, no se identifica con las organizaciones de este tipo. “Hay una desconexión entre el ciudadano y todos los partidos. La gente reclama a la oposición es unidad”, asegura.

Dice que cuando se plantea en cualquier encuesta o grupo focal si votaría por el Gobierno o la oposición, la mayoría dice que por la oposición, “pero hablan de una plataforma unitaria. No hablan de PJ, VP o AD. La gente aborrece la falta de unidad, pero muy pocos respaldan a algún partido”. 

Agrega que los venezolanos quieren una alternativa y una plataforma que hoy en día no la hay, y que “luce cuesta arriba formarla, a menos que todos se vayan a una primaria, y que terminen respaldando al que triunfe”.

Ante estas diferencias, sostiene que el escenario está abierto para la aparición de un outsider. Una figura que está fuera del estatus quo y que en estos momentos no está en el radar político. Indica que si esa persona es percibida como representativa de los intereses de la gente y con un discurso alineado con la mayoría “puede terminar arrasando en una primaria”.

Por su parte, Freddy Superlano insiste en la necesidad de echar los egos a un lado. Considera que el acercamiento entre factores de la oposición “Se está tejiendo poco a poco”.  “No es obligado que la gente se quiera, pero estamos obligados a entendernos, porque si perdemos la oportunidad de 2024 esto serán 20 años más (de control chavista-madurista)”.

Influencia rusa en Venezuela: Menos económica y más geopolítica
La alianza ha venido perdiendo fuerza en varios ámbitos de acción y de ser un nexo vivo con diversas áreas estratégicas de acción e inversión en lo financiero, energético, militar y geopolítico, hoy lo que representa mayor importancia es este último plano

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El nexo entre Rusia y Venezuela ha estado lleno de altibajos. Ha pasado de ser solo una relación cordial diplomática, a convertirse en un nexo con grandes intereses en distintos frentes y luego, con la crisis económica y sanciones de los Estados Unidos, su trascendencia se ha resentido.

Antes de 1999 Venezuela formaba parte del área de influencia geopolítica y económica de los Estados Unidos. Pero Hugo Chávez llegó al poder y los intereses de Moscú y Caracas comenzaron a coincidir.

Rusia buscaba tener un pie en América Latina distinto a la relación con Cuba y vio en el presidente Chávez un líder con quien tener esa relación especial”, explica el doctor en Ciencias Políticas Carlos Romero, autor del libro Jugando con el Globo. La Política Exterior de Hugo Chávez.

Agrega que la llegada de la Revolución Bolivariana al poder coincide con la vuelta al activismo de la política exterior rusa, luego de pasar lo que ellos mismos llaman una década perdida, a raíz de la disolución de la Unión Soviética cuando perdieron interés geopolítico.

“A partir de 2001 Putin comienza a hablar de que el mundo es multipolar, que Rusia y China tienen un papel que jugar con los EEUU. Rusia comienza con una política exterior activa de expansión en su territorio y en los territorios que formaron parte de la Unión Soviética y activa también con países de Europa occidental para colocarse como un actor fundamental en el escenario internacional y coincide con el presidente Chávez, que busca afanosamente deslindarse de Estados Unidos y de occidente””, dice Romero.

Los nexos se estrecharon con las visitas a Venezuela de los presidentes rusos Vladimir Putin y Dmitri Medvédev, mientras Chávez viajó varias veces a Moscú a reunirse con sus homólogos. Entonces se concretaron acuerdos en distintas áreas: Energéticos, con la asignación de amplios ámbitos en el área petrolera a Rusia, financiera: con préstamos importantes a Petróleos de Venezuela, militar, con millonarias compras de equipamiento para la Fuerza Armada y hasta nuclear, con un acuerdo en 2010 que nunca llegó a materializarse para estudiar la instalación de plantas de este tipo de energía en territorio venezolano.

Pero las cosas cambiaron. Evan Ellis, profesor de investigación de América Latina en el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de los EEUU, en un artículo reciente sobre la influencia rusa en Latinoamérica describió la situación bajo el gobierno de Nicolás Maduro.

 “A medida que se profundizaba la crisis política y fiscal del régimen venezolano y disminuía su capacidad para pagar sus cuentas, el compromiso militar de Rusia pasó de la compra de nuevos artículos finales al mantenimiento, las actualizaciones, la capacitación y otros tipos de apoyo”, comentó.

Agrega que en el sector del petróleo, “aunque prácticamente todas las compañías petroleras de Rusia buscaron posiciones en el país durante la era de Hugo Chávez, incluidas Gazprom, TNK, Lukoil y Surgutneftegas, los problemas en el sector finalmente llevaron a todas a retirarse”.

Giovanna De Michele es internacionalista y magíster en Seguridad y Defensa. Señala que desde el punto de vista económico, no cree que Rusia sea muy importante para Venezuela.

«Rusia no está en las condiciones de adoptar a Venezuela como lo hizo la Unión Soviética con Cuba”, opinó.

Pero sí considera que Venezuela es una pieza importante para los intereses geopolíticos de Rusia en la medida que ayuda a Vladimir Putin a aproximarse a uno de sus grandes retos, “que es reposicionar a su país con el poder y la presencia que en otras épocas tenía la Unión Soviética”.

“Venezuela será importante para Rusia en la medida que le permita llegar cerca de los intereses de EEUU. Posicionarse en un espacio natural de los EEUU en un país como Venezuela, con una ubicación privilegiada”, asegura De Michele.

Añade que, para Venezuela, desde el punto de vista político, Rusia puede representar votos favorables, por ejemplo en las Naciones Unidas, mientras ayuda a la administración de Nicolás Maduro a disminuir la percepción internacional de aislamiento. “Para un gobierno que se ha ido deslegitimando, contar con el apoyo de Rusia no es poca cosa”, asevera.

De la venta al mantenimiento

Andrei Serbin Pont es analista internacional y director de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES) un tanque de pensamiento regional constituido por centros de investigación, organizaciones no-gubernamentales, asociaciones profesionales y fundaciones, que promueven la investigación económica y social en América Latina y el Caribe

Explica que Venezuela fue uno de los primero compradores de equipamiento militar ruso durante varios años consecutivos. Ese era un beneficio muy importante para la industria militar rusa que necesitaba posicionar productos y tener los contratos para el mantenimiento y sostenimiento del sistema de armas.

Según el profesor Ellis, desde 2006 hasta la muerte de Hugo Chávez en 2013, Rusia vendió más de $11 mil millones en armas a Venezuela, incluidos tanques T-72, vehículos blindados BMP-3 y BTR-80, cazas Su-30, Mi-17 y helicópteros Mi-35, y otros artículos militares finales, lo que convirtió a Venezuela, con mucho, en el mayor socio militar de Rusia en la región.

Para Serbin Pont, Venezuela le permitió a Rusia la posibilidad de mantener una presencia molesta para los EEUU a bajo costo, ya que hizo buenos negocios con Caracas en materia de equipamientos militares y todavía sigue pagando por el mantenimiento y servicios a los mismos, además de los acuerdos en el ámbito extractivo como el petrolero.

Sobre la presencia de militares rusos en el país, señala que desde que se hizo la adquisición del armamento, hay personal ruso en Venezuela dedicado a las tareas de mantenimiento, que por los contratos firmados han convertido a Venezuela en dependientes de Rusia en esta labor.

Agrega que lo que hemos visto más reciente es la presencia de personal en tareas de soporte técnico para las Fuerzas Armadas, como la puesta en funcionamiento del sistema de misiles antiaéreos S300 hace 2 años, que estaba inoperativo. Dice que la necesidad del apoyo ruso en la materia se incrementa por la falta de recurso humano capacitado de la Fuerza Armada venezolana, porque parte del mismo se fue del país.

Pero ahora, según el director de CRIES, se ha visto alguna presencia militar operativa. “Cuando en Apure el año pasado vimos que se estaban usando los drones rusos o que había personal ruso en la unidad de los Caribes (en La Victoria, población del mismo estado)”.

Agrega que la provisión de medios y la capacitación se vuelve importante este año en la medida en que es prioridad establecer nuevamente el apresto operacional de la Fuerza Armada.

Muchas reservas y poco petróleo

En el área petrolera ocurrió algo similar al tema militar. Un inicio de muchas expectativas con fuertes inversiones rusas, que fueron desapareciendo en el tiempo.

El economista Francisco Monaldi, doctor en Ciencias Políticas y director del Programa de Energía para América Latina de Rice University, explica que si bien Rusia es el accionista extranjero principal de Pdvsa en términos de reservas internacionales, lo que producen las empresas chinas y Chevrón están por encima de las rusas.

Explica que cuando China empezó a dejar de prestar dinero a Venezuela, el presidente de la empresa rusa Rosneft, Igor Sechin, se “metió de cabeza en el país”. Entonces, le dieron unos créditos muy importantes a Pdvsa y dos participaciones en la Faja de Orinoco y otro proyecto de crudo convencional. También se le asignó parte del Proyecto Cristóbal Colón de gas. “Rosneft pasó ser un socio muy importante”, señala.

En febrero de 2020 una filial de Rosneft Trading fue sancionada por los Estados Unidos por comercializar el crudo venezolano y un mes después la empresa anunció en un comunicado su decisión de vender todos su activos en el país a una empresa del Estado ruso: Roszarubezhneft.

“Esa empresa es de papel, no tiene capacidad. Lo que me dicen es que sigue siendo manejada por la misma gerencia de Rosneft y que los proyectos de gas no se los entregaron a esa empresa”, dice Monaldi.

El analista explica que, a pesar que los rusos son los principales tenedores de reserva de hidrocarburos en Venezuela después de Pdvsa, están haciendo muy poco en términos de producción. “El mejorador de Petromonagas que es el que ellos manejan, entiendo que hasta diciembre no estaba operando y la producción en ese campo está muy por debajo de su capacidad. Produjo 64 mil barriles el año pasado, menos de la mitad de lo que debería producir”.

Sobre las razones por las cuales Rusia no está invirtiendo para elevar la producción en Venezuela, Monaldi tiene dos hipótesis: “Hay una versión de que Putin le dijo a Sechin ´te metiste en un desastre en Venezuela por lo que pasó en la industria petrolera con la sanciones. Cuando termines de cobrar esa deuda no metes un dólar más en Venezuela´. Esa es una versión que he escuchado de fuentes bien informadas”, señala el experto.

La otra versión es que, cuando se dieron las sanciones, los rusos, preocupados por las consecuencias de las mismas, decidieron no hacer más inversiones.

“Pero era una decisión que tenía bajo costo porque la producción de ellos en Petromonagas perdía plata en operaciones, porque se vendía el crudo en menos de 10$ y no se cubría los costos de producción. Entonces, tenía sentido que abandonaran el proyecto. No tenía sentido meterse en problemas con los americanos para perder plata. Este año la historia es diferente, porque el precio del petróleo ha estado alto y si producen y venden sería un buen negocio”.

