Carlos D’Hoy, autor en Runrun

Carlos D Hoy

#MonitordeVíctimasCaracas | Responsabilizan a PNB por asesinato de comerciante en San Agustín
Familiares de la víctima, Luis David Páez Valerio, desmienten la versión policial según la cual hubo un enfrentamiento. Además, los acusan de ladrones. “Mi hijo salió de la casa con dinero, con su teléfono y con sus zapatos, y todo eso desapareció. En otras palabras, no solo lo mataron, sino que, además, lo robaron”, agregó el padre del asesinado

CARLOS D’HOY @carlos_dhoy

Luis David Páez Valerio, de 25 años de edad, fue asesinado de cuatro disparos el pasado martes 29 de noviembre de 2002,  cuando funcionarios de la Dirección de Investigaciones Penales (DIP) de la Policía Nacional Bolivariana realizaron un operativo en San Agustín del Sur.

Informaciones suministradas por familiares de la víctima señalan que, ese martes, Luis David salió de su casa, donde tenía una bodega, para comprar mercancía que le hacía falta en el comercio.

“Cuando iba a mitad de la cuadra, se encontró con un grupo de jóvenes y se detuvo a conversar con ellos. De pronto, llegaron funcionarios policiales. Las personas que estaban hablando con él salieron corriendo, pero como Luis David no tenía problemas de ningún tipo con la justicia, ni con policías, fue hacia donde estaban los oficiales. No se imaginaba lo que le iba a pasar”, dijo su papá Daniel Páez.

Agregó que los policías lo agarraron y casi de inmediato le dieron una golpiza, lo tiraron al piso y le cayeron a patadas. La gente que estaba en el lugar gritó que no lo mataran; pero no les importó, según el testimonio de testigos.  Aseguraron que le dispararon cuatro veces; también efectuaron varios disparos al aire, simulando un enfrentamiento.

“Mi hijo salió de la casa con dinero, con su teléfono y con sus zapatos, y todo eso desapareció. En otras palabras, no solo lo mataron, sino que, además, lo robaron”, agregó.

El padre de la víctima denunció que los policías allanaron varias viviendas, de las cuales, presuntamente, habrían cargado con teléfonos y equipos tecnológicos. “Hasta se llevaron los estrenos de Navidad de varios niños. ¿Cómo van a hacer esos padres para volver a comprar algo que les costó tanto trabajo? No puede ser que la policía haga ese tipo de cosas”, expresó.

Agregó que su hijo deja tres niños huérfanos, e informó que Luis David Páez era el segundo hijo menor de 14 hermanos.

Finalmente, indicó que el próximo lunes acudirá al Ministerio Público para formular la denuncia sobre el asesinato de su hijo. “Parece que en este país uno no las tiene consigo. Si a nuestros hijos no los mata el hampa, los mata la policía, pero al menos, cuando lo hacen los delincuentes, uno puede velar a sus hijos. Cuando los asesina la policía, nos niegan hasta el derecho de todo padre de despedirse de sus hijos”, concluyó.

Las cifras rojas de San Agustín

San Agustín, hasta el año pasado, era la sexta parroquia más violenta de Caracas, con una tasa de 202 homicidios por cada 100 mil habitantes. Esta cifra se obtuvo al dividir la cantidad de muertes ocurridas en la localidad, en el período comprendido entre 2017 y 2021, y la cantidad de habitantes, de acuerdo con las estimaciones publicadas por el Instituto Nacional de Estadística.

Según los datos recopilados por Monitor de Víctimas, en San Agustín fueron asesinadas 94 personas hasta octubre de este año, lo que representa 2% del total de homicidios registrados en Caracas, entre mayo de 2017 y octubre de 2022.

Casi la mitad de las muertes ocurridas en esa localidad ocurrieron, presuntamente, a manos de funcionarios policiales. 

En total, 45 personas fueron asesinados por policías; de estos, 26 por oficiales de la PNB y FAES, 16 a manos del Cicpc.

Además, en 43 casos, los victimarios fueron civiles, delincuentes que actuaron de manera individual o a través de bandas. 

Los principales móviles fueron resistencia a la autoridad, con 24 muertes; 15 casos de ejecuciones denunciadas por familiares; 14 asesinatos comparten el tercer lugar por robo y móviles a determinar. Le siguen tres móviles con 7 muertes: Atrapado en la línea de fuego, venganzas y riñas.  

