Jóvenes en la telaraña caraqueña, por Ernesto Rodríguez* - Runrun
Jóvenes en la telaraña caraqueña, por Ernesto Rodríguez*

Imagen: fragmento de la obra de @pachi_draw (Intervenida por Runrunes).

La reivindicación del ser juvenil se sigue expresando en el juego, el canto, la danza, la barbería, los aprendizajes, la curiosidad y la rebeldía

 

@miconvive

“Niñez sin cauce, guiada solo por el instinto; sometida a la efervescencia incontenible de los primeros años.

La Escuela ¿Qué había sido para él? Lecciones de memoria, gramática, catecismo, el escudo y la bandera, el himno nacional, los deberes para con la familia, la patria.

Todo va y viene, gira, gira, se pierde en una bruma gris y pálida.

Llegó hasta el sexto grado.

De la escuela salió con una Bandera, un Escudo y un Himno; pero sin armas para defenderse

y sin el cariño de su madre”.

Tomado de Mar de leva – José Fabbiani Ruíz.

Al observar la misma historia una y otra vez, puede ocurrirnos que miremos aspectos que estaban allí, pero que no percibimos desde la primera ocasión. Podemos encontrarnos con detalles pasados por alto, giros sugeridos, y hasta cambiar la perspectiva de algunos hechos y personajes. Esto puede ocurrir con pequeños relatos o con cuentos populares que hemos escuchado en numerosas oportunidades.

Mucho hemos conocido la historia del sorprendente Spiderman. De sus proezas como superhéroe, sus sensacionales e inusuales poderes arácnidos; y una larga lista de combates y villanos que ha logrado vencer. Sin embargo, Peter Parker tiene un lado humano que quizás no hayamos distinguido tanto, aún.

Este es un joven en edad escolar, al que le cuesta conversar con la chica que le gusta. Siendo apenas niño quedó huérfano de ambos padres, quienes mueren en circunstancias turbias a manos de la delincuencia organizada. Por esta razón, debe mudarse y vivir con sus tíos. Toma el transporte público a diario, hecho que más de una vez le ha generado demoras. Al poco tiempo pierde también a su tío víctima de la violencia del hampa común. Peter va creciendo con necesidades de supervivencia. Conoce la fatiga de trabajar y estudiar al mismo tiempo. Con frecuencia ha sido acosado por la policía. A temprana edad debe afrontar situaciones hostiles del mundo adulto, y enfrenta a diario las adversidades que impone la dinámica de violencia en su ciudad.

Los poderes de araña pueden entretenernos, pero en realidad estamos hablando de un joven que se enfrenta a condiciones de vida bastante espinosas. Un muchacho que podría, sin demasiadas distancias, ser de Catia o residir en La Vega. O pertenecer a cualquiera de las parroquias de la ciudad de Caracas.

Resulta que los infortunios que vive Peter Parker no se alejan demasiado de los de centenares de jóvenes que comparten vida en la capital venezolana.

Observemos varios datos actuales del contexto juvenil y algunos testimonios que dan base a esta consideración.

Jóvenes en luto

Mi vida con mi familia era todo normal mientras fui niño. Me acuerdo de las vacaciones y de los viajes. Luego, de un momento a otro, todo cambió superrápido cuando tenía 13 años. Hubo una pérdida inesperada de mi hermano mayor, la cual destrozó a mi familia y a mí con tan solo 13 años. Perder a un miembro de la familia tan repentino después de que mi vida solía ser agradable es algo confuso para un chico como yo de 13 años. Y siguieron los acontecimientos».

Leo, 19 años, Vamos Convive – La Vega.

A raíz de la violencia, los jóvenes en Caracas son expuestos a frecuentes situaciones de pérdidas y duelos desgarradores. En su informe anual (2021), Monitor de Víctimas da cuenta de centenas de casos de menores de edad que quedaron huérfanos de al menos uno de sus padres debido a la violencia homicida en Caracas. Los principales móviles registrados para esos casos fueron: muerte a manos de los cuerpos de seguridad del Estado, ajuste de cuentas, robos y peleas. Las cifras reflejan que por cada muerte violenta registrada en Caracas, 7 niños quedaron en situación de orfandad; el 33 % de los casos fue consecuencia de las acciones de las fuerzas policiales. La tasa por cada 100.000 habitantes fue de 16 infantes en esta situación.