Por otra parte, Monaldi explica que buena parte del petróleo venezolano termina en China por los caminos vedes y en refinerías independientes. “Entonces, es difícil para la empresa cobrarse su parte por todo ese mecanismo corrupto y opaco”.

Acota que también los rusos han estado impulsando reformas a la Ley de Hidrocarburos y facilidades tributarias en Venezuela, que no han conseguido.

“Ellos entraron más por una oportunidad geopolítica, porque Chávez los estaba invitando. Los rusos no necesitan petróleo, son el segundo productor más grande del mundo. Chávez le estaba ofreciendo un negocio muy atractivo porque los quería de socios y porque para Rusia, Venezuela es importante para meterle el dedo en el ojo a EEUU y decirles a los americanos ´si se meten en Ucrania, nosotros estamos en Venezuela, Cuba, y Nicaragua´. Eso es lo que hace que los rusos no se vayan en la parte petrolera de Venezuela. Pero por otro lado, no parecieran estar interesados en invertir. Si se dieran los cambios legales y tributarios y los precios del petróleo siguen altos es posible que veamos algo de inversión en las áreas que antes tenía Rosneft”, explicó.

Los rusos también han obtenido algunas concesiones en el arco minero para la exploración y explotación de oro y diamantes.

El manual del autócrata

Un ámbito de acción del que se habla menos en esta alianza Rusia-Venezuela es el del tema comunicacional para soportar los Gobiernos autoritarios que dirigen estos países. Un sector que si bien no es productivo en términos de dinero, sí es estratégico para el Kremlin y Miraflores.

Iria Puyosa es investigadora en comunicación política, especializada en estudios sobre desinformación y guerra informativa en redes sociales y aplicaciones de mensajería. Actualmente, es Investigadora Senior en el Digital Forensic Research Lab del Atlantic Council.

Comenta que Venezuela y Rusia han estado colaborando en temas de comunicación, ligados a diplomacia pública y narrativas políticas desde 2005 y que al menos entre 2005 y 2014 hubo coincidencias en las líneas informativas de los canales Telesur y Russia Today (RT) de ataque a Estados Unidos y a la democracia liberal.

Considera evidente que «ha habido un intercambio de know-how en desinformación y guerra informativa”, aunque no resulte tan evidente que exista una coordinación operativa.

“Rusia ha desplegado campañas favorables a Maduro en sus medios oficiales, especialmente en RT en Español y en Twitter, en momentos puntuales de crisis política en los cuales el régimen chavista estaba bajo fuerte presión, como fueron Mayo-Junio de 2017 y Enero-Febrero 2019”, explica.

También se ha podido observar –apunta- un amplio despliegue del aparato comunicacional del chavismo (incluyendo sus redes en Twitter y el canal Telesur) para favorecer a Rusia en la «guerra de las vacunas», apoyando el uso de la vacuna Sputnik contra el covid-19 y difundiendo información que cuestionaba la eficacia de las vacunas desarrolladas en Europa y Estados Unidos.

Puyosa destaca además la “coordinación en las comunicaciones de Rusia y Venezuela en relación con el conflicto armado en la frontera entre Colombia y Venezuela, que involucra al ELN y a las disidencias de las FARC” y dice que es posible que “veamos más colaboración comunicacional entre Rusia y Venezuela en la medida en que agrava el conflicto en Ucrania”.

En este sentido, la experta indica que “Rusia continúa insistiendo en poner en agenda la posibilidad de despliegue militar ruso en el Caribe, usando Venezuela y Nicaragua como bases, si Estados Unidos actúa en apoyo a Ucrania” y que aunque “No parece que estén dadas las condiciones para un inmediato despliegue militar ruso en nuestros países, sí es probable que se siga manejando comunicacionalmente como amenaza”.

El uso de las redes sociales con la presencia de noticias falsas e intervención en el debate público, así como el uso de mecanismos para bloquear portales electrónicos con contenido incómodo para estos regímenes, parece formar parte de esta especie de manual compartido, incluso con alguna coordinación.

La experta recuerda que Twitter hizo públicas evidencias de que cuentas venezolanas actuaron en una campaña en esa red coordinada por la Agencia de Internet de Rusia que buscaba acentuar la polarización entre activistas de Black Lives Matter y la población blanca de Estados Unidos, durante la campaña electoral para el Congreso de 2018. “Pero, esa fue una campaña pequeña y de poca incidencia real. Pareciera haber sido más bien un ejercicio o experimento de coordinación”, aclara.

Por otra parte, portales electrónicos de noticias en Venezuela como Runun.es han sido objeto de bloqueos debido a múltiples intentos de acceso que han provenido de Rusia. Uno de estos casos ocurrió en mayo de 2019, cuando el sitio web sufrió un ataque después de publicar un estudio sobre el desempeño de las Fuerzas de Acción Especial de la Policía Nacional Bolivariana.

La intervención de los hackers rusos para favorecer los intereses de los aliados del Kremlin ha sido bien documentada en distintas partes del mundo. En Estados Unidos, Rusia se valió de herramientas de microsegmentación, big data y fake news a través de las redes sociales, fundamentalmente en Facebook, para aprovechar los temores y dudas subyacentes en el estadounidense y así beneficiar las aspiraciones de Donald Trump. Además, a los rusos se le atribuye la filtración de miles de correos electrónicos de la entonces aspirante demócrata Hillary Clinton, que afectaron sus posibilidades de triunfo a pocos días de la elección.

Un estudio realizado por el Gobierno chileno detectó que muchos de los mensajes que se divulgaron por las redes sociales durante las intensas protestas que se vivieron en esa nación en 2019 provinieron de Moscú y de Caracas.

El estudio, divulgado por la Tercera de Chile, explica que 43.129 tuits surgieron desde Venezuela, impulsando etiquetas como #RenunciaPiñera y que “de diez tuits generados fuera de Chile, aproximadamente seis provienen de Venezuela”.

El Gobierno de Estados Unidos también llevó un seguimiento del asunto, y puso su lupa sobre el comportamiento de Rusia. El informe de Washington, en manos del Gobierno chileno, detectó que de los 64.838 tuits revisados en torno a las protestas antigubernamentales en ese país, un 9% se originaron en cuentas “probablemente vinculadas” al Estado ruso.

Por otra parte, un estudio de la Universidad de Oxford, con el título “ The Global Disinformation Order 2019 Global Inventory of Organised Social Media Manipulation” (La Orden Mundial de Desinformación 2019 Inventario Global de Manipulación Organizada de Redes Sociales), aseguró que Rusia y Venezuela se suman a China, India, Irán, Pakistán y Arabia Saudita como los líderes en el uso de Twitter y Facebook para desinformar.

¿Reanimación del nexo?

En plena crisis que amenaza con un desenlace bélico en Ucrania, el viceprimer ministro ruso Yuri Borísov llegó este 16 de febrero a Caracas y se reunió con Nicolás Maduro y otros altos funcionarios de Venezuela.

Tras el encuentro, Maduro señaló: «Hemos ratificado el camino de una poderosa cooperación militar entre Rusia y Venezuela para la defensa de la paz, de la soberanía, de la integridad territorial, una poderosa cooperación militar».

Sin dar detalles al respecto, dijo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, «tiene instrucciones precisas», así como «todo el estado mayor superior».

Sobre el conflicto con Ucrania, Maduro mostró su solidaridad plena: «Rusia cuenta con todo el apoyo de la República Bolivariana de Venezuela en la lucha que está dando para disipar las amenazas de la OTAN y del mundo occidental. Rusia cuenta con todo el apoyo de Venezuela para disipar todas las amenazas y para que Rusia siga siendo un territorio de paz», comentó.

En la sede de Petróleos de Venezuela se reunió la Comisión de Alto Nivel de los dos países. El ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa, Tareck El Aissami, aseveró que sostuvieron una “fructífera” reunión de trabajo con la delegación rusa que viajó al país que les ha permitido “seguir evaluando y ensanchando” los alcances de la cooperación “virtuosa” con Moscú.

A pesar de la falta de inversión de Rusia en el sector petrolero, Borisov indicó que actualmente la cooperación entre los dos países es “más importante que nunca”.

 

*También puede leer: El liderazgo juvenil no esperará a 2024 para dar la lucha política

El liderazgo juvenil no esperará a 2024 para dar la lucha política
Dirigentes jóvenes desde distintos frentes trabajan en alternativas para crear una fuerza social que impulse el cambio político, mientras se preparan para asumir el liderazgo en la Venezuela poschavista

@reyestheis

 

Líderes políticos y estudiantiles están buscando fórmulas para retomar la vanguardia de la lucha política contra el régimen de Nicolás Maduro y sacudir la desesperanza y la inacción que se ha apoderado de la población.

Sairam Rivas es la secretaria juvenil nacional de Bandera Roja y representante estudiantil ante el Consejo Universitario de la Universidad Central de Venezuela. Con 28 años de edad, recibirá pronto su título de licenciada en Trabajo Social, mientras coordina la organización Luchamo, que es un proyecto de participación e incidencia pública de niñas, niños y adolescentes. 

“La juventud siempre ha jugado un papel importante en los cambios de regímenes dictatoriales”, comenta. Dice que a este sector históricamente le ha tocado la organización y la creación de una fuerza de base que contribuya al debilitamiento de los mismos.

La participación de la juventud para motorizar fuerzas de expresión del descontento popular y para impulsar las maquinarias políticas ha sido clave para la obtención de triunfos opositores en Venezuela. 

En 2007, el liderazgo estudiantil universitario se puso de pie en contra del cierre del canal RCTV.  Ese año fue un factor fundamental en la movilización y defensa de voto que permitió el rechazo al proyecto de reforma constitucional impulsada por Hugo Chávez. Los líderes de aquel movimiento -igual que en la epopeya de la generación del 28 que enfrentó a Juan Vicente Gómez- se convirtieron en dirigentes fundamentales de los partidos políticos. 

Más tarde, en 2014, los jóvenes se lanzaron a las calles a protestar en unas jornadas que fueron reprimidas con una violencia extrema por los cuerpos de seguridad del Estado.  Un año más tarde, la oposición obtenía, con el impulso de la sangre joven, una sonora victoria en las elecciones de la Asamblea Nacional.

Hoy la situación es otra. “Venimos de un proceso de desmotivación, de desmovilización, se mantiene la incertidumbre. Es necesario construir una lucha por unas elecciones libres, justas y presidenciales y eso requiere, en las condiciones de dictadura, la construcción de un gran movimiento, de una fuerza social de base. Allí la juventud tiene mucho que aportar”, indica Rivas.

 

La secretaria juvenil de Bandera Roja comenta que el liderazgo estudiantil, juvenil de los partidos y de organizaciones que trabajan con los jóvenes han venido conversando y acordando un plan de acción unitario.

“No podemos seguir depositando todo en el plano internacional, donde no se genera ningún proceso de movilización social. Tenemos unas elecciones presidenciales en 2024. Estamos de acuerdo que no nos podemos quedar de brazos cruzados hasta ese año,  sino que tiene que haber un proceso de movilización profundo de la sociedad, que pueda generar un escenario de lucha previo y de cambio político en el país antes de 2024, pero si llegamos a 2024 también debemos llegar con una fuerza social de base”, expuso.