La violencia por razones de género costó la vida de 3 mujeres, el secuestro tuvo 2 muertes y cierra el abuso infantil con 1 asesinato.

#MonitorDeVíctimasCaracas | Seis funcionarios de la Dgcim implicados en asesinato de niña de La Dolorita
Yadimar Sierra, de 11 años de edad, recibió un disparo en la cabeza, presuntamente, de parte de un agente del organismo de inteligencia y vecino, que estaba ebrio.  Los otros funcionarios involucrados, que habían llegado para apoyarlo en dos vehículos sin placas, se fueron cuando vieron que habían herido mortalmente a la niña

 

 @CARLOS_DHOY

 

Seis funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) estarían implicados en el asesinato de la niña Yadimar Sierra, de 11 años, ocurrido la noche del pasado domingo 13 de noviembre de 2022, tras recibir un disparo en la cabeza, presuntamente, que le hizo un funcionario de ese organismo, quien estaba ebrio. El hecho ocurrió en el sector Las Casitas del barrio La Lira, en La Dolorita, municipio Sucre del estado Miranda.

Este martes 15 de noviembre, familiares, amigos y vecinos del sector protestaron exigiendo justicia por el crimen y desmintieron la versión dada por allegados del presunto homicida, quienes alegaron que el hecho habría sido un accidente.

Un vecino conflictivo

Oswaldo Sierra, tío de la víctima, señaló que todo ocurrió el pasado domingo, en horas de la tarde, cuando Alexander Hurtado, funcionario de la Dgcim y presunto asesino, se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas junto a su esposa y otros familiares, cuando se puso belicoso. 

Comenzó a amedrentar con su arma de fuego a quienes pasaban: quería obligarlos a levantarse la camisa y mostrar que no estaban armados.

“Hurtado había discutido con sus familiares y con unos muchachos que no quisieron mostrarle nada. En medio de la discusión, pidió apoyo a otros funcionarios, a quienes les dijo: ´Yo los he ayudado; ahora, ayúdenme a mí”, relató Sierra. 

A los pocos minutos, llegaron los agentes en una camioneta modelo D-Max blanca, sin placas, y en un Renault Twingo rojo, también sin matrículas”.

“Como si estuvieran en el salvaje oeste”

La abuela paterna de la niña, María Eugenia Segovia, agregó que llegaron disparando a lo loco. “Como si fuera el salvaje oeste. Yadimar estaba en la sala de la casa y se levantó a cerrar la ventana. Se dio la vuelta y dispararon dos veces. Un tiro reventó la ventana y le dio en la cabeza. Su hermanita la vio caer y gritó que le habían disparado. La sacamos sangrando y cuando los funcionarios vieron lo que habían hecho, se fueron; no nos ayudaron, huyeron. Nos dejaron con la niña malherida en los brazos”, contó la abuela.

Ayuda para que su mamá regrese a enterrarla

Reina Arteaga, tía materna de Yadimar, exigió justicia por el asesinato. Explicó que el papá de la niña murió hace 9 años y su mamá está en Perú, desde hace un mes. 

“Se fue para ayudar a la familia. Ella estuvo dos años en Ecuador y regresó a finales de diciembre del año pasado, pero la cosa está tan difícil, que era necesario un dinero extra y nuevamente emigró. Ahora, no tiene cómo regresar; por eso necesitamos apoyo del Gobierno, para que regrese y al menos pueda decirle adiós a su bebé”.

Mataron a la niña que cantaba el himno

Amiguitos de Yadimar la recordaron como “la niña que cantaba el himno”. “Ella cantaba fuerte, decía que teníamos que cantar muy duro, porque era nuestro himno y teníamos que sentir orgullo”, comentaron.

Otros la recordaron porque le gustaba jugar metras con ellos. Su tía agregó que era muy dada con la gente: “Todos la querían, era muy alegre; era una niña hermosa”.

                                                   Protesta de la comunidad en rechazo del asesinato de la niña Yadimar Sierra 

 

33 niños asesinados en la línea de fuego 

Por lo menos, 287 niños y adolescentes han sido asesinados en Caracas entre mayo de 2017 y septiembre de 2022, según datos recopilados por Monitor de Víctimas; de estos, 246 eran de sexo masculino y 41 de sexo femenino.

33 de los niños asesinados durante ese período murieron como consecuencia de haber quedado atrapados en el medio de la línea de fuego o impactados por las denominadas balas perdidas durante tiroteos.

