La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ordenó este jueves 17 de septiembre el restablecimiento del acceso a varios portales informativos nacionales e internacionales que permanecían bloqueados en Venezuela desde hace años. El anuncio oficial llegó después de que el Programa para la Paz y la Convivencia Democrática recomendara un día antes a la presidenta encargada con el aval de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, eliminar las restricciones contra los dominios de medios de comunicación.

Conatel informó que las empresas proveedoras de servicios de Internet que operan en Venezuela recibieron una “notificación técnica” para habilitar los dominios de varios portales informativos. El organismo no publicó en su comunicado la lista de medios beneficiados.
“A partir de esta fecha, las empresas proveedoras de servicios de Internet (PSI) que operan en el territorio nacional han recibido la notificación técnica para la habilitación en sus infraestructuras del dominio de varios portales informativos”, señaló el ente.
El bloqueo de medios digitales y otras plataformas se convirtió en una práctica sistemática para restringir el acceso a información en Venezuela. A principios de septiembre de 2026, Ve sin Filtro registraba que más de 200 dominios de internet permanecían bloqueados, pese a la promesa por parte del gobierno de Estados Unidos de consolidar un proceso de estabilización institucional que abra la puerta a una democratización.
VeSinFiltro expuso que de los 202 sitios bloqueados para la fecha, 92 eran de noticias y 65 de medios de comunicación, además de páginas de organizaciones de derechos humanos. De acuerdo con la organización, las operadoras de internet emplean técnicas de censura sobre DNS, HTTP/HTTPS e IP para impedir el acceso, “y las restricciones varían según el proveedor”.
Podían desbloquear, pero no había voluntad
El anuncio de este jueves tampoco significa el fin del bloqueo digital. Ve Sin Filtro verificó hasta la media mañana del 17 de septiembre el desbloqueo de al menos 14 dominios desbloqueados distintos proveedores de Internet. Entre los portales identificados se encuentran Alberto News, Caraota Digital, Crónica Uno, EFE Noticias, Efecto Cocuyo, El Estímulo, El Pitazo, Monitoreamos, Revista Semana y nuestro sitio web, Runrun.es, que permanecía bloqueado desde 2020. Algunos portales recuperaron el acceso en varios proveedores, mientras que otros todavía presentaban restricciones en determinadas redes tras el anuncio de Conatel.
Andrés Azpúrua, director de Ve Sin Filtro y Conexión Segura, cuestionó que el levantamiento sea presentado como una apertura general.
“Conatel confirma su rol como el censor de #internetVE, dejando claro que tanto Maduro como Delcy Rodriguez siempre pudieron quitar los bloqueos cuando quisieran. A pesar de todo, sólo han levantado una lista pequeña de bloqueos”, afirmó en X.
En una actualización posterior, VE Sin Filtro informó que medios que llevaban años bloqueados habían quedado accesibles en los principales proveedores de Internet. La organización, sin embargo, advirtió que la censura digital continúa afectando a otros medios, organizaciones no gubernamentales, iniciativas políticas, servicios VPN y herramientas de comunicación.
Por su parte, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) exigió que el levantamiento alcance al 100 % de los medios y organizaciones afectados y que sea efectivo en todos los proveedores. El SNTP también reclamó que Conatel publique la lista completa de medios y dominios cuya habilitación notificó a las operadoras, de manera que el alcance de la medida pueda ser comprobado.
La organización sostuvo que algunos de los portales desbloqueados estuvieron restringidos durante años sin que se conocieran públicamente actos administrativos, procedimientos, fundamentos legales o explicaciones que justificaran las medidas.
Más de una década de bloqueos
Las primeras restricciones formales en el ámbito digital en Venezuela se ampararon bajo la reforma de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, también conocida como Ley Resorte, norma venezolana que entró en vigencia el 7 de diciembre de 2004 y fue reformada desde 2010 para incluir a las plataformas digitales y regular la difusión y recepción de mensajes en los medios. Los primeros bloqueos sistemáticos apuntaron a sitios web que publicaban cotizaciones del mercado paralelo de divisas (como DolarToday) y páginas de juegos de azar.
Las restricciones al acceso a contenidos informativos en Internet en Venezuela tienen antecedentes documentados desde 2014. Freedom House registró que para mediados de ese año Conatel había ordenado el bloqueo de unos 400 sitios y portales que contenían información económica y política. La organización señaló entonces que las medidas eran ejecutadas de manera discrecional y sin procedimientos legales.
Durante las masivas protestas antigubernamentales de 2014, la censura en internet escaló. Las ONG registran este año como el inicio de los bloqueos masivos contra canales informativos por internet que transmitían las manifestaciones en vivo (como NTN24) y plataformas de imágenes (como Zello y el alojamiento de fotos de Twitter). Espacio Público registró posteriormente el bloqueo del portal argentino Infobae, ocurrido en octubre de 2014.
Las restricciones pasaron de ser intermitentes a permanentes. Durante las protestas de 2017 y la crisis institucional de 2019, se registraron eventos masivos de bloqueos de tipo “táctico” o temporales en plataformas de redes sociales en momentos de discursos de la oposición o eventos de alto impacto político.