Partida en cero

La desmovilización en los sectores jóvenes tiene unas razones claras. La pandemia y la situación presupuestaria de las universidades han impactado en el movimiento estudiantil –explica Rivas- y añade que la juventud de los partidos también se ha visto debilitada.

Por eso, considera que es prioridad el trabajo de los movimientos estudiantiles de educación media, universitarios y de la juventud partidista. “Un fortalecimiento que se dé en medio de la lucha, que permita ese empuje de acciones para lograr la salida del régimen y visibilizar la situación que actualmente vivimos”. En ese sentido, considera necesario la unidad entre los distintos movimientos juveniles, que permita una coordinación para la acción. Eso es parte de los acuerdos a que han llegado.

Formación para conducir el país

Pero los sectores jóvenes no solo están dispuestos a poner la carne en el asador en los nuevos escenarios de lucha política, también se preparan para asumir el poder.

El Foro Permanente de Juventudes es una iniciativa que busca que las distintas manifestaciones de liderazgo joven interactúen y se puedan generar procesos de innovación política. Son jóvenes que hacen liderazgo político, estudiantil, emprendedor, cultural, feminista, de sociedad civil, comunitario, internacional y religioso. Su directora es la abogada María José Brito de 26 años de edad. Explica que buscan elevar la participación de la juventud y sus niveles de impacto social. 

Dice Brito que en el Foro están trabajando “por la gobernabilidad democrática del poschavismo”. Añade: “Estamos visualizando los cambios que Venezuela necesita en materia de políticas públicas, de transformación social, de empoderamiento de la juventud”.

Señala que ya la iniciativa comienza a dar resultados: De 900 jóvenes que han formado, 40 fueron postulados como candidatos a concejales y diputados en las elecciones del 21 de noviembre pasado.

Explica que los resultados de esos comicios, cuando el chavismo obtuvo una mayoría de cargos a pesar de estar debilitado, los llamó a la reflexión: “Dijimos, tenemos que ponernos los pantalones e ir para adelante”, comenta. 

La joven abogada indica que están estudiando “cómo podemos dentro de la juventud mitigar los efectos de la fragmentación y la polarización, no solo para construir democracia, sino para que esta sea sostenible”.

Brito asevera que los ciudadanos “tenemos un mandato constitucional: que la soberanía reside en el pueblo” y que por ello es necesario “internalizar la importancia vital de nuestro liderazgo para los cambios”.

Rayos X del joven venezolano

Pero la decepción de la juventud con la política en Venezuela constituye un serio problema de cara a las aspiraciones de redemocratización del país

Tal desconexión está avalada con datos duros. En octubre, pasado la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) reveló los resultados de la Encuesta Nacional sobre Juventud (ENJUVE) 2021.  De la misma se desprende que la mayoría de los jóvenes no tiene interés en participar en organizaciones de carácter político: solo 30,3% de los encuestados dijeron tener confianza en los partidos (un nivel que cayó 17 puntos respecto a 2013, cuando se efectuó la primera encuesta) y 60% tiene poco o ningún interés en la política. Por autodefinición, los chavistas se muestran más interesados en la política que los opositores.

Pero más preocupante es la evaluación del sistema democrático: Solo 50% de los encuestados afirmó que la democracia es el sistema preferible, mientras 22,1% cree que un régimen autoritario puede ser preferible y 27,5% opina que da lo mismo una democracia que una dictadura. En 2013, 68% consideraba que la democracia era el mejor sistema, lo que representa una caída de casi 20 puntos en las preferencias de los jóvenes. ¿Qué está ocurriendo?

Jesús Armas es un ingeniero de 35 años, viene de la lucha estudiantil de la generación de 2007. Con años de trabajo social en Caracas, el año pasado aspiraba a ser el candidato a alcalde del municipio Libertador de su partido Primero Justicia (PJ), aspiración que tenía otro joven de su misma tolda: Roberto Patiño. Finalmente, los dos aceptaron la designación del marabino Tomás Guanipa, secretario general de esa organización, como aspirante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y quien se vino de Colombia a visitar los barrios caraqueños.

Armas considera que lo que ocurre en el seno de la juventud venezolana es parte de lo que se observa en la sociedad en general y tiene que ver con la incapacidad de los partidos para generar el cambio político. Es la incoherencia estratégica, el tener a la gente entre protestas o no, votas o no. Eso hace que la gente sienta que no hay un foco y por eso se aleja. Creo además que todo el tema que ha trascendido sobre la corrupción, sumado a la gente que ha traicionado la causa, ha hecho que se haya perdido interés, credibilidad y confianza en la oposición”, argumenta.

David Sosa tiene 27 años y es el presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), pertenece a Voluntad Popular (VP) y tiene coincidencias con la opinión de Armas: “Los partidos no pueden conectar en Venezuela en general con nadie, porque han sido ineficaces para tomar el poder. Maduro sigue ostentando un poder fáctico que deteriora el nivel de vida de las personas y eso ha generado una merma de la confianza”, sostiene.

Añade que tal ineficacia es producto de la falta de coordinación en la estrategia y la falta de acuerdos entre los factores democráticos.

La renovación del liderazgo

Al frente de los principales partidos de oposición venezolana hay dirigentes veteranos que parecieran tener poca capacidad para conectar con los sectores más jóvenes. Para el consultor político Raniero Cassoni, esa realidad es otro elemento clave para explicar las reservas de la juventud con las organizaciones políticas. 

´”Hablamos de ausencia de democracia, pero no hemos sido coherentes cuando los partidos no han sido capaces de renovarse. Julio Borges, Henry Ramos y Omar Barboza son los mismos presidentes de los partidos cuando Chávez llegó al poder”, señala.

Sobre la necesidad de renovación, Armas comenta: “En las elecciones pasadas hubo muchos espacios para dirigentes jóvenes medios, sobre todo en las concejalías, que son un trampolín, pero en términos de la estructura interna de los partidos hace falta un proceso importante de revisión para abrir más espacios. Sobre todo porque hoy la mayoría de los líderes más importantes de los partidos están en el exilio”.

 

Asegura que ha visto “mucha voluntad de parte de Julio Borges y de Tomás Guanipa de abrir espacios en PJ. En estos momentos estamos en esa discusión y sé que en VP están en lo mismo”.

La politóloga Evelyn Pinto tiene 30 años y es la secretaria juvenil de Acción Democrática (AD). Reconoce que se necesitan liderazgos en los cuales se sientan identificados los jóvenes y “allí hablamos de renovar y legitimar liderazgos para la ciudadanía”.

No obstante, destaca que en el proceso electoral pasado hubo muchos candidatos jóvenes de todos los partidos de la oposición. Además sostiene que hay “una renovación que se está dando poco a poco” y explica que en los partidos se comienza ver nuevos rostros como voceros y menciona los casos de Carlos Prosperi en AD, Edison Ferrer en PJ y Ángelo Palmeri en UNT. Señala que “Hay que promover que esa renovación sea constante”.

David Sosa matiza: “Tenemos responsabilidad, pero también somos víctimas”, pues indica que desde el régimen se impide la recuperación de las organizaciones políticas.

“El primer proceso interno de Voluntad Popular fue un elección interna en el que pudo participar cualquier venezolano. Ahora llevar adelante unas elecciones con el CNE es bastante difícil. Es bastante previsible que esta institución más bien haga alguna maniobra que perjudique o dificulte ese proceso”.

Añade que “no basta renovación de caras si los partidos no son capaces de coordinarse. El factor determinante es la coordinación estratégica”, sostiene.

Pragmatismo y sobrevivencia

Raniero Cassoni observa que asistimos a un cambio de era, en los que las capacidades de entretenimiento se han multiplicado y donde las redes sociales permiten expresar la voz propia en el debate sin la intermediación de un partido político.

Comenta que las organizaciones que eran articuladores de la demanda de la sociedad, quedaron relegados a plataformas electorales “porque no han entendido que hay un cambio en la sociedad”. Apunta que han dejado de lado la ideología y se han quedado con el pragmatismo de la plataforma para llegar al poder.

Si a esto se suma la crisis económica que empuja a los jóvenes a una búsqueda constante de ingresos y la experiencia fatal de las protestas en Venezuela, pues se puede entender las razones del desinterés de la mayoría de la juventud.

Jesús Armas reflexiona: “La gente joven perdió la ilusión, sobre todo a raíz de 2017, cuando dejaron mucho en la calle. La mayoría de los asesinados y presos fueron jóvenes. Esas violaciones a los derechos humanos dejaron varios efectos: La desilusión, la incapacidad de poder soñar y de tener certeza de que se puede llegar a una transición democrática”. Agrega que cuando se combinan esos aspectos, los jóvenes buscan otras salidas para su vida: irse del país o dedicarse a su situación privada.

La encuesta Enjuve 2021 demuestra el impacto de la represión en la inhibición política de los jóvenes. 38 % de los encuestados dice que tiene temor a la persecución política y 19,7 % de los jóvenes opositores declaran que al menos han sido detenidos una vez por protestar.

“El joven dice no sé para qué sirve la democracia”, razona Cassoni. Añade que ni los partidos ni el sistema responden a la interrogante. “El joven pregunta además cuál es mi costo de oportunidad de participar, qué resultados necesito yo para superarme cuando lo que veo es desigualdad y tráfico de influencias, cuando más bien puedo enfocarme en trabajar y ganar dinero”, sostiene el politólogo.

Para David Sosa “la gente está solo resolviendo sus problemas personales y no lo va dejar de hacer hasta que perciban que realmente hay una oportunidad real de toma del poder”.

Evelyn Pinto considera que los partidos deben ser “una alternativa de poder y gestión para la ciudadanía. Desde allí empezaríamos a conectar con los jóvenes”. Pero cuestiona que “Durante mucho tiempo hemos dicho vota por nosotros porque el régimen no lo está haciendo bien. Es chévere el diagnóstico, pero no estamos ofreciendo alternativas”. 

Con casi 3.000.000 de jóvenes fuera del país, según la encuesta de Encovi de 2021 y más del 60% a quienes no le interesa la política, el reto de las organizaciones partidistas por atraer nuevas figuras parece constituir una tarea urgente e ineludible. Entretanto, los líderes jóvenes en distintas instancias intentan abrirse paso en la agenda política y coordinan acciones para tratar de debilitar al régimen de Maduro, antes de 2024, o al menos ese año.

Ficha técnica Encuesta Enjuve 2021:

Metodología: Recolección de datos de jóvenes de 13.951 hogares encuestados en la ENCOVI 2021. Muestra probabilística, bietápica. Ampliación de la colecta de datos mediante entrevista telefónica a una submuestra jóvenes de hogares de la fase 

Tamaño de muestra: 8.765 jóvenes identificados en fase 1 y submuestra derivada de 2000 jóvenes para entrevista telefónica. Personas de 15 a 29 años residentes en los hogares encuestados. 