Al regionalizar las muertes de niños y adolescentes, se observa que 30 fueron asesinados en Petare, 23 en la parroquia Sucre, 4 en La Dolorita y 1 en la parroquia Leoncio Martínez.

#MonitorDeVíctimasCaracas | Familiares de víctimas en operativos en Petare denuncian que fueron ejecutados por los cuerpos policiales

A Jackson González (24) lo mataron el martes 27 de septiembre. Estaba sentado en la entrada de su casa, en el sector La Matica de Maca, cuando llegaron los policías y se lo llevaron

Jesús Manuel Gómez Hernández, de 22 años, fue detenido en La Dolorita. Estaba durmiendo cuando lo fueron a sacar de su casa

 

Por lo menos, seis de los asesinados se encontraban desarmados cuando fueron detenidos por los funcionarios policiales. Según los testimonios, los policías ruletearon a algunas de las víctimas en una camioneta amarilla antes de ejecutarlas

 

@CARLOS_DHOY | Fotos: Cortesía familiares

 

En la operación policial mixta realizada en la parroquia Petare, entre el martes 27 y el miércoles 28 de septiembre, y que culminó con la muerte de 11 personas, podrían haberse cometido serias violaciones a los derechos humanos, según testimonios de familiares de 6 de las víctimas, quienes denunciaron la presunta ejecución extrajudicial de sus allegados.

Entre los fallecidos, destaca la historia de José Luis Vásquez, de 28 años, un pescador natural de Punta Cazonera, un poblado cercano a Manzanillo, en la isla de Margarita. 

Vásquez viajó la semana pasada a Petare por el cumpleaños de su hija, que celebrarían en la casa de sus abuelos, en el barrio José Félix Ribas.

“La fiesta familiar fue el pasado jueves 22 de septiembre. Ese día, le hizo una torta, luego se quedó pasando unos días acá antes de regresar”, dijo su hermana, quien pidió no ser identificada.

“La mañana del 28 de septiembre, José Luis estaba en la casa y salió con un sándwich y un jugo en las manos. Estaba sin camisa y en pantalón corto, porque iba a una bodega al frente de la casa y regresaría. Y justo en ese momento, pasaron los policías y le dispararon. Él pidió que no lo mataran, que no era un malandro y se lo llevaron. Luego nos informaron que había muerto”.

“José Luis no tenía nada que ver con bandas, -agregó- tenía una semana en Petare. No entiendo por qué lo mataron. Lo peor es que no nos van a dejar velarlo, porque lo presentaron como un delincuente y era un pescador que no tenía problemas con nadie”, dijo su hermana.

Los ruletearon y mataron

Por su parte, familiares de Jackson González (24) recordaron que aunque no tenía trabajo fijo, “siempre estaba haciendo algo para rebuscarse. Ayudaba a los vecinos, trabajaba de obrero, lo que saliera”, dijo su tía Francis Toro.

“A Jackson lo mataron el martes. Estaba sentado en la entrada de su casa, en el sector La Matica de Maca, cuando llegaron los policías y se lo llevaron, junto a otros dos muchachos, entre ellos, un menor de edad. Los ruletearon toda la noche”, comentó su pariente. 

Su pareja, Nakarid Pérez, dijo que a las 3:00 de la madrugada escuchó unos gritos. “Lo tenían en una casa cercana. Él me estaba llamando, escuché ruidos, gritos, y disparos… Luego, pedía auxilio. Decía que no lo dejaran morir, porque tenía tres hijos y no escuché más nada. Los metieron en una camioneta amarilla y se los llevaron”.

Junto a Jackson también fue asesinado Andrés Alcides Echezuría Cardozo de 29 años de edad, quien deja un hijo de 6 años.

Su papá, quien pidió no ser identificado por temor a recibir represalias, dijo que su hijo vivía en Maca. “El hecho ocurrió en el sector La Matica de Maca Este. A ellos los agarraron a las 9:00 de la noche y los ruletearon toda la noche, en una camioneta amarilla, Toyota, Autana. A las 3:30 de la madrugada, los policías lo ejecutaron en el callejón La Venecia”.

No tenía nada qué temer

Similar es la historia del comerciante Jesús Manuel Gómez Hernández, de 22 años, quien fue detenido en La Dolorita.

