Luis Quintero Duno se llama el arquitecto que rediseñó el antiguo mercado de Pueblo Nuevo de Paraguaná, incorporando un importante auditorio en su patio. Carlos Andrés Pérez, Aldo Cermeño y Lesme Pérez fueron las autoridades que inauguraron el recinto remodelado en 1991. Yoleida de Hernández fue su primera directora en 1992 y Giovanny Gómez quien lo hizo sede del Instituto de Cultural del Municipio Falcón en 2002.
Otros nombres, puntuales, tienen quienes lo destruyeron e hicieron casa de partido entre 2006 y 2021. En 2015 fue desplazado el techo del auditorio, lo que determinó la destrucción del recubrimiento de madera de sus paredes acabando con la acústica. Al amplio registro fotográfico de la progresiva ruina me remito.
Mediante diversas acciones se expulsó entre 2006 y 2007 del Complejo Cultural Josefa Camejo a la Fundación Cultural Josefa Camejo, la Asociación Civil Complejo Cultural Josefa Camejo, Zandantes de Paraguaná, Kirov Danza, el Taller Permanente de Teatro, la Sala de Videos Carlos Luis Fortique y al Grupo Tiquiba.
Solo una voz, alta y digna, se levantó en defensa del trabajo que esos y otros colectivos desarrollaban desde 1985: el poeta Guillermo De León Calles solicitó en 2007 a las autoridades municipales respeto y sensibilidad, en un programa de televisión conducido por Epifanio Petit y Martin Hurtado. Allí una vez más ratificada su estatura de poeta y hombre de la cultura.
En 2015 el Grupo Tiquiba lideró la recogida de más de 200 firmas de la comunidad que exigieron se devolviera a su primigenio estado a la que un día se llamó “La Casa de todos”, “La casa orgullo de Pueblo Nuevo” o “La embajada cultural de Paraguaná”.
Dos gestos definen, para mí, la dignidad del artista y del intelectual. Uno, el discurso dado por Miguel de Unamuno en 1936 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, criticando la violencia y la falta de argumentos de los militares sublevados. Símbolo de su oposición al autoritarismo es la frase que se le atribuye: “Venceréis, pero no convenceréis”. El otro: la renuncia que hiciera Octavio Paz al cargo de embajador de México en la India ante la represión contra los estudiantes cometida por el gobierno de Díaz Ordaz en 1968. Un poeta como él no podía representar a un gobierno asesino. El riesgo que supone enfrentar el poder signa ambas intervenciones.
Nosotros apostamos a que después de las elecciones municipales de fin de mes la historia no se repita. Creemos que el Complejo Cultural Josefa Camejo debe ser “La Casa de todos” y el espacio de proyección de cultura, arte, historia, literatura, danza. Con los legados de amplitud que designan los nombres de sus salones: José Ignacio Cabrujas, Ciro Elvin Trejo, Jesús Manaure, Otoniel Salas, Eloísa Colman, Juan C. Esteves.
Ese hermoso lugar recuperado en 2022 no puede volver a caer en la desidia y la destrucción.
Invitamos entonces a los artistas de Paraguaná: pintores, poetas, narradores, cronistas, cantores… que volvieron entre 2022 y 2025 a ser parte del Complejo Cultural Josefa Camejo, a defenderlo y apoyarlo, a solicitar ante las nuevas autoridades la continuidad de programas y proyectos. Eso esperamos del Grupo Bariquía, de Juna Colina, José Roa, Jesús David Aular, Mercedes García, Jorge Gómez, Argenis Aranguren, Orlando Salero, José Barroso, Ángel Ventura, Gilmer Contín, Rómulo Peña, Cándido Borges, Glen Amaya, Miriam Mejías, Leonel Vera, Darwin Romero, Luis Colina (Wiche), Jesús Reyes, Víctor Pelayo y Juan Carlos Primera, entre muchos otros que volvieron a ser recibidos con la calidez y la hermandad de siempre.
Ser luz como Guillermo De León Calles, ser valentía como Miguel de Unamuno, ser palabra de amplitud y trascendencia como Octavio Paz. Ética y estética. Dignificar el hacer con el compromiso por la belleza. No menos podemos esperar.
Isaac López | @YsaacLpez
11 de julio de 2025.
Isaac López es profesor de Universidad de Los Andes. Mérida.
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