Fecha de trabajo de campo: Febrero-abril y agosto 2021

Alcaldes opositores deberán reconectar con la gente
Al menos 117 alcaldías quedaron en manos de sectores adversos al chavismo. Expertos debaten cómo desde estos cargos se puede avanzar hacia el cambio político

Reyes Theis / @Reyestheis

Quien pudo ver el domingo 21 de noviembre de 2021 el mapa de Venezuela pintado de rojo que representaba las 20 gobernaciones de 23 atribuidas al chavismo –aún Barinas está en disputa- podría hacerse una idea que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) obtuvo una mayoría contundente, pero no fue exactamente así.

Los factores adversos al chavismo contabilizaron en el ámbito nacional más votos (4,4 millones) que el PSUV (3,7 millones) y obtuvieron al menos 117 alcaldías de las 335 en disputa.

Con este dato en la mesa, el dirigente de Primero Justicia, Henrique Capriles Radonski, hizo una propuesta en el sentido de usar esas alcaldías para que constituyan la base para la reconstrucción de la alternativa democrática. “Tienen una legitimidad reciente” y “es un punto de arranque con una gran fortaleza”, argumentó el excandidato presidencial en rueda de prensa.

Radiografía municipal

De las 117 alcaldías obtenidas, muy pocas corresponden a ciudades de un importante peso poblacional. Solo algunas como la de Maracaibo (Zulia) y las del área metropolitana de Caracas pertenecientes al estado Miranda (Baruta, El Hatillo y Chacao), la de Cabimas (Zulia), San Carlos (Cojedes), San Juan de los Morros (Juan Germán Roscio, Guárico), Carora (Torres, Lara) y Porlamar (Mariño, Nueva Esparta), se destacan en el grupo.

Mientras, las de Valencia (Carabobo), Barquisimeto (Iribarren, Lara), Maracay (Girardot, Aragua), Ciudad Guayana (Caroní, Bolívar), Barcelona (Simón Bolívar, Anzoátegui), San Cristóbal (Táchira), Maturín (Monagas), Barinas (Barinas), Ciudad Bolívar (Angostura del Orinoco, Bolívar) y Cumaná (Sucre), quedaron en manos de la tolda roja.

A pesar de ello, algunos analistas estiman –como Capriles- que lo obtenido es un buen punto de arranque.

“Ese esfuerzo por reconectar con la población a partir de las alcaldías tiene que venir y de allí se irán perfilando los liderazgos”, opina la profesora venezolana de Comunicación Política de la Universidad de Navarra (España), Carmen Beatriz Fernández.

Agrega que la “hiperfragmentación» de la oposición «es una realidad” y que hay que trabajar rápido para superarla. Sobre la propuesta de Capriles de la constitución de una asociación de alcaldes democráticos, dice : “Algo de eso tiene que venir. El tener un adversario poderoso facilita las posibilidades de integración. Tienes que tener un espacio que genere confianza y nada tan democrático como eso”.

Sobre la importancia de dichos feudos, ahora en manos opositoras, la experta en comunicación política y profesora de la Universidad Monteávila, Mariana Bacalao, expresa: “Esos espacios obtenidos en las elecciones por candidatos y fuerzas no chavistas demuestran, en primer lugar, que si los ciudadanos participan, existen posibilidades de impulsar cambios. Son también espacios en los que la gente podrá experimentar otra manera de gestionar los gobiernos (distinta a la experiencia chavista)”.

Explica que las alcaldías tienen una incidencia directa en la manera de organizar la cotidianidad en cada uno de esos municipios. “En la medida en que esos gobiernos y esos funcionarios se sintonicen con las aspiraciones y necesidades de sus gobernados, se abrirán esos espacios de reconexión con la gente”.

Considera Bacalao que la sociedad venezolana ha estado expuesta a unos enormes niveles de destrucción del tejido social e institucional. “Entonces que, después de estas elecciones, haya 117 alcaldías obtenidas por sectores no chavistas me parece una oportunidad para desde abajo, desde las bases de la ciudadanía y de la sociedad organizada, ensayar un camino de reconstrucción de la democracia y de la participación”.

La nueva oposición

Miguel Ángel Martínez Meucci es venezolano y profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Austral de Chile. Su opinión sobre la posibilidad de que estas alcaldías constituyan un aporte para la reestructuración de la oposición y la configuración de un nuevo liderazgo  no es tan optimista.

“Lo que estamos presenciando es, más bien, la construcción de una oposición a su medida por parte del chavismo. Nada conviene más a una autocracia que un disfraz que le permita pasar por democracia, así sea incompleta”, sostiene.

Destaca además que los políticos que durante años han contado con apoyo popular en sus posiciones frente al chavismo han visto cerrarse ante sí toda posibilidad de competir electoralmente con mínimas garantías, mientras que sólo aquellos grupos dispuestos a aceptar los vicios del sistema electoral siguen asistiendo a los comicios”.

De igual modo, señala que es evidente “la cooptación de cuadros opositores por parte del chavismo, así como el surgimiento de grupos nuevos con total anuencia y soporte por parte del régimen autocrático”.

Pero a los señalados de estar al servicio del régimen, no les fue tan mal en los comicios regionales. El 21 de noviembre pasado destacó la figuración de la llamada Alianza Democrática, integrada por diversos factores políticos, entre ellos, partidos que fueron confiscados por decisión judicial a su liderazgo legítimo. Esa alianza obtuvo 37 alcaldías de las 117 ganadas por factores distintos al chavismo.

Carmen Beatriz Fernández sostiene al respecto que “ni todos los candidatos que aceptaron nominaciones de la Alianza Democrática son alacranes –como se ha denominado a los políticos cooptados por régimen- ni los votantes son alacranes”.

Argumenta que la llamada “unidad” –la alianza política del denominado G4- cometió varios pecados mortales y “el más mortal fue ir a un proceso sin reglas claras para un aspecto tan importante como el de las candidaturas y se convirtió en un espacio de privilegios”. Señala que ante esa realidad, “algunos se sienten excluidos sin razón y se abren a otras posibilidades”.

Sostiene que si la plataforma de la “unidad” deja de generar sinergia y “se convierte solamente en una agencia de colocación de los candidatos que son más amigos, pierde su razón ser. Eso creó unos vacíos”, asevera.

Tras el ciudadano abandonado

Mariana Bacalao advierte que cuando en los estudios de opinión pública se le pregunta a la gente si se siente chavista o de oposición, la mayoría responde que se sienten abandonados, traicionados por el chavismo y/o por la oposición. “Una sensación de orfandad tremenda”, acota.

Por ello, alega que contribuir al cambio significa atender y darle respuestas a la gente. “Esas respuestas que la gente está esperando son urgentes y tienen que ver con entender que la sociedad, la ciudadanía se ha organizado y tiene una serie de expectativas y exigencias que esperan ver atendidas. La misión perentoria de quienes acaban de resultar electos es organizarse para multiplicar fuerzas y lograr a través de sus gestiones una reconexión con las bases sociales del país”.

Dice que la sociedad quiere ver sus necesidades, sufrimientos y aspiraciones visibilizadas. «Por ejemplo, después de estas elecciones, la gente espera que los partidos políticos se revisen, transiten el camino de la autocrítica, para mejorar y para abrirse a la renovación. Reconocer sus carencias, sus errores y mostrar que tienen intenciones de enmendarlos, superarlos”.

Martínez Meucci, por su parte, no considera que los comicios hayan significado un avance en el tránsito al cambio político que el país reclama: “Como mucho, se ha avanzado en el entendimiento entre chavismo y el sector menos exigente de la oposición, intercambiándose estabilidad del sistema a cambio de supervivencia”, sostiene.

Añade que el sistema está disolviendo la representación política de las fuerzas que realmente se le oponen (aunque no el sentimiento popular que anima dichas posiciones) y está incorporando dentro de sí a quienes aceptan sus reglas, “logrando de este modo configurarse un disfraz de democracia para trasladar al mundo la imagen de que algo está mejorando”.

En realidad, sólo se avanza de cara al cambio cuando se accede, de forma concertada o no, a mayores cuotas de poder real, y no cuando nos dejamos engañar por el disfraz de democracia que la autocracia pretende vestir”, advierte el académico.

En ese sentido, opina que las elecciones volverán a ser efectivamente un medio de cambio político «cuando realmente impliquen una transferencia real (aunque sea parcial) de poder, pero no es eso lo que hemos visto esta semana”.

No obstante, las cifras demuestran que en el voto popular el chavismo sigue en barrena, a pesar del mapa rojo que mostraron los medios.

Mariana Bacalao dice que más allá de que hayan obtenido una mayoría de cargos políticos “en base a ventajismo y otros vicios”, el desgaste es palpable.

“No es una impresión o una sensación. Son cifras. Data dura y oficial. Las proporciones han variado en positivo para la oposición, si lo comparamos, por ejemplo, con la de las elecciones en 2017. En estos comicios el PSUV solo logró el 64% de los municipios”. Entonces concluye que “De estas elecciones surge un nuevo mapa político y una nueva correlación de fuerzas”.

Entretanto, Carmen Beatriz Fernández dice que, en la medida que salen publicados más datos oficiales, vemos que “ese mapa no es de victorias para el oficialismo”. Indica que el chavismo perdió plazas muy importantes que eran sus feudos, como en la zona llanera, pero que lo más importantes es que “El país salió de su estancamiento perverso”.

 

Confusión de la oposición despeja el camino a Rangel Ávalos
La confusión reina entre los simpatizantes de la oposición que no tienen claro cómo votar, luego de la renuncia de Ocariz a la tarjeta de la MUD para la gobernación de Miranda. Rangel Ávalos aspira a sacar provecho para ser reelecto

Reyes Theis / @Reyestheis

El municipio Sucre del estado Miranda es el escenario principal de la confrontación entre tres partidos: Fuerza Vecinal, la MUD y el PSUV. Aún con la declinación de la aspiración de Carlos Ocariz para la gobernación, las diferencias se evidencian con fuerza en el seno opositor en esta jurisdicción. El resultado es dos candidaturas: Rosiris Toro por Fuerza Vecinal y Andrés Schloeter por la Mesa de la Unidad Democrática. En la acera de en frente, José Vicente Rangel Ávalos aspira a ser reelecto por el oficialismo y disfruta de la confrontación de los opositores.

Los más perjudicados son los vecinos que esperan soluciones a graves problemas de servicios públicos y seguridad que limitan su calidad de vida.

El próximo domingo se decidirá quién será el encargado del ayuntamiento y, por tanto, responsable de darle respuesta a los sucrenses de Miranda.

Sucre en cifras

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para 2016 vivían en el municipio Sucre poco más de 1.100.000 personas en sus 164 kilómetros cuadrados. Electoralmente, su peso es clave para el estado Miranda, pues representa más del 20% de la población con derecho al voto en esa entidad.