Gómez Hernández deja una niña de un año. Estaba durmiendo junto a su esposa, a las 8:30 de la mañana. “Fue cuando comenzamos a escuchar golpes -relató su pareja-. Jesús Manuel se levantó y se asomó por la ventana, vio que le apuntaban y le gritaron que levantara las manos. Yo abrí la puerta, le pedí a los policías que tuvieran cuidado, porque en la casa había tres niñas y una bebé. No teníamos nada qué temer“.

“Los policías entraron en la casa y me metieron en un cuarto con las niñas. A él lo dejaron en otro cuarto. A mí y a las niñas nos sacaron. Íbamos caminando por un pasillo cuando un policía disparó y comenzó a pedir apoyo. Decía que estaba en un tiroteo y era mentira. Yo estaba allí, cuando dispararon hacia el cielo, pero por radio decían que necesitaban refuerzos. Montaron todo un teatro”.

“Intenté ir a la casa a ver cómo estaba Jesús y no me dejaban pasar. Estaba angustiada. Los mismos policías me decían que no me preocupara, que todo estaba bien, pero ya lo habían matado”.

En la casa de Jesús Manuel dejaron unos guantes y un hueco en la pared, según detalló su esposa. “Todo lo limpiaron. Se llevaron mi teléfono, un dinero que nos habían pagado la noche anterior y querían llevarse mi moto, la que utilizo para trabajar y que compré con todo mi esfuerzo y trabajo”.

Policías protagonistas de la violencia en Petare

De acuerdo con datos recopilados por el equipo de Monitor de Víctimas, desde mayo de 2017 a agosto de 2022, en Petare, por lo  menos, 897 personas fueron asesinadas, de ellas 349 murieron a manos de funcionarios policiales y militares

De las 60 víctimas que ha dejado la violencia en Petare en lo que va del año 2022, 30 de estas personas murieron a manos de funcionarios policiales; en 16 casos hubo presuntas ejecuciones extrajudiciales y 10 fueron documentadas con el móvil de “resistencia a la autoridad». 

Otros 4 homicidios fueron:  2 que quedaron atrapados en la línea de fuego, 1 por violencia de género y otro en el que la causa de la muerte está por determinarse.

#MonitordeVíctimasCaracas | Operativos en Petare dejan, por lo menos, 11 hombres muertos

Más de 500 funcionarios participaron en el operativo en Petare

 

El despliegue de varios organismos policiales tenía como objetivo capturar a los autores de cuatro asesinatos registrados en la última semana y cuyos autores estarían vinculados con las bandas de alias “Wilexis” y Los Chicorrios.  En el primer operativo, mataron a cinco personas. En el segundo, otras seis personas fueron asesinadas

 

@CARLOS_DHOY | Foto: Carlos Ramírez

 

Por los menos, 11 hombres fueron asesinados en una operación policial conjunta que se inició el pasado 27 de septiembre de 2022, en los barrios José Félix Ribas y Fechas Patrias, del municipio Sucre del estado Miranda.

En el primer operativo, mataron a cinco personas. Sus cadáveres fueron trasladados hasta la morgue del Hospital Domingo Luciani de El Llanito. 

Luego, la mañana de este miércoles, se realizó un segundo operativo, en el que otras seis personas fueron asesinadas.

En la acción policial participaron funcionarios de la Dirección Contra la Delincuencia Organizada (DCDO) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), las direcciones de Contra Bandas y Homicidios del Cicpc, el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestros (Conas) de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Policía del estado Miranda y Polisucre, quienes estaban detrás de las bandas de alias “Wilexis” y Los Chicorrios.

La mañana de este miércoles 26 de septiembre de 2022, los cadáveres de las víctimas de la operación policial estaban en el hospital de El Llanito, aunque se esperaba que fuesen trasladados a la morgue de Bello Monte, una vez finalizado el operativo.

Fuentes vinculadas con el operativo señalan que en el despliegue policial participaron más de 500 funcionarios, quienes tomaron las mencionadas barriadas con el objetivo de capturar a los autores de varios asesinatos, entre los que destaca Luis Miguel Jiménez Castro, alguacil de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM), de 32 años.

En el operativo fueron detenidas 22 personas que estaban siendo solicitadas por los organismos policiales o que presentaban órdenes de captura. Además, fueron incautadas 10 armas de fuego.

Ninguna de las víctimas ha sido identificada por las autoridades. Tampoco fueron publicadas informaciones o minutas sobre los operativos.