En 2020, en un contexto marcado por el confinamiento de la COVID-19 , los bloqueos digitales apuntaron a frenar las iniciativas humanitarias y políticas del gobierno interino de Juan Guaidó. Así, se llegaron a bloquear plataformas de asistencias como el portal voactive.com, una herramienta para que los médicos recibieran bonos económicos. Y los medios de comunicación tampoco escaparon de esta muralla digital para propiciar el silencio. Fue en ese año cuando Runrun.es fue bloqueado, así como también AlbertoNews, y se mantuvieron las restricciones crónicas contra El Pitazo y Efecto Cocuyo.
Los esfuerzos estatales en 2021 se orientaron a silenciar la cobertura periodística de las elecciones regionales de Venezuela y a restringir portales de la sociedad civil organizada. Sitios de la organización civil Súmate y organizaciones de DD.HH. que hacían veeduría de las condiciones electorales, fueron bloqueados y también se fueron acentuando las “caídas tácticas y microbloqueos” aplicados temporalmente a servicios de YouTube y portales de retransmisión (streamings) durante ruedas de prensa o discursos emitidos en vivo por líderes de la oposición.
Durante 2022, IPYS y VE sin Filtro reportaron una expansión masiva de la técnica de “bloqueo HTTPS/TLS“. A diferencia del bloqueo DNS (fácilmente evadible cambiando los servidores DNS en la computadora o teléfono móvil), los bloqueos HTTPS forzaron al uso obligatorio de herramientas de elusión avanzadas (VPN).
2023 fue el año de las primarias opositoras y la maquinaria de censura digital se activó para aislar tecnológicamente el proceso electoral ciudadano que consolidó el liderazgo de María Corina Machado. El sitio web oficial habilitado por la Comisión Nacional de Primarias para que los ciudadanos consultaran sus centros electorales (buscadorprimarias2023.com) fue bloqueado masivamente por CANTV, Movistar, Digitel e Inter menos de 48 horas después de su lanzamiento. Además, diversos dominios de iniciativas independientes de recolección de datos en tiempo real fueron neutralizados mediante ataques e interceptaciones de tráfico.
Los mecanismos de censura digital se fueron sofisticando con cada nuevo momento de alta tensión político. 2024 fue el año de unas elecciones presidenciales cuestionadas, de la mayor represión en la historia contemporánea del país, pero también, el más restrictivo de la historia digital de Venezuela. VE sin Filtro documentó el bloqueo de al menos 79 portales independientes de internet. El régimen abandonó el bloqueo quirúrgico de páginas informativas pequeñas para censurar directamente plataformas mundiales de comunicación masiva, en un esfuerzo por contener la indignación civil tras el cuestionado anuncio oficial de los resultados electorales del 28 de julio
En el marco del contexto pre y poselectoral, medios como The Wall Street Journal fueron perjudicados en este contexto y, recién celebrados los comicios, fueron bloqueados con múltiples técnicas al menos tres dominios web en los que la campaña de Edmundo Gonzalez publicó las actas de sus testigos y los resultados desagregados por mesa de votación.
El 8 de agosto de 2024, tras declaraciones de Nicolás Maduro acusando a la plataforma de promover un “golpe de Estado”, se implementó un bloqueo de tipo DNS e IP sobre la red social X por un periodo inicialmente anunciado de 10 días, que terminó extendiéndose por más de año y medio. Otro bloqueo que terminó sorprendiendo al mundo en medio de esta escalada censora fue el de TikTok, que se ejecutó en dos fases muy claras y vinculadas directamente a la narrativa del gobierno: el táctico, que ocurrió en la primera quincena de agosto de 2024, casi en simultáneo con la suspensión de la red social X (Twitter), y tras las masivas protestas por los resultados de las elecciones presidenciales y se produjo luego de que Maduro los acusara públicamente de ser un instrumento para difundir el “odio”, y promover el “fascismo”.
Tras un periodo de bloqueos intermitentes, a mediados de noviembre de 2024, el gobierno venezolano reactivó una fuerte ofensiva legal y técnica contra la plataforma: En esta ocasión, el argumento político se desplazó hacia la seguridad de los menores de edad. El gobierno responsabilizó directamente a TikTok por la intoxicación y hospitalización de decenas de estudiantes en colegios venezolanos debido a retos virales (como el “Chroming”). Maduro llegó a dar un ultimátum de 72 horas a los representantes de la plataforma en la región para que retiraran esos contenidos de Venezuela, amenazando con un bloqueo total y definitivo si no cumplían.
La censura digital del chavismo también se materializó en 2024 con el bloqueo de aplicaciones de mensajería cifrada segura como Signal, así como restrigiendo el acceso a sitios verificación de datos, como Cazadores de Fake News y EsPaja, por desmentir narrativas de desinformación institucional. Se registraron también bloqueos de más corta duración contra Reddit, (que ofrece espacios de discusión y para compartir noticias autogestionadas por una variedad de comunidades y nichos); Microsoft Teams, utilizada por empresas, ONGs y otras organizaciones y AWS CloudFront, un servicio de Red de Distribución de Contenido (CDN) cuyo bloqueo por espacio de varios días afectó a decenas de sitios web de información, servicios y entrenimiento.