El municipio está compuesto por 5 parroquias: Petare, Caucagüita, Filas de Mariche, La Dolorita y Leoncio Martínez. Es un municipio con una distribución social de diferencias: Las quintas de Macaracuay, El Marqués, La California o Los Chorros contrastan con las humildes viviendas de Filas de Mariche o del barrio José Félix Ribas.

Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, Encovi, correspondiente a 2021, 59% de los habitantes del municipio Sucre viven por debajo de la línea de pobreza extrema, 86% de los hogares padece inseguridad alimentaria, 46% de ellos de tipo moderada o severa.

Entre sus problemas más urgentes destacan el tema de la escasez del agua, con comunidades que tienen años sin que llegue una gota por las tuberías. El transporte público también se ha convertido en una pesadilla, sobre todo para los habitantes de los sectores más lejanos.

El tema de la seguridad merece mención aparte: A pesar de que el Observatorio Venezolano Para la Violencia en su último informa da cuenta de una disminución de la violencia en todo el estado, originado fundamentalmente por la emigración, Petare y específicamente el barrio José Félix Ribas se han convertido en el imperio de un criminal de nombre Wilexis Alexander Acevedo Monasterios, alias «Wilexis».

Según el portal especializado en temas de seguridad, Insight Crime, la banda de Wilexis está conformada por entre 150 y 200 hombres armados. A ese territorio no se permite el ingreso de los cuerpos policiales. El grupo hamponil se dedica a la extorsión a los comerciantes de la zona, a los secuestros y al microtráfico de drogas.

Sucre electoral

Tras una guerra de micrófonos entre los aspirantes a la gobernación mirandina: David Uzcátegui (Fuerza Vecinal) y Carlos Ocariz, (Primero Justicia y respaldado por la alianza de la Mesa de la Unidad Democrática), finalmente Ocariz decidió dar un paso al costado para garantizar el triunfo opositor en esa entidad.

Pero el paso dado por Ocariz dejó una estela de confusión en el municipio Sucre. Este lunes 15 de noviembre, el candidato de la MUD por el municipio Sucre, Andrés Schloeter, que se hace llamar “Chola”, aseguraba que Rosiris Toro, la aspirante de Fuerza Vecinal, había presentado su renuncia a su aspiración a la Alcaldía de esa jurisdicción para consolidar la unidad en el municipio.

Pero la aseveración fue desmentida a Runrun.es por Toro. Explicó que, luego de la declinación de Ocariz, “no hubo más cambios ni renuncias, ni en las diputaciones, concejalías, ni en alcaldías, ni ningún espacio. No hubo sustituciones. Se planteó hacer algunas sustituciones en concejos legislativos y municipales, pero eso no pasó”, señaló.

Luego, se contactó a Andrés “Chola” y se le consultó sobre la negativa de Toro a declinar su aspiración y comentó: “Lamento que no se haya retirado y ahora busquen dividir los votos”.

Lo ocurrido en el municipio Sucre no brinda claridad al electorado del municipio. Fuentes políticas comentaron que cuando Ocariz anunció su renuncia, lo hizo sin estar concretado el pacto que significaría la cesión de algunos espacios por parte de Fuerza Vecinal.

Como parte de ese acuerdo, se puso en la mesa la renuncia de la candidatura de Rosiris Toro. Además, el equipo de la MUD solicitó algunos cambios en los aspirantes a la Asamblea Legislativa y concejos municipales para ir con planchas unitarias.

El viernes pasado, fecha tope para las renuncias, a altas horas de la noche todavía los equipos de Uzcátegui y Ocariz debatían y finalmente no se pudo llegar a un acuerdo. Fuerza Vecinal, entonces, no cedió nada a cambio de la declinación de Ocariz, que ya había hecho el anuncio público y debía cumplir su palabra. Esta realidad hace que Toro y “Chola” siguen adelante con sus aspiraciones.

Pero hay una complicación adicional. Por la forma como se diseñó el proceso de votación, el voto cruzado es complicado. Es decir, si se quiere votar por un aspirante a la Gobernación de un partido y un candidato a alcalde de otro partido, hay que dar varios pasos adicionales frente a la pantalla de votación.

En el caso de Andrés “Chola”, su llamado es a votar por la MUD, donde aparece como candidato. Aunque hace la salvedad que si el CNE no corrige la decisión de no aceptar el respaldo de la tarjeta de la manito para Uzcátegui, la gente debe votar cruzado: es decir, solo votar por Fuerza Vecinal para el cargo de gobernador y el resto de la selección hacerla por la MUD.

Quien vote “entubado” por la Mesa de la Unidad, al menos, en el escenario actual, hará que su voto para el cargo de gobernador sea declarado nulo.

Como se observa, en el municipio Sucre no hay unidad de los factores de oposición, aunque concuerdan en respaldar a Uzcátegui.

Por la reelección

José Vicente Rangel Ávalos es el candidato a la reelección por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

El portal Wikipedia destaca que este dirigente, hijo del fallecido periodista y figura del chavismo José Vicente Rangel, fue miembro de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 por el estado Miranda. En las elecciones del 2000 fue elegido alcalde del municipio Sucre, por el Movimiento V República –predecesor del PSUV- y en el año 2004 fue reelegido en el cargo.

También, fue viceministro de Seguridad Ciudadana del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz y desde allí impulsó las polémicas zonas de paz, que según expertos, fortalecieron a las bandas criminales. Fue miembro de la llamada Asamblea Constituyente de 2017 y ese año electo como alcalde de Sucre, tras el llamado a la abstención de la MUD, que no presentó candidatos.

Como parte de su oferta para la reelección, el actual burgomaestre dice que seguirán trabajando con el “Gobierno Revolucionario” en el Plan Caracas «patriota, bella y segura».

En ese sentido, aseguró que serán colocados 14.0000 toneladas de asfalto en las vías del municipio “ya hay 4.000 colocados”, indicó. También planean colocar 13.500 faroles para alumbrado público y dice que ya se han colocado cerca de 2.000 en varios sectores.

Mostró como un logro que se hayan colocado 10 nuevas paradas de autobuses en el municipio y que se esté avanzando en la reparación de 40 canchas deportivas.

Como parte de los planes de asistencia a la comunidad, Rangel Ávalos asegura que en las jornadas de asistencia social de la Alcaldía se atienden a más de 1.800 vecinos semanalmente.

“Este es uno de los programas de mayor éxito y demanda entre los vecinos del municipio Sucre, pues llevamos hasta las comunidades todos los servicios que prestamos en la alcaldía, entre los que se cuentan el servicio médico, para lo cual trasladamos hasta los distintos sectores nuestras unidades de clínicas móviles, con un contingente de médicos que realizan el chequeo de los vecinos, los refieren a los centros hospitalarios de observar alguna complicación, y les entregan medicamentos, completamente gratis”, dijo el alcalde.

Se intentó contactar a Rangel a través de sus redes sociales para que explicara con detalle su plan de gobierno, pero no se obtuvo respuesta. Las declaraciones aquí reseñadas provienen de las notas de prensa de la Alcaldía y su cuenta personal de Instagram @alcaldejosevicente

Menú opositor

El aspirante de la MUD Andrés “Chola” tiene 36 años es graduado de Economía en la Universidad Católica Andrés Bello. Desde muy joven le interesó la política. Fue presidente del Centro de Estudiantes de Economía en la UCAB y miembro del Consejo Universitario.

Trabajó en la Alcaldía de Sucre en la gestión de Ocariz en la oficina de Asuntos Comunitarios, donde tuvo que recorrer el municipio y entrar en contactos con sus líderes sociales. Fue concejal y presidente de la Cámara por dos años y es parte de Primero Justicia.

Rosiris Toro, quien cuenta con el apoyo de Fuerza Vecinal, es una educadora, música y artista plástica. Es patrimonio viviente del municipio y del estado Miranda. Fue diputada por el circuito de Petare en 2008, secretaria general del partido Un Nuevo Tiempo en Miranda, concejal y vicepresidenta de la cámara en 2017.

Toro muestra su inconformidad por la falta de equilibrio de género entre los aspirantes. Dice que forma parte de las únicas tres mujeres que son candidatas a una alcaldía en el estado.

Ambos aspirantes tienen coincidencias en el diagnóstico y planes de resultar triunfadores. Señalan la importancia del tema del agua en el municipio.

“La mayoría de los problemas son estructurales y tienen vínculos con el gobierno central, pero si hacemos una gestión cercana a los vecinos, que sea articuladora de alianza entre el sector privado, público y vecinos organizados, a muchos de esos problemas se les puede conseguir soluciones “, señala “Chola”.

Dice que, en el caso del agua, los municipios vecinos han construido pozos de agua profunda, lo que se podría replicar. Se pregunta: «¿Cómo es posible que uno vea cómo se bota el agua en cualquier esquina y no llega a las casas? ¿Qué pasaría si tenemos una gestión que pueda ayudar a reparar?»

Al respecto, Toro comenta que la falta de agua es denominador común es urbanizaciones y sectores populares. “Una de las propuestas es potenciar los pozos profundos de agua. La idea es que esas experiencias exitosas como en Chacao pueda replicarse en Sucre”, indicó.

Consultada sobre las declaraciones del gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez, quien se muestra orgulloso de la reducción de los índices criminales en la entidad, la aspirante de Fuerza Vecinal señala: “Una cosa es el discurso y otra la realidad. Por ejemplo, la vía que va de Mariche a Santa Lucía eso es un terror. No hay gente que quiera llevar algo para allá”. Destacó que lo mismo pasa en Petare Norte, que está tomada por bandas criminales.

Considera en este tema necesario articular con el gobierno regional y que se aumente la cantidad de funcionarios policiales. Dice además que hay que dignificar el paquete laboral del policía.

“Chola” reconoce que en los últimos años hubo una disminución de los índices delictivos, pero asevera que en estos últimos meses ha habido un repunte: “Otra vez se empiezan a ver robos en el trasporte público, la gente caminando en la calle y en los sectores populares”, indica.

Añade que “la zona más dramática es José Félix Ribas, sitio al que José Vicente Rangel convirtió en una ´zona de paz´ y cuando eso ocurrió se le dio orden a la policía de no entrar al barrio y eso originó una megabanda que se apodero de la zona y genera zozobra y miedo”.

Señaló que la policía municipal de Sucre que tuvo mucho prestigio, “hoy está en el suelo” y que hay “solo 3 patrullas para un municipio de casi un millón de habitantes”.
Ambos aspirantes se proponen también potenciar el desarrollo económico en el municipio a través del impulso a los emprendimientos.

La clave de la elección

Aunque el municipio Sucre ha sido tradicionalmente de tendencia opositora, solo circunstancias sobrevenidas, como el llamado a la abstención, han permitido que la Alcaldía termine siendo controlada por el chavismo.

Esta vez surge otro elemento que podría decidir la elección, como la dispersión del voto opositor entre Toro, respaldada por Uzcátegui y “Chola”, apoyado por Ocariz, quien es referencia en esa jurisdicción.