Guerra entre bandas 

Las bandas Los Chicorrios y de alias “Wilexis” son señaladas por los organismos de seguridad de estar involucradas en los asesinatos de cuatro personas que se registraron la última semana, por una guerra territorial que los enfrenta en Petare. 

Los enfrentamientos entre estas bandas han cobrado la vida de decenas de personas, entre miembros de las organizaciones e inocentes. 

Según datos del Monitor de Víctimas, de los 60 asesinatos registrados en Petare en lo que va del año 2022, por lo menos, 15 personas murieron en la guerra desatada entre las principales bandas de esa parroquia, la de alias “Wilexis” y Los Chicorrios.

Este enfrentamiento, que azota a las principales barriadas de la parroquia Petare, municipio Sucre del estado Miranda, cobró la vida de cuatro personas en los últimos cinco días. 

Entre las víctimas, se encuentra el alguacil Jiménez Castro, quien además se rebuscaba reparando teléfonos y poniendo música como DJ.

A Jiménez Castro lo mataron miembros de la banda Los Chicorrios, en la madrugada del lunes 26 de septiembre de 2022, cuando regresaba a su casa, luego de haber pasado la noche “pinchando música en el bulevar de La Baute, en la Zona II del barrio José Félix Ribas”, señaló un familiar.

“A esa hora, subía con un muchacho. Iban en camino, cuando fueron interceptados por miembros de la banda Los Chicorrios y se los llevaron. Al muchacho, quien no ha sido identificado por las autoridades, lo ataron de manos. Al alguacil, no lo ataron”.

“Por lo que se ve en el sitio donde los mataron, primero le dispararon al muchacho y Luis Miguel intentó correr, pero igual le dispararon en el abdomen. No pudo llegar muy lejos y murió”, dijo el familiar. 

En el Mercado de Maca, fue asesinado Javier Freites, de 24 años, y en el barrio José Félix Ribas fue localizado un hombre muerto a tiros.  “El cadáver estaba desnudo, sin zapatos ni documentos de ihttps://runrunes.org/monitor-de-victimas/484634/monitordevictimascaracas-sujetos-armados-asesinaron-a-un-joven-e-hirieron-a-dos-personas-en-palo-verde/dentidad. Se trataba de Freiber José Iriza, de 24 años de edad, quien según la versión policial, fue asesinado bajo el móvil de venganza.

Ejecuciones en Petare

De las 60 víctimas que ha dejado la violencia en Petare en lo que va del año 2022, 30 de estas personas murieron a manos de funcionarios policiales; en 16 casos hubo presuntas ejecuciones extrajudiciales y 10 fueron documentadas con el móvil de “resistencia a la autoridad». 

Otros 4 homicidios fueron:  2 que quedaron atrapados en la línea de fuego, 1 por violencia de género y otro en el que la causa de la muerte está por determinarse.

#MonitordeVíctimasCaracas | Banda “los Chicorrios” mata a ingeniero de sistemas porque vivía en José Félix Ribas
Testigos informaron que Rodolfo Alejandro Díaz Urfina estaba en el sector 12 de octubre de Petare, cuando sujetos armados lo abordaron y le preguntaron dónde residía. Al responderles, le dispararon en la cabeza. El barrio José Félix Ribas es controlado por la banda rival de “Wilexis”

 

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Integrantes de la banda Los Chicorrios, que opera en el sector Fechas Patrias de Petare, asesinaron el domingo 28 de agosto de 2022, a Rodolfo Alejandro Díaz Urfina, un ingeniero de sistemas de 26 años de edad, que se encontraba en el barrio 12 de Octubre, de Petare. El motivo del crimen fue el hecho de vivir en el barrio José Félix Ribas, una barriada que es controlada por los rivales de este grupo delictivo, la banda de alias “Wilexis”.

Según versiones suministradas por testigos a las autoridades, Rodolfo Díaz estaba con amigos en el sector 12 octubre de Petare, cuando sujetos armados lo abordaron y le preguntaron dónde residía. Al responder que vivía en el barrio José Félix Ribas, le dispararon en la cabeza. 

Luego de asesinarlo, le quitaron su billetera, documentos de identidad, dinero en efectivo y su teléfono celular.

