La Conversa con la Luz | Las banderas rojas que generan dudas sobre el diálogo  

Escepticismo es la primera palabra que le viene a la mente al especialista en estrategia electoral y comunicación política, Edgard Gutierréz, cuando se refiere a la recién instalada mesa de diálogo por el gobierno interino de Delcy Rodríguez y la oposición que lidera la presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera.

Gutierréz y el exdirector del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), Benigno Alarcón, fueron los invitados este domingo 9 de agosto en la edición de La Conversa con la Luz, donde estuvieron Ronna Rísquez, directora de la Alianza Rebelde Investiga (ARI); César Batiz, director de El Pitazo; Luis Blanco, director de Runrunes y Luzmely Reyes, directora de Efecto Cocuyo. 

Ambos analistas advirtieron a la alianza conformada por Runrunes, El Pitazo, Tal Cual y Efecto Cocuyo sobre algunas banderas rojas o señales negativas que levantan suspicacia sobre los resultados de las conversaciones:

-No se sabe qué es: “Soy escéptico y cauteloso al respecto porque han sido demasiados fracasos, no me gusta llamarla una negociación, en realidad no sabemos qué es, tal vez sea simplemente una simulación”, dijo Gutiérrez. Agregó que pese a todos los pasos en falso que se han dado en el inicio de conversaciones, todavía se puede albergar esperanza en una reconstrucción del país, si se asume una agenda apropiada. Alarcón recordó que previo a esta han habido siete mesas de negociación formales y 18 en total enumerando todos los encuentros entre gobierno y oposición. 

Ausencia de Maria Corína Machado: Para Alarcón, las condiciones iniciales del diálogo no auguran un resultado fructífero. “No puedes dejar por fuera de las conversaciones a quienes les toca instaurar un nuevo gobierno, la oposición no puede estar representada por un solo un sector, no es que uno sea negativo, pero tampoco ingenuamente optimista”, enfatizó el analista. Gutiérrez expuso que hubo un acuerdo en Panamá que no se respetó y se siguió por otra línea con actores diferentes. “Aquí todo el mundo sabe que la mayoría de los diputados de oposición electos en 2015 no quisieron continuar con esa iniciativa de permanecer con ese calificativo”, sentenció Gutiérrez. Para el estratega electoral es fundamental la presencia en Venezuela de la líder opositora, María Corina Machado. “Yo no creo que si ella regresa la vayan a meter presa, eso sería el peor error que pudiera cometer el chavismo. La oposición tiene que organizarse, propulsar lo que ya comenzó en enero, impulsar un cambio a través del ejercicio de los derechos políticos”, dijo Gutiérrez.

El rol de mediador invisible de Estados Unidos: A juicio de Alarcón, hubiese generado mayor confianza en las primeras de cambio, la iniciativa de un rol de mediador visible de Estados Unidos. “Porque si esto se queda meramente como una negociación entre venezolanos, está condenado al fracaso, como lo estuvieron las 17 anteriores”, dijo Alarcón. El docente universitario añadió que de llegar a un acuerdo será por coerción de la administración que dirige el presidente Donald Trump. “Si esto se maneja con las mismas reglas del pasado, no va a llegar a ningún lado”, sostuvo Alarcón, quien agregó que ambas partes están sentadas en la mesa porque el gobierno de Estados Unidos así lo desea. 

Escogencia de sitio para el diálogo: Alarcón calificó como parcializada la selección de La Carlota como epicentro para iniciar las conversaciones. Recordó que esta es una base aérea militar donde opera un cuerpo armado y que el hecho de haber pasado al Hotel Meliá en Caracas tampoco garantiza la transparencia del proceso. 

Bloqueo a la prensa: Para Alarcón otra señal negativa es la opacidad comunicacional en torno al diálogo iniciado la semana pasada. Batiz añadió que las comunicaciones, incluyendo las de Dinorah Figuera, las maneja el régimen chavista. “Una mesa que ya nace vulnerada por el retraso y la ausencia de los actores principales de la oposición, se vulnera más si opera a la sombra”, indicó el docente universitario.

