Advierten que el crecimiento económico no reduce la desigualdad en Venezuela

Asdrúbal Oliveros, economista y socio-director de la firma Ecoanalítica, afirmó este 15 de mayo en una entrevista a la cadena Unión Radio que la desigualdad socioeconómica en Venezuela no permitiría ver una mejoría en los ingresos y ahorros de los ciudadanos en el corto plazo, aunque la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indicó este 9 de mayo que el país crecería hasta 4 % en su Producto Interno Bruto (PIB) este 2024.

«Los problemas, más si son estructurales, no se han resuelto. No necesariamente el crecimiento es igual a bienestar», recalcó Oliveros. «Para tu alcanzar el bienestar debes crecer mucho y de forma sostenida (…). El problema con Venezuela es que hoy crece y  mañana no sabes». 

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi 2023), un proyecto de la Universidad Católica Andrés Bello, estimó una desigualdad social de ingresos que se estancó en el país. Al menos 82,8% de los hogares quedó en la categoría de pobres por ingreso —con un ingreso menor al de una canasta básica alimentaria, ubicada en más de 300 dólares estadounidenses— y 51,9% se ubicó en pobreza extrema —con menos de dos dólares diarios de ingresos—. Mientras tanto, menos del 5 % de los hogares encuestados afirmó tenen un ingreso mayor a los 300 dólares mensuales. 

Las tres desigualdades

Oliveros explicó que la distribución de los beneficios del crecimiento económico en el país para este año se debe a tres factores, todos ligados a la desigualdad. Una de ellas son los sectores económicos deprimidos en el país. Advirtió que el sistema agropecuario y sanitario del país ha visto un crecimiento financiero, pero el sistema industrial aún está deprimido. 

«Esto lo llamo un “crecimiento encapsulado”, un crecimiento en pocos sectores. Tú le hablas a alguien del sector con un constructor y ese 4 % no le dirá nada. Lo mismo sucede con alguien en la mecánica», dijo. 

Otro criterio es el geográfico, donde el director de Ecoanalítica explicó que las ciudades donde existan más actividades comerciales y menos vulneración a los derechos humanos y a los servicios básicos experimentarían un bienestar mayor, como la región central del país en comparación al Falcón, Mérida, Trujillo, Amazonas y Sucre. 

El tercer factor es la desigualdad de ingresos entre los venezolanos. «¿Cómo interpreta un pensionado o un empleado público (que tienen un ingreso mensual menor a los 5 dólares) interpreta un crecimiento del 4 %? No sentirá ese bienestar económico», dijo. 

El economista advirtió que, para que el bienestar se perciba en todos los sectores, hace falta que el Estado venezolano mejore sus políticas tributarias y de seguridad salarial y de las prestaciones sociales.

Aunque el gobierno de Nicolás Maduro aprobó una ley que obliga a las empresas a pagar un impuesto para aumentar las pensiones a todos los venezolanos, el impacto positivo o negativo a la economía del país aún es incierta, aunque los expertos en economía ven un panorama negativo debido a la poca transparencia en los mecanismos de control y fiscalización expuestas en la nueva ley. 

TelegramWhatsAppFacebookX

Asdrúbal Oliveros, economista y socio-director de la firma Ecoanalítica, afirmó este 15 de mayo en una entrevista a la cadena Unión Radio que la desigualdad socioeconómica en Venezuela no permitiría ver una mejoría en los ingresos y ahorros de los ciudadanos en el corto plazo, aunque la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indicó este 9 de mayo que el país crecería hasta 4 % en su Producto Interno Bruto (PIB) este 2024.

«Los problemas, más si son estructurales, no se han resuelto. No necesariamente el crecimiento es igual a bienestar», recalcó Oliveros. «Para tu alcanzar el bienestar debes crecer mucho y de forma sostenida (…). El problema con Venezuela es que hoy crece y  mañana no sabes». 

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi 2023), un proyecto de la Universidad Católica Andrés Bello, estimó una desigualdad social de ingresos que se estancó en el país. Al menos 82,8% de los hogares quedó en la categoría de pobres por ingreso —con un ingreso menor al de una canasta básica alimentaria, ubicada en más de 300 dólares estadounidenses— y 51,9% se ubicó en pobreza extrema —con menos de dos dólares diarios de ingresos—. Mientras tanto, menos del 5 % de los hogares encuestados afirmó tenen un ingreso mayor a los 300 dólares mensuales. 

Las tres desigualdades

Oliveros explicó que la distribución de los beneficios del crecimiento económico en el país para este año se debe a tres factores, todos ligados a la desigualdad. Una de ellas son los sectores económicos deprimidos en el país. Advirtió que el sistema agropecuario y sanitario del país ha visto un crecimiento financiero, pero el sistema industrial aún está deprimido. 

«Esto lo llamo un “crecimiento encapsulado”, un crecimiento en pocos sectores. Tú le hablas a alguien del sector con un constructor y ese 4 % no le dirá nada. Lo mismo sucede con alguien en la mecánica», dijo. 

Otro criterio es el geográfico, donde el director de Ecoanalítica explicó que las ciudades donde existan más actividades comerciales y menos vulneración a los derechos humanos y a los servicios básicos experimentarían un bienestar mayor, como la región central del país en comparación al Falcón, Mérida, Trujillo, Amazonas y Sucre. 

El tercer factor es la desigualdad de ingresos entre los venezolanos. «¿Cómo interpreta un pensionado o un empleado público (que tienen un ingreso mensual menor a los 5 dólares) interpreta un crecimiento del 4 %? No sentirá ese bienestar económico», dijo. 

El economista advirtió que, para que el bienestar se perciba en todos los sectores, hace falta que el Estado venezolano mejore sus políticas tributarias y de seguridad salarial y de las prestaciones sociales.

Aunque el gobierno de Nicolás Maduro aprobó una ley que obliga a las empresas a pagar un impuesto para aumentar las pensiones a todos los venezolanos, el impacto positivo o negativo a la economía del país aún es incierta, aunque los expertos en economía ven un panorama negativo debido a la poca transparencia en los mecanismos de control y fiscalización expuestas en la nueva ley. 

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.