Díaz Urfina era el mayor de dos hermanos, egresado de la Universidad Nacional Experimental Politécnica, vicerrectorado Luis Caballero Mejías, de La Yaguara. Estaba desempleado, pero realizaba reparaciones de cámaras de seguridad y de sistemas de alarma para empresas privadas.

La guerra por el control de Petare

Hasta finales de julio de este año, 48 personas habían sido asesinadas en la parroquia Petare del municipio Sucre del estado Miranda. Esta cifra representa 25,6% del total de los homicidios cometidos en Caracas, cuando se sumaron 187 víctimas.

La tendencia de Petare encabezando el listado con el mayor número de asesinatos se ha mantenido durante los últimos cinco años. Los homicidios cometidos en esta parroquia rondan el 20 % del total de las muertes violentas ocurridas en Caracas. En el mismo período, 885 personas han sido asesinadas en esta parroquia, que casi siempre duplica a la segunda parroquia más violenta: Sucre.

De las 48 personas asesinadas en Petare, 17 murieron a manos de civiles, 26 tienen como victimarios a funcionarios de los organismos policiales, en 5 casos no se determinó la autoría, aunque se presume que fueron civiles, lo que ubica a los civiles como autores de 36 % de los asesinatos.

La parroquia Petare ha estado envuelta en una violenta guerra entre bandas en los últimos tres años. Esta lucha por el control de las barriadas ha sido protagonizada por la banda de alias “Wilexis” y, hasta mayo de 2020, por la banda de alias “el Gusano”, quien resultó muerto al enfrentarse al Cicpc, en mayo de ese año.

Posteriormente, surgió la banda de Los Chicorrios, que ha tenido decenas de enfrentamientos con un importante número de víctimas.  

Paralelamente, a esta guerra, las autoridades policiales han realizado decenas de operaciones, con el fin de capturar a Wilexis Alexander Acevedo Monasterios, alias “Wilexis”. En estos despliegues policiales, han asesinado a 26 personas, solo en 2022; 330 en los últimos 5 años.

#MonitordeVíctimasCaracas | Asesinan a golpes a comerciante en La Vega
Entre los agresores de Jesús Salomé Ballera Brito, de 51 años, hay dos mujeres. Una de ellas asumió haber participado en los hechos.
El certificado de defunción oficial indicaba que había muerto de un infarto. Los familiares reclamaron y se lo ajustaron a los hechos

@carlos_dhoy

Las autoridades policiales investigan el asesinato de un comerciante ocurrido en el sector La Pradera del barrio San José, de la parroquia La Vega, en horas de la noche del domingo 7 de agosto de 2022.

La víctima fue identificada como Jesús Salomé Ballera Brito, de 51 años de edad, padre de 6 hijos y vecino de la mencionada parroquia, que se encuentra entre las 10 más violentas de Caracas. La Vega tiene una tasa de 188 homicidios por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con datos de Monitor de Víctimas.

Versiones policiales señalan que Ballera Brito fue asesinado a golpes cuando regresaba a su residencia.

Al parecer, en medio de la noche y muy cerca de su casa, ocurrió una pelea y cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, atacaron al comerciante a golpes.

Tras la primera paliza, la víctima intentó retirarse a su casa, pero fue seguida y golpeada nuevamente. En esta oportunidad, dos mujeres lo agredieron y cayó inconsciente. Malherido, fue llevado al hospital Miguel Pérez Carreño, en cuyo centro se registró su deceso.

Certificado de defunción irregular

Los familiares denunciaron irregularidades en la entrega del Certificado de Defunción.

“El primer informe de autopsia emitido por el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamcf) no se ajustaba a los hechos. Señalaba que mi tío murió de un infarto agudo al miocardio, por obstrucción de 80 % de la arteria coronaria izquierda, lo que es falso, ya que es evidente que fue golpeado y eso no aparecía en el informe”, explicó Estefani Brito, sobrina de la víctima.

Tras exigir una revisión, les dieron un segundo certificado que señala que murió por una hemorragia cerebral, provocada por traumatismos causados por un objeto contundente.

La Vega violenta

Datos recopilados por Monitor de Víctimas señalan que entre mayo de 2017 y junio de 2022, 243 personas fueron asesinadas en la parroquia La Vega, de las cuales 2 de ellas fueron linchadas y 11 murieron en riñas.

La violencia en La Vega tiene rostro civil: más del 48 % de los asesinatos fueron cometidos por civiles, mientras que el 43 % restante fue perpetrado por funcionarios policiales.