La prioridad no puede ser solo lo económico: Para Gutiérrez no basta con levantar sanciones, dar luz verde a algunas licencias en materia energética y ayudar a las víctimas del doble terremoto el pasado 24 de junio. “Eso es bueno, pero no resuelve la tragedia previa al doblete sísmico. Señales buenas serían; la reorganización del Estado, el nombramiento de autoridades del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y Consejo Nacional Electoral (CNE) y el diseño de un cronograma electoral”, indicó. El especialista en materia electoral calificó de errada la estrategia estadounidense de comenzar el proceso de tres fases por la recuperación económica y dejar el restablecimiento de la democracia de último. Alarcón coincidió y dijo que el mito de producirse una guerra civil si el país pasaba a ser liderado por la líder opositora María Corina Machado o el excandidato presidencial, Edmundo González Urrutia, es descabellado. “Los tiempos de la polarización quedaron atrás, creo que la mayoría de la población opositora puede convivir con la minoría chavista, lo que es difícil es la reconciliación del pueblo con la élite gobernante que ha atropellado y violado derechos humanos”, indicó Alarcón.

Un diálogo asimétrico: Para Alarcón lo único que otorga cierto balance a este diálogo y lo hace diferente a los anteriores, es la tutela que ejerce Estados Unidos sobre el gobierno chavista. El  exdirector del Centro de Estudios Políticos de la Ucab expresó que pese a que el gobierno estadounidense se siente cómodo negociando con Delcy Rodríguez, democratizar es la única manera de darle sustentabilidad al supuesto proceso que inició el 3 de enero con la captura de Nicolas Maduro y Cilia Flores.  “La única negociación que más o menos funcionó fue la que comenzó en 2002 y terminó en 2003 con la realización de un referendo revocatorio, todo lo demás es cuento. Yo pienso que esto debería tener un acuerdo en noviembre antes de las elecciones de medio término en Estados Unidos”, indicó Gutiérrez. “Pase lo que pase, la presencia de Estados Unidos en Venezuela seguirá siendo de tutelaje con este gobierno o con otro, hubo un cambio en torno a la soberanía de este país a partir del 3 de enero y cualquier cosa que salga mal en esas conversaciones va a pasar por el despacho de la Casa Blanca, especialmente si pisotean los intereses de los Estados Unidos”, añadió el experto en materia electoral.  

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

Para los analistas políticos Benigno Alarcón y Edgard Gutierréz la ausencia visible de Estados Unidos como mediador, la falta de un representante del sector que lidera María Corina Machado, y además la opacidad con la que se ha manejado el proceso, podrían augurar a la mesa de conversaciones recién instalada entre gobierno y oposición, un resultado similar al de las 17 anteriores
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redacción runrunes
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Escepticismo es la primera palabra que le viene a la mente al especialista en estrategia electoral y comunicación política, Edgard Gutierréz, cuando se refiere a la recién instalada mesa de diálogo por el gobierno interino de Delcy Rodríguez y la oposición que lidera la presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera.

Gutierréz y el exdirector del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), Benigno Alarcón, fueron los invitados este domingo 9 de agosto en la edición de La Conversa con la Luz, donde estuvieron Ronna Rísquez, directora de la Alianza Rebelde Investiga (ARI); César Batiz, director de El Pitazo; Luis Blanco, director de Runrunes y Luzmely Reyes, directora de Efecto Cocuyo. 

Ambos analistas advirtieron a la alianza conformada por Runrunes, El Pitazo, Tal Cual y Efecto Cocuyo sobre algunas banderas rojas o señales negativas que levantan suspicacia sobre los resultados de las conversaciones:

-No se sabe qué es: “Soy escéptico y cauteloso al respecto porque han sido demasiados fracasos, no me gusta llamarla una negociación, en realidad no sabemos qué es, tal vez sea simplemente una simulación”, dijo Gutiérrez. Agregó que pese a todos los pasos en falso que se han dado en el inicio de conversaciones, todavía se puede albergar esperanza en una reconstrucción del país, si se asume una agenda apropiada. Alarcón recordó que previo a esta han habido siete mesas de negociación formales y 18 en total enumerando todos los encuentros entre gobierno y oposición. 