Con la complicación del voto cruzado, el ciudadano se puede ver tentado a votar “entubado” por Fuerza Vecinal y eso potenciaría la opción de Toro en Sucre, o por la MUD y eso impulsaría a “Chola”, pero perjudicaría la aspiración de Uzcátegui a la gobernación.

Si a este complicado escenario se le suma la tradicional buena movilización inducida del chavismo el día de la elección, Rangel Ávalos podría ser reelecto, a pesar que los simpatizantes del PSUV son minoría en el municipio.

Entre tres minorías se disputan la gobernación de Miranda
La inseguridad y la deficiencia en los servicios públicos son algunos de los temas pendientes de resolver para los mirandinos, en una elección en la que el poder de movilización puede ser clave

@reyestheis

De las 23 gobernaciones que se disputarán este 21 noviembre en las elecciones regionales en Venezuela, una de las que genera mayor interés es la del estado Miranda, actualmente en manos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en la figura de Héctor Rodríguez.

Cuando Hugo Chávez estaba en el poder y la oposición estaba disminuida en el año 2008, las fuerzas opositoras parecían concentrarse fundamentalmente en dos estados: en Zulia, con Manuel Rosales a la cabeza y en el estado Miranda, donde el entonces alcalde de Baruta, Henrique Capriles Radonski, desbancó al gobernador Diosdado Cabello. Ambas entidades son las que tienen mayor cantidad de votantes en el país, con la excepción de Distrito Capital. 

Capriles gobernó Miranda desde 2008 a 2017, se convirtió en el líder nacional de la oposición y candidato presidencial durante los comicios de 2012 y 2013. Tras su salida de la gobernación, las llaves del Palacio de Gobierno de Los Teques han estado pintadas de rojo.

Estos nuevos comicios se realizarán en un marco de fuertes disputas internas en el seno de la oposición, con grandes dudas sobre la participación electoral y con el gobierno de Nicolás Maduro cada vez más consolidado en el poder, aunque con cifras importantes de rechazo popular, que también afectan la opción de Héctor Rodríguez, actual gobernador y candidato oficialista .

Entretanto, los mirandinos esperan por soluciones a sus angustiantes problemas.

Insegura y sin servicios

Inseguridad y falla en los servicios públicos conforman parte de los problemas que enfrentan a diario los habitantes del estado Miranda. Las cifras del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) correspondiente al año pasado dan cuenta del impacto. Según la organización, Miranda es la entidad con mayor tasa de violencia (70,7 homicidios por cada 100.000 habitantes), seguido del estado Bolívar (62), Sucre (61,3) y Aragua (60,5)

Apunta el informe que en el estado Miranda hay cinco municipios con un nivel de violencia importante: “Acevedo, Andrés Bello, Bolívar, Paz Castillo y Lander, todos están ubicados fuera del área urbana de Caracas o de Los Teques, y son controlados por bandas delincuenciales que actúan en las áreas periurbanas”.

No obstante, al compararse con años anteriores , el Observatorio ha registrado un decrecimiento tanto en el número de las muertes violentas, como en las tasas, en ese estado y en el resto del país

En 2018 el estado Miranda ocupaba el segundo lugar en el ranking de las entidades con mayor impacto de la violencia, solo superado por el estado Aragua.  Ese año la entidad aragüeña registró una tasa de 168 muertes violentas por cada 100.000 habitantes y Miranda 124.

En 2019, Miranda escaló al primer puesto del ranking, pero con una nueva disminución de la tasa: 87. Y en 2020 repitió el poco deseable primer puesto, pero con una tasa aún menor de 70,7.

El Observatorio Venezolano de Violencia, al hacer el examen de las causas del decrecimiento de las tasas indicativas de violencia en el ámbito nacional, explica: “La masiva emigración de venezolanos ha provocado un cambio demográfico en la sociedad que ha alterado su base poblacional. Con una emigración reciente de dos millones de personas, y una acumulada de seis millones y medio de habitantes, la sociedad se achicó de una forma notable en su conjunto, pero de mayor manera en la parte media de la pirámide poblacional”. 

Agregan además que  la reducción de la población se dio en el grupo entre los 20 y 40 años de edad, la etapa más activa y productiva de la vida, que es donde se ubican la mayoría de los emigrantes.

«Esto alteró la proporción entre las personas en edad productiva y las personas dependientes, de menos de quince años y más de 65. Una reducción tan grande y tan rápida de ese número de personas altera las rutinas de la sociedad y reduce las actividades y circunstancias donde pueden ocurrir los delitos y la violencia”.

Otro tema de interés relacionado con la violencia en el estado tiene que ver con la cantidad de muertes atribuidas a enfrentamientos con la policía. Por ejemplo, en el municipio Simón Bolívar de Miranda, San Francisco de Yare, se registraron cuatro veces más muertes producto de la acción policial que de la criminal.

No obstante, el actual gobernador del estado intenta sacar rédito de la disminución de los índices de violencia. “Nosotros éramos el estado más violento de Venezuela y en estos 4 años hemos hecho un gran esfuerzo. Solo en policía de Miranda pasamos de 900 policías a 3.000”, destaca el aspirante a la reelección.

Con hambre y sin luz

Ante la falta de data oficial, la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2021, Encovi, realizada por la Universidad Católica Andrés Bello, nos permite aproximarnos a la realidad de cada entidad.

En el estado Miranda, la pobreza y la crisis alimentaria encabezan las preocupaciones. Según el estudio, 58% de la población mirandina vive por debajo de la línea de pobreza extrema, 83% hogares con inseguridad alimentaria y 48% padece inseguridad alimentaria moderada o severa.

Además el 44% de los jóvenes no estudia ni trabaja, solo 31% de los jóvenes entre 18 y 24 años asiste a un centro de enseñanza, una realidad que se acentúa con fuerza en los municipios Acevedo, Pedro Gual, Simón Bolívar e Independencia. 

La población económicamente activa muestra una gran desigualdad en cuanto al género: Está compuesta por 71% hombres y 49% mujeres.

Esta realidad muestra una sociedad con unas necesidades urgentes de políticas públicas dirigidas a atenuar la inseguridad alimentaria y la creación de oportunidades laborales y educativas para jóvenes y mujeres.

En cuanto a los servicios públicos, los municipios Acevedo, El Hatillo, Paz Castillo, Pedro Gual, Buroz, Simón Bolívar, Páez, Guaicaipuro y  Brión, tienen más del 73% de las viviendas con déficits de servicios públicos.

Destacan los cortes del suministro de electricidad. Según las cifras de Encovi, más del 50% de los mirandinos sufren interrupciones eléctricas.

El suministro de agua también tiene deficiencias. En los municipios Pedro Gual, Acevedo, Paz Castillo y El Hatillo, más del 20% reporta que no cuentan con suministro de agua potable gestionado de manera segura.

Otros problemas vienen asociados a otros servicios, como la deficiencia del transporte público, las graves fallas en el sistema de salud o el mal estado de las escuelas y liceos en la entidad.

La oferta electoral

Mientras miles de jóvenes de las universidades estaban en las calles en 2007 para protestar por el cierre del canal RCTV, Héctor Rodríguez en su rol de dirigente estudiantil hacía lo mismo, pero en la acera de enfrente, respaldando la medida que sacó de pantalla al popular medio de comunicación.

Rodríguez, nacido en Río Chico, estado Miranda, rápidamente fue acogido por el presidente Hugo Chávez, quien lo designó ministro del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia, el 3 de agosto del 2008. Actualmente, a sus 39 años, ha sido titular de las carteras de Deporte (2010-2013) Juventud (2013-2014), Educación (2014-2015), diputado a la Asamblea Nacional (2015-2016) y actual gobernador de Miranda.

 

Sobre su propuesta de gobierno, el dirigente psuvista dice en un video colgado en su cuenta de Instagram: “Hace 4 años cuando era candidato te prometí que si ganaba iba a dedicárselo a la seguridad, hoy me alegra poder decir que te cumplí. Estos 4 años me voy dedicar al agua y así como cumplí con la seguridad, ten la certeza de que vamos a mejorar el agua en Miranda”.

Sobre cómo se logrará llevar el líquido a las tuberías secas y empolvadas de Miranda, Rodríguez plantea la activación de pozos profundos, reparación masiva de fugas y averías y la rehabilitación de los sistemas de bombeo. 

Dijo que se han detectado 5.000 fugas de agua en el estado y que más de la mitad se pierde por esa vía, también se han identificado 140 estaciones de bombeo que necesitan mantenimiento o recuperación y 40 km de tubería que ya están vencidas que hay que sustituir.

“Sabemos que es una meta compleja ante la sanciones y el bloqueo, porque muchos de los insumos que necesita el agua son víctima de esas sanciones. Pero estamos seguros que si trabajamos juntos, las Mesas Técnicas de Agua, todos los niveles de gobierno, tanto el municipal estadal y nacional, con la universidad, con la ciencia venezolana, vamos a solucionar todos los problemas”, aseguró. 

Sobre la seguridad, dijo en la presentación de su plan de gobierno en el Gimnasio Papá Carrillo del municipio Sucre: “Todos nos sentimos orgullosos de lo que hemos hecho: Haber reducido de 70 homicidios semanales a menos de 7, de 15 secuestros semanales a menos de uno, haber mantenido la paz, ya no hay guarimba y no hay violencia. Pero no nos podemos conformar, tenemos que seguir trabajando para formar una nueva policía, debemos tener una policía honesta, que no matraquee a la gente en la calle”.

También, se comprometió con llevar adelante un plan de apoyo a los emprendedores, con financiamiento y ferias para mostrar los productos.

Las dos caras de la oposición

Rodríguez tiene a dos contendientes que surgen de la misma raíz: Ambos exjusticieros y hoy en día enfrentados: El exalcalde del municipio Sucre del estado Miranda, Carlos Ocariz, y David Uzcátegui, quien hizo las bases de su carrera política en el municipio Baruta.

Uzcátegui no ha sido alcalde de esa jurisdicción. Ha estado afectado por inhabilitaciones políticas, pero hoy juega un rol de poder tras bastidores en la alcaldía baruteña, con su amigo Darwin González al frente.

En materia de seguridad, Ocariz presentó su plan. Dice que trabajará por el rescate de la Policía de Miranda: mejorando los salarios, la formación y la dotación. En cuanto a la acción policial, indicó que se detectarán “puntos calientes”, que son los sectores con mayor actividad criminal, se activarán las rutas seguras, que es el patrullaje de las principales carreteras del estado, anunció la implementación de “padrinos policiales”: un policía que tendrá esa función en cada comunidad. Añadió que se trabajará en conjunto con las empresas de vigilancia privada para la prevención del delito.

Sobre el agua, planteó la creación de una organización autónoma para el manejo de ese recurso, la recuperación de todos los acueductos en las zonas rurales a través de microempresas y la creación de pozos de agua para las zonas urbanas. Además propuso la transferencia de todas las competencias sobre el agua a la gobernación. “Nosotros sí sabemos cómo poner a funcionar estos sistemas de agua”, señaló.