Al comparar esto con otros datos ásperos como los de la pandemia de COVID-19, vemos que las cifras de la crisis sanitaria no bastan. Según explica la revista británica de medicina The Lancet, entre marzo 2020 y abril 2021, en todo el mundo el país con mayor número de menores de edad que perdieron a algún padre/madre o cuidador fue el Perú con una tasa de 10, seis unidades por debajo de la situación de violencia en nuestra ciudad.

Una pérdida violenta trae consigo fuertes impactos en la familia. Muchas veces exige una reconfiguración de roles, donde niños y jóvenes enfrentan de forma temprana la obligación de pasar a ser figuras de apoyo, protección o provisión. Pueden recaer sobre ellos tareas de cuidado y crianza de hermanos menores, cargas económicas del hogar, deterioro o abandono de actividades recreativas, sociales y escolares. Implica sufrir cambios abruptos que imponen a los menores nuevos deberes; desfiguran su identidad y posición en casa; trae nuevas exigencias, fricciones y tensiones en las relaciones familiares.

Jóvenes en la telaraña caraqueña

Ya en segundo año fue muy diferente porque ya conocía a casi todo el liceo. Fue muy bueno, pero a la vez fue malo porque había muchos que consumían droga y ellos me ofrecían y me decían: “Toma gordo, que con esto no te va a dar hambre y vas a rebajar”. Yo les decía: “Prefiero quedarme así gordo a estar consumiendo droga”. Y desde ese momento empezó a cambiar todo porque comenzaron a tratarme como a un desconocido. Y desde ese instante yo me di cuenta de que, así como hay amigos buenos, también hay amigos malos.

Denis, 17 años, Vamos Convive – Carapita.

El último informe Somos Noticia Capítulo Vulneraciones de los Derechos de los Niños de la organización CECODAP (2021-2022), denuncia amenazas y violaciones a los derechos de los niños, niñas y adolescentes y, señala que persiste el deterioro institucional, social y político del país siendo un factor que incide en forma determinante en situaciones de violencia. Así como Denis, de Vamos Convive, muchos otros jóvenes sufren de vulneraciones sobre su integridad personal, y sobre otros derechos como la familia y la educación; estos tres son los derechos más vulnerados según el registro del Servicio de Atención Jurídica (SAJ) de esta organización:

  • La integridad personal: trata del respeto a la integridad física, psíquica y moral. Es vulnerado cuando se somete a penas o a tratos crueles, inhumanos o degradantes. Entre los casos predominantes se encuentran situaciones de abuso sexual (24,59 %); maltrato (22,90 %); violencia física (18,03 %); acoso escolar (13,11 %) y castigo físico (11,47 %).
  • La familia e instituciones familiares: las situaciones que generan amenaza a niños, niñas y adolescentes (NNA) tuvieron que ver con responsabilidades de custodia y crianza, régimen de convivencia y manutención. También con colocación familiar debido a padres migrantes que dejan a sus hijos en cuidado de familiares o terceros en Venezuela. Así como con divorcio, restitución internacional y ejercicio unilateral de patria potestad.
  • La educación: este otro aspecto donde se encontraron vulneraciones se caracterizó por situaciones relacionadas a discriminación por falta de pagos en las instituciones privadas (restricción del acceso a notas, a la presentación de exámenes y negación de acuerdos de pago), casos de imposibilidad de continuar en la institución educativa debido a presunta mala conducta o conflictos entre estudiantes. También deficiencias en la calidad de la educación en colegios y liceos.

La exposición a situaciones donde la integridad física y psicológica se ve amenazada tiene una incidencia directa en la formación de estilos de relación con el entorno. Estas dan pie a la adopción de comportamientos agresivos o impulsivos, que pueden tener un gran valor adaptativo en contextos violentos o riesgosos, donde es importante contar con un repertorio de conductas para la autodefensa o la defensa de otros. La asimilación de estas actitudes para relacionarse con el mundo dificulta el posterior establecimiento de vínculos más seguros, de confianza y en general deteriora la disposición a entablar lazos de calidad con otras personas.