Ausencia de Maria Corína Machado: Para Alarcón, las condiciones iniciales del diálogo no auguran un resultado fructífero. “No puedes dejar por fuera de las conversaciones a quienes les toca instaurar un nuevo gobierno, la oposición no puede estar representada por un solo un sector, no es que uno sea negativo, pero tampoco ingenuamente optimista”, enfatizó el analista. Gutiérrez expuso que hubo un acuerdo en Panamá que no se respetó y se siguió por otra línea con actores diferentes. “Aquí todo el mundo sabe que la mayoría de los diputados de oposición electos en 2015 no quisieron continuar con esa iniciativa de permanecer con ese calificativo”, sentenció Gutiérrez. Para el estratega electoral es fundamental la presencia en Venezuela de la líder opositora, María Corina Machado. “Yo no creo que si ella regresa la vayan a meter presa, eso sería el peor error que pudiera cometer el chavismo. La oposición tiene que organizarse, propulsar lo que ya comenzó en enero, impulsar un cambio a través del ejercicio de los derechos políticos”, dijo Gutiérrez.

El rol de mediador invisible de Estados Unidos: A juicio de Alarcón, hubiese generado mayor confianza en las primeras de cambio, la iniciativa de un rol de mediador visible de Estados Unidos. “Porque si esto se queda meramente como una negociación entre venezolanos, está condenado al fracaso, como lo estuvieron las 17 anteriores”, dijo Alarcón. El docente universitario añadió que de llegar a un acuerdo será por coerción de la administración que dirige el presidente Donald Trump. “Si esto se maneja con las mismas reglas del pasado, no va a llegar a ningún lado”, sostuvo Alarcón, quien agregó que ambas partes están sentadas en la mesa porque el gobierno de Estados Unidos así lo desea. 

Escogencia de sitio para el diálogo: Alarcón calificó como parcializada la selección de La Carlota como epicentro para iniciar las conversaciones. Recordó que esta es una base aérea militar donde opera un cuerpo armado y que el hecho de haber pasado al Hotel Meliá en Caracas tampoco garantiza la transparencia del proceso. 

Bloqueo a la prensa: Para Alarcón otra señal negativa es la opacidad comunicacional en torno al diálogo iniciado la semana pasada. Batiz añadió que las comunicaciones, incluyendo las de Dinorah Figuera, las maneja el régimen chavista. “Una mesa que ya nace vulnerada por el retraso y la ausencia de los actores principales de la oposición, se vulnera más si opera a la sombra”, indicó el docente universitario.

La prioridad no puede ser solo lo económico: Para Gutiérrez no basta con levantar sanciones, dar luz verde a algunas licencias en materia energética y ayudar a las víctimas del doble terremoto el pasado 24 de junio. “Eso es bueno, pero no resuelve la tragedia previa al doblete sísmico. Señales buenas serían; la reorganización del Estado, el nombramiento de autoridades del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y Consejo Nacional Electoral (CNE) y el diseño de un cronograma electoral”, indicó. El especialista en materia electoral calificó de errada la estrategia estadounidense de comenzar el proceso de tres fases por la recuperación económica y dejar el restablecimiento de la democracia de último. Alarcón coincidió y dijo que el mito de producirse una guerra civil si el país pasaba a ser liderado por la líder opositora María Corina Machado o el excandidato presidencial, Edmundo González Urrutia, es descabellado. “Los tiempos de la polarización quedaron atrás, creo que la mayoría de la población opositora puede convivir con la minoría chavista, lo que es difícil es la reconciliación del pueblo con la élite gobernante que ha atropellado y violado derechos humanos”, indicó Alarcón.

Un diálogo asimétrico: Para Alarcón lo único que otorga cierto balance a este diálogo y lo hace diferente a los anteriores, es la tutela que ejerce Estados Unidos sobre el gobierno chavista. El  exdirector del Centro de Estudios Políticos de la Ucab expresó que pese a que el gobierno estadounidense se siente cómodo negociando con Delcy Rodríguez, democratizar es la única manera de darle sustentabilidad al supuesto proceso que inició el 3 de enero con la captura de Nicolas Maduro y Cilia Flores.  “La única negociación que más o menos funcionó fue la que comenzó en 2002 y terminó en 2003 con la realización de un referendo revocatorio, todo lo demás es cuento. Yo pienso que esto debería tener un acuerdo en noviembre antes de las elecciones de medio término en Estados Unidos”, indicó Gutiérrez. “Pase lo que pase, la presencia de Estados Unidos en Venezuela seguirá siendo de tutelaje con este gobierno o con otro, hubo un cambio en torno a la soberanía de este país a partir del 3 de enero y cualquier cosa que salga mal en esas conversaciones va a pasar por el despacho de la Casa Blanca, especialmente si pisotean los intereses de los Estados Unidos”, añadió el experto en materia electoral.  

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

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