El representante de la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática dice tener un plan para los jóvenes. Ofrece el Plan de becas “Miranda tiene futuro”, que tiene como meta que 40.000 mirandinos puedan obtener financiamiento, con una alianza con la empresa privada, para estudiar en los mejores institutos o universidades del país.

Por su parte, el aspirante David Uzcátegui, resumió su plan de gobierno en 8 puntos durante una entrevista a Hispanopost: El plan hambre cero, “que nadie se quede sin comer las tres veces al día y, mientras tanto, les enseñamos un oficio para que salgan de la pobreza y dejen de estar en este plan”,  el programa de asistencia médica para Miranda, “con los mismos beneficios que tienen los vecinos de Baruta”; promete trabajar en los pozos de agua profunda para que a la gente le llegue agua por tubería, “como ya está ocurriendo en Baruta y Chacao”; un plan de reconstrucción de viviendas, “con certificados de materiales de construcción, el apoyo a emprendedores para que tengan créditos y puedan impulsar sus emprendimientos”; un sistema de transporte público que funcione, apoyo a la juventud prolongada, a las madres vulnerables, a las madres solteras y a las personas con discapacidad, el rescate de toda la infraestructura del estado, “que hoy se encuentra destruida” y en la seguridad, “que tengamos una policía modelo, donde la gente se empodere con su funcionario de zona”. 

 

Oposición diluida

Los últimos resultados electorales en el estado Miranda, como en casi todo el país, han sido decepcionantes para la oposición. Uno de los principales inconvenientes que ha tenido este sector político es la alta abstención de sus seguidores.

En las elecciones parlamentarias de 2020, el llamado G-4, integrado por los partidos Primero Justicia, Voluntad Popular, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo, decidieron no participar, por consiguiente, casi 70% de los mirandinos se abstuvo de participar.

Tampoco participaron en las últimas elecciones municipales que se realizaron el 10 de diciembre de 2017. La Mesa de la Unidad Democrática, venía de denunciar fraude en las elecciones regionales que se habían realizado dos meses antes. No obstante, un grupo de dirigentes, con el eslogan de “defender la casa”, sí participó, contraviniendo la línea de la MUD. En el estado Miranda triunfaron: Gustavo Duque en Chacao, Elías Sayegh en El Hatillo, Josy Fernández en Los Salias y Darwin González en Baruta.

El resto de los municipios del estado se tiñó de rojo ante el forfait opositor.

En los comicios de gobernadores de ese año, hubo consenso en torno a Carlos Ocariz para ser el aspirante de la oposición. La elección se dio en un clima enrarecido por la conformación de la Asamblea Nacional Constituyente, donde según la empresa Smartmatic, proveedora del software de las elecciones, se inflaron las cifras de participación para su elección.

Fue la Asamblea Constituyente, no reconocida por la oposición, la que determinó la fecha de los comicios. Toda esa situación generó malestar y desasosiego en los electores opositores, y por consiguiente, muchos no atendieron el llamado al voto. La abstención fue de casi 40%, 14% por encima de lo registrado en las parlamentarias de 2015 cuando la oposición tuvo su participación récord.

Las cifras del CNE en el estado Miranda arrojaron que Héctor Rodríguez (PSUV) obtuvo 641.735 votos (52,78%) y Ocariz 555.347 votos (45,76%). No obstante, el aspirante opositor no reconoció lo resultados y alegó fraude.

Sostuvo que “faltando 48 horas para que se instalarán las mesas, de manera inescrupulosa e ilegal, el CNE hace una movida y cambia de su centro de votación a 225 mil mirandinos” y que “las personas que se movilizaron en autobuses a los centros reubicados, los asaltaron y golpearon (…) utilizaron la violencia como herramienta para evitar el voto”.

 

Las claves de la elección

A pesar que quienes están descontentos con el gobierno nacional triplican a los que están satisfechos, una victoria opositora en el estado Miranda está en duda por varios factores: Las interrogantes que hay sobre la participación electoral; la dispersión del voto opositor en dos bloques y la capacidad de movilización del PSUV.

Las encuestas que debían usarse para decidir quién era el aspirante de la MUD en Miranda y a las cuales finalmente no se les prestó atención, dejó abierta la posibilidad de triunfo opositor, si la unidad se consolidara, lo que hoy luce cuesta arriba. Además, mostraban cifras de intención de voto similares entre los 3 aspirantes.

Por ejemplo, la encuesta de Datincorp, que estimó un error muestral de 3.1 consultó lo siguiente a los electores de Miranda:

¿Si hoy fuesen las elecciones para escoger el gobernador del estado Miranda, por quién votaría entre las opciones que le mencionaré a continuación?

  • Héctor Rodríguez 27.66%
  • Carlos Ocariz 24.35%
  • David Uzcátegui 24.95%
  • Ninguno/No votará 19.24%
  • No opina 3.81%

 

Rodríguez saca rédito de la división del voto opositor. Según este estudio, cuyo campo se realizó en agosto pasado, se puede estimar una abstención en el estado en torno al 25%, no obstante, la disputa intensa entre Uzcátegui y Ocariz puede desestimular el votante de la oposición.

Por otra parte, el estudio de Varianzas fue realizado antes de la oficialización de Ocariz como representante de la tarjeta de la MUD. En la encuesta se preguntó: «Imaginemos ahora que decide ir a votar el 21 de noviembre en las elecciones para escoger al gobernador del estado Miranda, ¿por quién votaría usted: Héctor Rodríguez, David Uzcátegui, Carlos Ocariz?

  • Carlos Ocariz 28.2%
  • David Uzcátegui 27.5%
  • Héctor Rodríguez 24.3%
  • Ninguno 9.3%
  • No votaría 5.5%
  • No sabe 5.3%

 

En este caso la diferencia entre Ocariz y Rodríguez es de 4%, pero con una distancia tan corta que quien tenga formas de movilizar eficientemente al electorado llevará ventaja y en ese aspecto, el PSUV tiene mucha experiencia.

En cuanto a las fortalezas de los candidatos, tenemos que el municipio Sucre es la circunscripción más grande del estado. Allí vota el 23% de los electores de la entidad, y es una zona donde Ocariz tiene un liderazgo natural, por haber sido su alcalde.

Uzcátegui, por su parte, tiene un fuerte liderazgo en Baruta, y el apoyo del alcalde Chacao y El Hatillo. Estas tres jurisdicciones representan el 18,5% de los electores en esa entidad.

En el caso de Los Salias, es un municipio opositor y su alcalde, Josy Fernández, en un principio estaba aliado con Uzcátegui, pero al recibir el apoyo de la MUD, ha jugado un rol más imparcial entre los 2 opositores.

Mientras el PSUV de Héctor Rodríguez ha ganado con contundencia en los otros municipios.

La clave para Ocariz estará en sacar un resultado electoral contundente en Sucre y que la manito de la Unidad sirva para concentrar el voto opositor en torno a él. Uzcátegui está obligado a ganar con contundencia en Baruta, Chacao, El Hatillo, Los Salias y quitarle un buen pedazo de la torta a Ocariz en Sucre.

Rodríguez tiene que afinar su maquinaria para una movilización electoral eficiente, para ello, el chavismo generalmente apela a sus herramientas de control social. Además, tiene que sacar una votación importante en zonas tradicionalmente chavistas como Los Teques, el eje Guarenas-Guatire, Barlovento y el Tuy, mientras observa como Ocariz y Uzcátegui se enfrentan entre ellos.

 

 

Disidencias chavistas son perseguidas por sus antiguos camaradas
Denuncian que hasta los organismos de seguridad del Estado han sido usados para presionar retiros de aspiraciones, y se ha empleado a la Contraloría General para evitar candidaturas incómodas.

@Reyestheis

 

Los sectores de la izquierda no alineada con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), denuncian la violación a sus derechos políticos y humanos, por los que consideran actos de persecución por parte de sus antiguos aliados.

Ya el presidente de la Asamblea Nacional electa en 2020, Jorge Rodríguez, había dictado su veredicto el 4 de febrero de 2021, cuando se debatía un acuerdo con motivo de la insurrección militar de 1992.

Tras la intervención del diputado Oscar Figuera del Partido Comunista de Venezuela (PCV), quien mostró su desacuerdo con una parte del texto, porque según él “se ha retrocedido el camino al socialismo” y “habría que rectificar”, Rodríguez, desde lo más alto de la tarima le lanzó la sentencia al catalogarlo como “Quinta Columna”.

“Hay toda una campaña orquestada para generar división en el seno de la revolución venezolana. Hasta estas alturas del partido se está con la patria o se está contra la patria”, aseveró el psiquiatra, dejando claro que para ser considerado camarada hay que estar con Nicolás Maduro.

Pero en las disidencias de izquierda dicen que el asunto es aún peor. Que el trato para quienes antes eran integrantes de las fuerzas que respaldaban a Hugo Chávez y hoy muestran su desencanto con “su hijo político” ha sido más cruel que el que se le da a algunos sectores de la oposición venezolana y ahora se hace más evidente en las vísperas de las elecciones regionales.

El garrote estatal

Patria para Todos (PPT) es un partido que se creó tras una división de la Causa R y que tuvo entre sus figuras estelares a Aristóbulo Istúriz, Alí Rodríguez, Pablo Medina y José Albornoz, entre otros.

En la medida en que sus líderes principales se iban deslindando de esta tolda para incorporarse de lleno al PSUV, la dirigencia que se quedaba en la tolda azul se tornó cada vez más crítica, primero marcando distancia de Hugo Chávez y luego de Nicolás Maduro.

En agosto del año pasado, su secretario general, Rafael Uzcátegui, anunció su separación definitiva del Polo Patriótico –la alianza oficialista-. Entonces, un grupo de dirigentes introdujo un recurso ante el Tribunal Supremo de Justicia, que fue decidido en solo 24 horas, arrebatándoles las siglas a Uzcátegui y cediéndolas a Ileana Medina, figura incondicional con Maduro.

Hoy en día, Rafael Uzcátegui es una ficha clave de la Alternativa Popular Revolucionaria (APR), una plataforma de acción política que aglutina a dirigentes y partidos disidentes del chavismo. “Hay diferencias en las posiciones de lucha y éticas. Esas diferencias los lleva (a la cúpula del PSUV) a ser mucho más duros, exagerados, arbitrarios, autoritarios y desconocedores de los derechos democráticos para con nosotros”, expresa el dirigente.

Como un ejemplo de las arbitrariedades, el líder expepetista narra el caso de la dirigente Mariana Lerín, quien aspiraba ser la alcaldesa de Guanare, capital del estado Portuguesa, en las elecciones de noviembre próximo.

Esta joven dirigente participó en los comicios internos del PSUV, pero según ella, a pesar de contar con respaldo mayoritario, fue descartada su aspiración.