Detenida una de las agresoras

Los presuntos agresores fueron identificados por autoridades policiales como Joel Godoy, Walter Marrero, Laura Argüello Mero y Aryisel Parra Vargas. De acuerdo con versiones extraoficiales, uno de ellos está solicitado por el delito de homicidio.

Tras los hechos, Arysel Parra Vargas habría acudido a la sub delegación del Cicpc en Antímano a entregarse, y habría asumido su participación. Allí señaló que la pelea se suscitó luego de que la víctima agredió a un hijo suyo, quien padece de una condición especial.

#MonitordeVíctimasCaracas | Asesinan a un electricista de un disparo durante una discusión
Dagoberto Meola estaba compartiendo con unos amigos en el bloque 3 de Pinto Salinas, cuando se dio el fatal intercambio de palabras
En cinco años, 285 personas han muerto en medio de riñas, de acuerdo con datos recopilados por Monitor de Víctimas

Carlos D´Hoy | @carlos_dhoy

Un electricista fue asesinado de un disparo en la cara en medio de una discusión que se dio mientras compartía con un grupo de amigos, en la planta baja del bloque 3 de Pinto Salinas, en la parroquia El Recreo del municipio Libertador.

Los hechos ocurrieron en horas de la madrugada del sábado 25 de junio de 2022, cuando Dagoberto Jesús Meola Barrios, de 39 años de edad, estaba con unos conocidos en el mencionado edificio del popular urbanismo capitalino y se suscitó un intercambio verbal, que culminó cuando un sujeto le disparó en la cara.

El técnico murió en el acto, pues el disparo le ingresó por la mejilla izquierda y se le alojó en el cerebro. A los pocos minutos, algunos de los presentes se comunicaron con familiares de Meola Barrios, quien residía en el bloque 2 de la urbanización.

Su esposa, Yesika González, acudió al lugar y junto a unos vecinos lo trasladó hasta un centro de salud cercano, pero ya había fallecido.

Dagoberto Meola Barrios era originario del departamento de Santo Tomás, en Colombia, de donde emigró hace 20 años. Era padre de dos hijos menores de edad, indicó su esposa. Yesika González dijo que no sabía quién le había disparado a su esposo.

Matan a mecánico para robarle la moto

En otro hecho de la violencia capitalina, un trabajador fue asesinado la mañana de este lunes 27 de junio, cuando salía de su casa en Gramoven, parroquia Sucre del municipio Libertador para ir a su trabajo.

La víctima fue identificada como Carlos Rivas, de 36 años de edad, mecánico quien laboraba para un taller virtual que presta servicios a domicilio.

“Precisamente, salía de la casa a las 6:30 am porque tenía un cliente al que iba a atender, cuando fue interceptado por los asaltantes, quienes le dispararon en la cara y le robaron la moto y todos sus implementos de trabajo”, indicaron familiares.

Su esposa, mientras realizaba los trámites para retirar el cadáver de la Morgue de Bello Monte para darle sepultura, exigió a las autoridades justicia por el crimen.

Con los ánimos caldeados

Con 285 muertes, las riñas y peleas fueron el quinto móvil más común de asesinato en Caracas, entre mayo de 2017 y mayo de 2022, según datos recopilados por Monitor de Víctimas. De estos, 254 eran hombres y 31 mujeres.

Una de las cosas que se observa es que un importante porcentaje de víctimas y victimarios se conocían. En 171 casos, los asesinos eran conocidos, amigos, vecinos, pareja, compañeros de trabajo o familiares del fallecido, mientras que en 86 de los casos, los involucrados no tenían ningún tipo de relación previa.

Del total de muertes, 112 ocurrieron con armas de fuego, 97 con armas blancas, 54 bajo el uso de la fuerza física y estrangulamiento, y 16 personas fueron asesinadas con objetos contundentes.

Como se puede observar, la presencia de armas de fuego y de armas blancas son detonantes de los asesinatos.

#MonitordeVíctimasCaracas | Denuncian asesinato de joven esquizofrénico en El Junquito
Luis José Mejías Mora se escapó de su casa a las 3:30 pm del martes 31 de mayo de 2022; hora y media más tarde había muerto, presuntamente, a manos de comisiones de la PNB. Se desconocen las razones

@carlos_dhoy / Luis José Mejías Mora, de 21 años, se mantenía bajo control médico. Foto: Cortesía Familia Mejías

Desde hace un tiempo, Luis José Mejías Mora (21) comenzó a presentar algunas señales de que las cosas no estaban bien con él. Cuando llegó a los 17 años, los síntomas se hicieron mucho más agudos y sus padres lo llevaron a un centro de salud, en el que le diagnosticaron esquizofrenia y le ordenaron un tratamiento.