Asimismo, para asfixiar el acceso alternativo, el Estado bloqueó los dominios y servidores de herramientas esenciales de privacidad y elusión como Psiphon, Proton VPN, TunnelBear y la red Tor.
Bloqueo que indujo a cambios para no desaparecer
El bloqueo de acceso a Runrun.es en mayo de 2020 coincidió con un período de publicación de investigaciones de alto impacto y coberturas críticas sobre la gestión pública y la crisis de la COVID-19 en Venezuela. El bloqueo se amplió en julio de 2024, en el marco del contexto de la conflictividad política por las elecciones presidenciales. Además de este bloqueo masivo por parte de las operadoras, el medio también había sufrido ataques informáticos, como un ciberataque registrado el sábado 11 de diciembre de 2021 que afectó temporalmente su operatividad.
Para un medio digital como Runrun.es, mantenerse bloqueado durante más de un lustro no solo supone perder alcance y capacidad de llegar a sus audiencias. También obliga a desplegar esfuerzos tecnológicos y de educación de los lectores que, para equipos pequeños y con recursos limitados, representan una tarea gigante.
“Nosotros nos vimos obligados a crear un dominio alternativo que no estuviese bloqueado, a desviar el tráfico a ese dominio para reducir la desconexión. Pero la pérdida de audiencia dentro del país, dentro de nuestro público natural fue importante”, explica Luis Ernesto Blanco, director editorial de Runrun.es.
El impacto también alcanzó la sostenibilidad del medio. “Eso supone también un impacto en los ingresos de publicidad programática que es inestimable como consecuencia de esa caída de tráfico”, señala Blanco.
Frente al bloqueo, Runrun.es también tuvo que diversificar sus vías de distribución. “En medio de eso nos obligamos a diversificar nuestros canales, a impulsar nuestros contenidos por redes sociales y a promover con otros medios bloqueados, alianzas de difusión que permitieran que contenidos útiles para la opinión pública venezolana no quedaran sepultados bajo los escombros de la censura”, relata.
La libertad de expresión no puede ser a medias
El SNTP consideró que el desbloqueo de medios representa un avance en la restitución de garantías para la libertad de expresión, pero exigió que el proceso sea completo y verificable. También, reclamó la libertad de seis periodistas y trabajadores de la prensa que continúan judicializados y la derogación de disposiciones de la Ley contra el Odio, que mantienen sanciones administrativas y restricciones contra medios digitales.
Otra exigencia del gremio periodístico es la renovación de concesiones de radio pendientes. El sindicato señala que esa situación afecta a cerca de 70 % de las emisoras del país y mantiene a más de 800 radios en incertidumbre jurídica.
Por su parte, la presidenta de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, Sofía Macher, advirtió en su discurso este mismo 17 de septiembre ante la ONU que el desbloqueo de algunos portales no representa el levantamiento total de las restricciones.
“No ha completado el total de las líneas que deberían haber sido abiertas”, afirmó Macher. La representante de la Misión señaló además que las restricciones digitales persisten y vinculó cualquier avance en materia de libertad de prensa con la revisión de las normas que afectan las libertades de opinión y expresión. Según Macher, “casi 14 leyes o más” afectan directamente esas libertades y más de 37 periodistas han sido detenidos en Venezuela, en su mayoría durante períodos cortos.
Misión ONU advirtió que desbloqueo de algunos medios no significa el fin de las restricciones en Venezuela
— NotiExpresColor (@NotiExpressColo) September 17, 2026
La presidenta de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, Sofía Macher, advirtió este jueves que el reciente desbloqueo de… pic.twitter.com/VbPnFoBHJ3
El levantamiento parcial de los bloqueos ocurre, además, en vísperas del segundo ciclo presencial del proceso de diálogo en el que se han incorporado asuntos relacionados con la libertad de expresión. Doce años después de los primeros bloqueos digitales documentados bajo órdenes de Conatel, el organismo vuelve a mostrar que las restricciones sobre los medios pueden ser modificadas desde la propia estructura estatal que las ha administrado. Algunos portales comenzaron a recuperar el acceso, pero el marco que levanta muros digitales, permanece.
Ahora, el desafío para los medios bloqueados durante años es recuperar a una audiencia que durante años encontró obstáculos para acceder directamente al medio.
“Nos toca ahora aprovechar esta situación, que no hay garantías de que sea perdurable, en restablecer la relación con nuestro público para que muchos que ni siquiera lo conocen, neveguen nuestras páginas y recorran la historia que hemos narrado durante los últimos 16 años”, afirma Luis Ernesto Blanco, director editorial de Runrun.es.
El levantamiento parcial de las restricciones, por tanto, no borra los efectos acumulados durante los años de bloqueo: detrás de cada dominio inaccesible hubo audiencias que debieron buscar otras rutas, equipos que tuvieron que adaptarse y contenidos que necesitaron nuevos caminos para llegar a quienes estaban destinados.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.