“Les digo responsablemente, tengo el 100 por ciento de las actas que se entregaron al partido y que se enviaron a la sala de totalización nacional. El día lunes fueron llegando las actas en físico de los centros de votación de difícil acceso, aunque ya teníamos las fotos de las actas. Guanare tiene 132 UBCH, 3 no tuvieron su estructura lista, por lo que quedaron 129 UBCH activas, y Mariana Lerín logró obtener el apoyo de 123. Se computaron 3 mil 4 votos, triplicando a la segunda contendora. Es imposible derrotar al que gana, y menos a quien lo acompaña, el pueblo. Esta es una batalla donde se logró ganar, pero no nos dejaron pasar”, declaró la dirigente el 6 de julio y anunció que vendrían “nuevos escenarios”.

De inmediato, Lerín se convirtió en la aspirante del chavismo disidente, pero la cúpula psuvista tenía otros planes.

“Es una muestra de lo que significa ser y tener una posición diferente. Ella fue secuestrada por cuerpos policiales, y conminada en Caracas a que renunciara. Su solo rostro demuestra las cosas a las que fue sometida cuando fue obligada a renunciar”, aseveró Uzcátegui.

Se refiere a un video que publicó Lerín en Instagram, el 29 de septiembre, donde con lágrimas en los ojos dijo: “Muchachos, les grabo este video para decir que estoy bien, que el comunicado lo escribí yo (donde renunciaba a su aspiración), y que por los momentos no vamos a cumplir los compromisos políticos (….)  Ya prontito estoy de regreso en mi estado, en mi casa, con mi hijo, con ustedes (…) A veces Dios escribe con renglones torcidos”, indicó con voz entrecortada.

Otro ejemplo del supuesto enseñamiento contra las disidencias le ocurrió al alcalde Macanao (Estado Nueva Esparta), Miguel Vásquez, quien -según Uzcátegui-  fue inhabilitado en forma ilegal por la Contraloría, al igual que el general Nerio Galbán, quien aspiraba a ser gobernador de La Guaira.

Según el PCV, el Consejo Nacional Electoral exigió a esa organización política retirar las candidaturas de Galbán y Vásquez por órdenes de la Contraloría General de la República. Pero el partido del gallo rojo denunció en un comunicado que “tales objeciones no aparecían reflejadas en el Sistema Automatizado de Postulaciones (SAP). De hecho, en lo que respecta a la postulación de Vásquez, su candidatura ha sido tipificada por el sistema como “Eliminada”; estatus inexistente en el Manual de Postulación del SAP”.

Pero además, el ente comicial tampoco permitió la sustitución de la candidatura de Galbán. En una carta consignada ante el ente electoral, el PCV relató que el viernes 24 de septiembre, el SAP impidió modificar la postulación. “El SAP reportaba a las 5:20 que la organización se encontraba fuera del lapso para hacer nuevas solicitudes aun cuando el plazo para este proceso permanecía abierto hasta medianoche”, indicó.

 

Por eso, el PCV está exigiendo al CNE la auditoría del sistema SAP.

El profesor Eduardo Samán, quien contaba con el respaldo de la APR para ser candidato a alcalde del municipio Libertador, también resultó inhabilitado y tuvo que ser sustituido por Rafael Uzcátegui.

Samán presentó su caso ante la embajada de México en Caracas, ya que este país sirve de anfitrión en los diálogos entre el régimen y un sector de la oposición venezolana.

Señaló en su carta a la legación diplomática que desde la conformación de Alternativa Popular Revolucionaria el Gobierno de Nicolás Maduro “ha aplicado una política para invisibilizarnos mediante un cerco mediático y comunicacional”.

Agrega la misiva: “Agreden a nuestra militancia a través de despidos, detenciones arbitrarias y demás acciones contrarias al ordenamiento democrático, específicamente con la intervención judicial por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), imponiéndole Juntas AD-HOT (Sic) a distintos partidos políticos de izquierda (PPT) y (TUPAMARO), iniciando un proceso de judicialización, como también la negación por parte del CNE de habilitar electoralmente la tarjeta del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y la exclusión del Partido Izquierda Unida (IU) rechazando su legalización electoral”.

Fuerza policial

El caso de Lerín no sería el único en el que las fuerzas policiales estatales son usadas para presionar a militantes del PSUV.

Al alcalde de San Antonio del Táchira, William Gómez, no le permitieron participar en el proceso de primarias de esa organización, y mantenía diferencias con el llamado protector del estado, Freddy Bernal.

La cúpula del PSUV supuestamente lo instó a que renunciara a su cargo, y como este se negó, fue detenido el 8 de octubre por unas horas en un comando de la Guardia Nacional y luego trasladado a San Cristóbal. La detención produjo protestas en San Antonio.

Al rato, Gómez anunció por whatsapp: “Por motivos políticos, debo entregar el cargo de alcalde hoy mismo”.

https://twitter.com/MurilloAnggy1/status/1446459557010608135

Sobre la situación a la que está expuesta la propia militancia del PSUV,  Uzcátegui señala: “La dirección (de la tolda roja) cada día más se aleja de los postulados para los cuales se crearon como partido. Hoy están alejados de sus bases, de su militancia, las agreden y persiguen si asumen una posición distinta a quienes gobiernan”.

El propio Uzcátegui mantiene un proceso judicial abierto y fue señalado por la exalcaldesa del municipio Libertador Érika Farías, de pertenecer a una red de prostitución.

Al interrogarlo sobre la razón del ensañamiento con las disidencias, el viejo roble de izquierda comenta: “Somos un referente ético, una prueba que se puede adversar, tener una posición política siendo honesto, transparente y honrado. Nos separa la frontera ética, de la honradez y la transparencia de estos señores que hoy pretenden erigirse en burgueses revolucionarios”.

“Divide y mantente unido”

Sergio Sánchez es el secretario de organización del Movimiento por la Democracia (MPD), el partido que tiene como líder al encarcelado general Miguel Rodríguez Torres y asevera que a la disidencia «no nos permiten registrarnos como partido”.

Añade que en las elecciones para las gobernaciones “tratamos de inscribir candidatos y nos los sacaron, tratamos de utilizar otras tarjetas y las eliminaron”.

Destaca que este año se ha permitido el registro de una gran cantidad de partidos opositores, pero ninguno de la disidencia de izquierda.

Para argumentar por qué el régimen trata a sus antiguos aliados de peor forma que a sus opositores naturales, Sánchez apela a “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu. Comenta que ese libro señala como estratégico lograr que el adversario se fracture, para que negocie una salida. 

“Mientras te fortaleces a lo interno, divides al adversario. En ese sentido, ellos saben (el régimen) que la oposición no les genera ningún tipo de dificultad, porque hay una pared narrativa”, expone.

Indica además que “el Gobierno conoce muy bien a la oposición, pero la oposición no conoce al chavismo, sus contradicciones, sus anhelos y miedos. Nosotros sí los conocemos. A nosotros no nos van a acusar de antirrevolucionarios, nosotros conocemos las mentiras que hay allí adentro, sabemos cómo se ha desviado eso y podemos señalarlo”.

Otro de los elementos que expone como prueba de la arremetida contra el chavismo disidente es la detención de Rodríguez Torres. Asegura que el general «tiene un liderazgo importante en la Fuerza Armada”.

Dice Sánchez que en el mundo militar se pregona con el ejemplo y el ejemplo a seguir es ser el número 1 de la promoción o director de la Academia Militar (cargo que ocupó Rodríguez Torres). Fue muy cercano a Chávez, llevó la inteligencia por muchos años (director del Sebin entre 2010 y 2104), puso a jefes de guarniciones y ayudó a muchos oficiales”.

Según el dirigente del MPD, el único delito por el que está detenido el alto oficial retirado es por instigación a la rebelión y la única prueba que hay en el expediente es un tuit que emitió en el que señalaba que Maduro era derrotable si había organización. Ese tuit lo habría enviado un oficial de la FAN a otro, pero –paradójicamente- quien lo envió no fue detenido.

Origen de las diferencias

A pesar de los inconvenientes denunciados por las disidencias, el PCV en alianza con la APR anuncia que han postulado aspirantes a las 23 gobernaciones –en La Guaira esperan que se resuelva el impasse con el CNE- 335 candidatos a alcaldes, 152 aspirantes a legisladores regionales por lista y 93 nominales y 1.420 candidatos a concejales por lista y 982 nominales.

“Es decir el PCV, en alianza con la Alternativa Popular Revolucionaria, lleva aspirantes a los cargos de elección popular en todos los espacios en disputa electoral”, declaró Janohi Rosas, secretaria general de la Juventud Comunista de Venezuela y representante del PCV ante el CNE.

La joven dirigente recuerda que su partido tiene 90 años de fundado y que en 1998 se decidió respaldar a Hugo Chávez porque había puntos en común, tales como la necesidad de la recuperación de la industria petrolera, la nacionalización de los sectores económicos estratégicos, el rescate de la tierra en manos de latifundistas y el rescate del salario. Pero sostiene que en esos ámbitos “durante la gestión del presidente Nicolás Maduro se ha tenido un duro revés”.

Considera que en estos momentos hay “un pacto de élites del Gobierno a través del PSUV en una amplia conjunción con la oposición de derecha” y que estarían tratando de abrirle las puertas al Fondo Monetario Internacional y “revertir todos los logros y conquistas establecidos en el proyecto histórico bolivariano”.

Rosas sostiene que El PCV y la APR son «la única referencia popular revolucionaria que participa en las elecciones del 21 de noviembre”.

Janohi Rosas
Foto cortesía de Janohi Rosas

Riesgo potencial

Para el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, en estos momentos, las disidencias del chavismo no significan un riesgo importante para Maduro ni para el PSUV, pero podrían serlo.

“El Gobierno y el PSUV tiene el problema central que la popularidad de Maduro es restringida, que se ha debilitado en el ejercicio del poder de manera significativa y la figura de Chávez sigue siendo popular”, comenta.

Detalla que el recuerdo de la gestión de Chávez es positivo para más del 50% de la población, mientras la evaluación positiva de Maduro está por el orden del 14%.  

“El riesgo que corre siempre la Revolución y Maduro es que eso se convierta en una fuerza alternativa. Que surja una fuerza que eventualmente los desplace, que conecte mejor con el legado de Chávez y que desconecte con Maduro”, indica León.

Sostiene que, en este momento, no existe ningún líder disidente que tenga un nivel de aceptación popular significativo.

“Entonces, hoy no son un peligro, tanto que el gobierno no le teme a excluirlos. No se plantea negociar con ellos, como lo hizo en el pasado, para tratar que se pulvericen”.

Además, acota que el proceso electoral del 21 de noviembre está diseñado para que sea prácticamente imposible que esas fuerzas tengan una representación política importante, ya que es muy complicado el ejercicio del voto cruzado.

Este 21 de noviembre es la fecha pautada para las elecciones y mientras a la manito de la Unidad se le ha dado facilidades para sus postulaciones, como la concesión de varias prórrogas para inscribir sus candidatos, el gallo rojo canta recio en son de protesta.

Para este trabajo se intentó contactar a Manuela Lerín, Eduardo Samán y al diputado del PSUV Saúl Ortega, pero no fue posible obtener sus puntos de vista.