A pesar de que intentó llevar una vida normal, debido a sus problemas, poco a poco se fue recluyendo en su casa bajo el cuidado de su madre. Pero a veces se escapaba y permanecía varios días en la calle, “sin meterse con nadie hasta que regresaba”, según comentaron sus parientes.

Se mantenía bajo control. A pesar de que su familia es de escasos recursos, siempre trataban de llevarlo a las consultas en el hospital de El Lídice y de conseguir los medicamentos que requería.

Así pasaron los años hasta el pasado martes 31 de mayo, a las 3:00 pm, cuando se escapó de su casa, en el sector Los Molinos del kilómetro 12 de El Junquito. No había pasado mucho tiempo de haber salido, cuando su mamá, Gina Teresita Mora Gil, recibió una llamada telefónica en la que le decían que, presuntamente, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) le habían disparado a Luis José.

La señora Gina fue hasta el kilómetro 11 de la vía de El Junquito, donde le dijeron que estaba su hijo. Allí le indicaron que lo habían trasladado al Hospital Pérez Carreño. Cuando ella llegó al referido centro de salud, le informaron que su hijo había muerto desangrado.

“Mi hijo no era una persona violenta. No se metía con nadie y eso lo saben todos en el sector. No atacaba a la gente y jamás se iba a enfrentar a la policía. ¿Con qué armas?, si él no sabía de eso”, acotó la madre de la víctima desde la morgue de Bello Monte, donde hacía los trámites para retirar el cadáver de Luis José.

 

Recordó que su hijo, antes de que su condición mental se agravara, había estudiado para tapicero y trabajó tapizando muebles, hasta que no pudo hacerlo más. “En esa época, conoció a una muchacha con quien tuvo un hijo. El niño tiene hoy 4 años”, comentó la madre.

Al ser consultados sobre si denunciarán el caso ante el Ministerio Público, su padre, José Enzo Mejías, indicó que “sería lo más justo”, porque su hijo no era malandro, no era violento, se escapó de la casa y una hora más tarde estaba muerto. “Ahora nos dicen que atacó a una comisión de la policía, y no creemos esa versión. El Ministerio Público debe investigar lo que sucedió, realmente” concluyó.

Copia del informe médico emitido en el hospital de El Lídice a nombre de Luis José Mejías. Foto: Cortesía Familia Mejías

Violencia acumulada en El Junquito

La muerte de Luis José Mejías Mora es uno de los 131 asesinatos ocurridos en la parroquia El Junquito, desde mayo de 2018, cuando Monitor de Víctimas comenzó a recopilar información sobre la violencia en Caracas, y hasta la fecha.

Según los datos de Monitor de Víctimas, la parroquia El Junquito, con una población calculada de 55.015 habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística, ocupa la tercera posición entre las parroquias más violentas de Caracas, con una tasa de 236 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Durante el período analizado, 118 hombres, 12 mujeres y una transexual murieron de manera violenta.

Los móviles más comunes entre los 131 asesinatos son, en primer lugar, las denuncias sobre ejecuciones cometidas por funcionarios policiales, con 47 casos. Le siguen los robos con 28 muertes, los casos cuyo móvil se encuentra por determinar ascienden a 20 crímenes; 14 personas murieron en presuntos ajustes de cuentas, y hubo 11 casos de supuestas resistencias a la autoridad y otras cinco personas murieron en riñas.

Un dato importante para destacar es que los principales protagonistas de la violencia en esta parroquia son los policías, con 59 muertes, 45,4% del total. Le siguen los civiles con 57 (43 %), los militares, con un caso tienen el 0,76%, mientras que en 14 de los asesinatos (10,6%) no se determinó quiénes fueron los autores.

 

Las armas más utilizadas fueron las de fuego que estuvieron involucradas en 98 de los 131 hechos en 14 casos se usaron objetos punzocortantes. Tres muertes fueron ocasionadas con objetos contundentes y en dos casos la fuerza física fue la causante del deceso de las víctimas. En 14 casos, no se informó sobre el arma utilizada por los asesinos.