Todas estas circunstancias tienen un impacto directo en la cotidianidad de los jóvenes, sobre la construcción de su visión del mundo, de su entorno, y de su propia persona. Implican situaciones vitales que inciden de forma importante en su desarrollo y crecimiento. Estas condiciones se expresan en sus vivencias, relatos y preocupaciones diarias, tal como reflejan los testimonios del programa juvenil Vamos Convive, de Mi Convive, que hemos observado aquí.

Heroísmo de jóvenes caraqueños

Estuve 3 años fuera de Caracas estudiando y luego la situación país colapsó y eso por allá se puso como el apocalipsis y todo era una crisis total. Decidí que si mi familia estaba pasando hambre, que yo iba a dejar de estudiar y conseguir un trabajo, detrás de la casa había una bloquera donde hacen bloques de tierra y cemento, fui a pesar de que yo tenía 14 años y mi condición física no era la mejor para levantar un saco de cemento. Hablé con el jefe para trabajar y su respuesta fue que sí, pero si tan solo pasaba una prueba para ver mis ganas de trabajar y me propuso que con su camión armaremos un equipo de trabajo para lo de el aseo en la comunidad y las personas daban colaboración y lo que reunimos a diario, eso era nuestro pago. Dure medio año trabajando de eso y luego me dejó trabajar con él haciendo bloques y el pago era bueno, tiempo después nos fuimos de nuevo para Caracas».

Noel, 20 años, Vamos Convive – Caricuao.

El Estado tiene un rol insustituible en la prevención de la violencia hacia niños, niñas y adolescentes. Para lo cual es importante diagnosticar a fondo los riesgos y amenazas. Contar con instituciones adecuadas para la prevención y tratamiento, como también cumplir con el deber de investigar, promover acciones de acompañamiento y resarcimiento a las vulneraciones de las vidas y derechos de la juventud. Sin embargo, la desasistencia del gobierno es abismal. Y las pocas organizaciones que ofrecen alternativas a esta población no se dan abasto. Esto caracteriza la situación juvenil como de fría desasistencia general.

Desde la infancia y adolescencia muchos están superando obstáculos de la mejor forma en que pueden, y lanzados a su suerte.

Y aquí radica una de las hazañas más grandes que Peter Parker levanta, más allá de haber derrotado al Duende Verde y Electro, o haber salvado al multiverso del colapso total. Y es que Peter, en cada una de sus películas y presentaciones, a pesar de los embates y aluviones, siempre está luchando por defender su vida como joven; buscando formas para no renunciar a sus amistades o familiares, para llegar a tiempo a su cita enamorada, para mantener intacta la emoción de compartir con los suyos, por divertirse en el paseo escolar, por continuar sus estudios o trabajo sin caer en el abandono, y sin sacrificar su ser e identidad por cumplir “una gran responsabilidad”. Siempre queda algún resquicio donde Spiderman puede volver a ser Parker. Es un superhéroe de equipo de alto nivel. Pero, sobre todo, es un joven neoyorquino.

Me comprometo a llevar mensajes de aliento a mi comunidad. A demostrar que sí se puede, a ofrecer mi apoyo hacia otros jóvenes. Me comprometo a tener más confianza en mí para seguir creciendo como líder».

Paola, 15 años, Vamos Convive – Cota 905. 

En esto consiste también el heroísmo de la juventud caraqueña. Que frente a todas las adversidades colecciona testimonios como el de Noel o Paola, de Vamos Convive, en el que la voluntad por el bienestar propio y de los suyos se empuña frente a toda dificultad. Donde la reivindicación del ser juvenil se sigue expresando en el juego, el canto, la danza, la barbería, los aprendizajes, la curiosidad y la rebeldía. En jóvenes que siguen saliendo día a día con la cara al sol, los morrales llenos de expectativas y aspiraciones. A pesar de los duelos, las agresiones, los abandonos y la incertidumbre. Que demuestran creatividad y capacidades para seguir a flote, y construir mejores situaciones de existencia.

Jóvenes que desafían a Caracas a ser una mejor ciudad. Que nos enseñan día a día sobre entereza, brío y coraje. Y que el heroísmo se expresa también en el acto digno, pertinaz y cotidiano de la lucha por la vida.

Vídeo: Vamos Convive: los jóvenes son protagonistas – Mi Convive | Canal en Youtube de Mi Convive

* Coordinador del proyecto “Vamos Convive”, en Mi Convive.