Una transición política en Venezuela necesita la participación de las mujeres. De esto va la propuesta presentada por las organizaciones Laboratorio de Paz y Nosotras por Todas, titulada “La democracia es con nosotras: 5 principios para la transición venezolana”, a propósito del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo de cada año.
Esta propuesta parte de una premisa fundamental: “Las transiciones democráticas no ocurren de manera espontánea, sino que requieren reglas claras, participación ciudadana y garantías institucionales”.
En ese sentido, ambas organizaciones recuerdan que el derecho internacional establece que “no puede existir democracia plena sin la participación igualitaria de las mujeres en la vida pública y política”.
A continuación, se presentan los cinco principios que deben cumplirse para garantizar la participación de las mujeres en una transición en Venezuela:
Igualdad legal
Garantizar en la Constitución y en las leyes la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, la paridad en los poderes públicos y mecanismos efectivos contra la discriminación.
Paridad electoral
Establecer reglas claras que aseguren la participación equitativa en procesos electorales, incluyendo listas paritarias, alternancia en posiciones elegibles y supervisión independiente.
Protección contra la violencia política
Reconocer y sancionar la violencia política contra las mujeres, mediante mecanismos de denuncia, protección efectiva y políticas de cero impunidad.
Igualdad en el hogar para participar
Promover condiciones sociales y legales que permitan a las mujeres participar en la vida pública en igualdad de condiciones, incluyendo corresponsabilidad en el cuidado y eliminación de desigualdades en la vida familiar.
Participación en negociaciones de transición
Garantizar la presencia paritaria de mujeres en procesos de negociación política, reforma institucional y mecanismos de transición democrática.
“La participación de las mujeres fortalece los procesos de paz”
Laboratorio de Paz y Nosotras por Todas sostienen que los principios propuestos no constituyen únicamente una agenda sectorial, sino condiciones necesarias para la construcción de una democracia inclusiva y sostenible.
“El derecho internacional ha demostrado que la participación de las mujeres fortalece los procesos de paz, mejora la calidad de las decisiones públicas y aumenta las probabilidades de que las transiciones democráticas sean duraderas”, señala el documento.
Esta propuesta, según señalan las organizaciones, tiene el objetivo de contribuir a poner la igualdad y la participación en el centro del debate sobre el futuro democrático del país, al considerarlo como algo fundamental. Esto debe hacerse desde una perspectiva de derechos humanos, recordando que la democracia “no solo se construye en las instituciones políticas, sino también en la vida cotidiana y en la igualdad real entre hombres y mujeres”.
Subrepresentación política
A pesar de que la normativa venezolana ha intentado aplicar reglamentos de paridad de género, la realidad en los cargos de elección popular muestra una subrepresentación persistente.
Por ejemplo, para las elecciones regionales de 2025, de acuerdo con Transparencia Venezuela, fueron inscritos 129 candidatos a las 24 gobernaciones de estado, pero solo 24 mujeres compitieron (19%). El resultado final fue que apenas cinco mujeres obtuvieron el cargo de gobernadoras, lo que representa menos de la cuarta parte.
En aquellos comicios también se incluyó la votación por la Asamblea Nacional. Transparencia Venezuela señaló en su informe “La paridad de género se queda en el papel” que siete de 11 listas nacionales presentadas por partidos o alianzas políticas ubicaron a más del 60% de sus candidatas mujeres en la segunda mitad de las listas, disminuyendo grandemente sus posibilidades de ser electas. Además, en varias de las listas regionales las mujeres candidatas fueron ubicadas en los últimos lugares de la oferta electoral.
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